Elida Mabel “Negri” Roldán aseguró que atraviesan “el peor año” en materia alimentaria desde que realiza trabajo solidario. La referente social sostuvo que crece la angustia en adultos mayores y familias que no logran cubrir necesidades básicas
La situación social en Necochea atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. Así lo describió con crudeza “Negri” Roldán, integrante histórica del comedor Mateo, ubicado en el barrio Aguas Corrientes, quien aseguró que actualmente existe un grave problema de acceso a los alimentos y un profundo deterioro emocional en muchos sectores de la comunidad.
Durante una entrevista brindada en el programa radial Voces de la Tarde, que se emite por Radio Noticias Necochea 97.3, Roldán sostuvo que, en más de seis décadas de trabajo solidario, nunca observó un escenario tan complejo como el actual.
“Hace 62 años que estoy en la solidaridad y este es el peor año que estamos pasando en el tema alimentos”, afirmó. Y aclaró inmediatamente: “No hablo de ropa ni de calzado. Hablo de comida”.
El comedor Mateo funciona en calle 82 entre 61 y 63 y desde hace años trabaja acompañando a familias vulnerables, adultos mayores y personas que atraviesan situaciones críticas. Según explicó la referente social, en este otoño de 2026 la demanda vinculada a la alimentación se incrementó de manera alarmante.
“Nunca viví este tema de la comida y de la tristeza y preocupación de la gente”, expresó. En su relato, describió escenas cotidianas que reflejan un profundo desgaste social y emocional. “No escucho a nadie pasar en bicicleta o caminando silbando como años atrás. Los noto muy pensativos a todos”, señaló.
Uno de los aspectos que más la conmueve, dijo, es la situación de los adultos mayores. “Los abuelos de más de 90 años están muy preocupados. Y muchos lloran porque no tienen comida”, afirmó.
Roldán explicó que numerosos jubilados dejaron de acceder gratuitamente a medicamentos y hoy deben elegir entre comprar remedios o alimentarse. “Nos traen la receta y la factura de la farmacia y contamos la plata porque no les alcanza”, contó.
Incluso relató casos extremos de personas mayores que solicitan pequeñas sumas de dinero para poder comprar alimentos básicos. “Una jubilada vino a pedirme prestados 10 mil pesos porque había hecho las cuentas y con eso compraba un cuarto kilo de carne picada, unos fideos y leche hasta cobrar”, recordó.
La referente social consideró que el problema excede ampliamente a un barrio determinado y sostuvo que la crisis atraviesa distintos sectores de Necochea y Quequén.
“Esto es general. Recibimos gente de todos lados. Hay personas que vienen caminando porque no tienen para pagar el colectivo”, explicó.
Durante la entrevista también remarcó el impacto psicológico y emocional que genera la incertidumbre económica. “La esperanza está negra”, resumió, al describir el estado de ánimo de muchas familias. Según sostuvo, la preocupación por el futuro, la imposibilidad de sostener gastos mínimos y el temor ante la llegada del invierno profundizan aún más el cuadro social.
“Está muy delicada la situación y lo que más me entristece es que los abuelos, cuando mejor tendrían que estar pasando esta etapa de la vida, estén tan angustiados”, señaló.
Roldán sostuvo además que hoy muchos niños concurren a la escuela principalmente por la posibilidad de recibir un plato de comida. “Es tristísimo que los chicos vayan a la escuela no para estudiar, sino por un plato de comida”, lamentó.
En otro tramo de la charla, la integrante del comedor Mateo advirtió sobre maniobras irregulares de personas que, según dijo, utilizan el nombre de la institución para solicitar colaboraciones sin autorización.
“Andan diciendo que la Negri se murió y piden alimentos para el comedor Mateo. Eso es mentira”, aclaró.
A pesar del complejo panorama, la referente social destacó la importancia de la solidaridad comunitaria y de los pequeños gestos cotidianos de acompañamiento. “Una llamada de teléfono o preguntar cómo está alguien también ayuda. Hay mucha gente muy sola y muy angustiada”, expresó.
La entrevista dejó expuesto un escenario social cada vez más sensible en distintos sectores de Necochea, donde organizaciones solidarias, comedores y vecinos intentan contener situaciones que, según describen quienes trabajan diariamente en el territorio, se profundizan con el avance del frío y el deterioro económico.
“Hay gente que esta noche no va a comer”, resumió Roldán sobre el final de la charla, en una frase que sintetizó la gravedad del panorama social que atraviesan muchas familias del distrito.








