El delegado municipal describió el complejo panorama que atraviesa Quequén luego de las últimas tormentas y aseguró que el invierno “será muy complicado” por el aumento de la demanda social. También cuestionó el modelo económico nacional y habló del impacto de las redes sociales en la política actual
El delegado municipal de Quequén, Mario Wilgenhoff, aseguró que la vecina ciudad todavía arrastra importantes consecuencias tras el último temporal que afectó a la región y advirtió sobre un escenario social complejo de cara al invierno, marcado por el deterioro económico, el aumento de pedidos de asistencia y la falta de recursos para responder a todas las demandas
Durante una entrevista en Voces de la Tarde, el programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea, Wilgenhoff repasó la situación actual de Quequén, habló de infraestructura, servicios, política y también dejó fuertes definiciones sobre el clima social y económico que atraviesa el país.
El funcionario municipal explicó que, pese a que ya pasaron varios días desde la denominada “ciclogénesis” o temporal que golpeó a la costa atlántica, todavía persisten problemas en calles, alumbrado y sectores afectados por el avance del agua y el viento.
“Cuando se juntan el agua y el viento te hacen un desastre”, resumió.
Wilgenhoff señaló que muchas de las complicaciones se produjeron sobre calles de tierra, particularmente en sectores cercanos al río y zonas con pendiente natural, donde el agua arrastró material y deterioró aún más caminos que ya venían afectados previamente.
Entre los sectores más dañados mencionó las calles 566, 568 y 570, además de distintos accesos internos de Quequén. También destacó el trabajo realizado para restablecer la conexión con Costa Bonita luego de los daños sufridos en la zona de la calle 502, donde incluso colaboró maquinaria privada aportada por la familia Zagame.
“El temporal no arruinó todo, pero sí nos hizo retroceder varios casilleros”, explicó.
En otro tramo de la entrevista, el delegado hizo referencia a las limitaciones estructurales que presenta Quequén en materia urbana y vial. Remarcó que la localidad posee una enorme cantidad de calles de tierra y un déficit histórico de pavimento y pluviales, situación que se agrava cada vez que se producen lluvias intensas o sudestadas.
“Necesitaríamos muchas más máquinas y muchos más recursos”, admitió.
Wilgenhoff estimó que Quequén ronda actualmente los 30 mil habitantes y destacó el fuerte crecimiento demográfico que tuvo la zona de la avenida 502 en los últimos años. En ese contexto, valoró como “fundamental” la obra de repotenciación energética que comenzó a ejecutarse y que permitirá ampliar la capacidad eléctrica tanto para usuarios residenciales como para futuras inversiones productivas.
“Sin energía no puede radicarse nadie”, sostuvo.
Otro de los temas abordados fue la erosión costera, una problemática histórica de Quequén que volvió a quedar expuesta tras los últimos temporales. El funcionario reconoció que existen sectores donde el mar avanzó peligrosamente cerca de viviendas y afirmó que será necesario encarar obras importantes para proteger la costa.
En el plano político, Wilgenhoff reflexionó sobre el deterioro del debate público y cuestionó el impacto de las redes sociales sobre la convivencia social y política.
“Las redes le dan a cualquiera la posibilidad de hablar de personas que no conocen como si las conocieran de toda la vida”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que la sociedad siempre tuvo niveles altos de agresividad y descalificación, aunque ahora esas conductas encuentran una vidriera permanente a través de internet y los teléfonos celulares.
El delegado también realizó fuertes críticas al gobierno nacional encabezado por Javier Milei y comparó el actual modelo económico con políticas aplicadas durante la última dictadura militar.
“Para mí es una fotocopia del plan económico de Martínez de Hoz”, afirmó.
Wilgenhoff aseguró que el ajuste impacta directamente sobre trabajadores, jubilados, comercios y pequeñas empresas, y sostuvo que la situación social se agrava cada semana. Según relató, desde la delegación municipal se incrementaron los pedidos de leña, alimentos y trabajo.
“Hay gente que usa la leña para calefaccionarse, pero también para cocinar”, describió.
Además, advirtió que el próximo invierno podría ser especialmente duro para muchos vecinos de Quequén y Necochea. “Va a ser un invierno muy complicado”, insistió.
Durante la charla, el funcionario también defendió el rol del Estado municipal y se mostró preocupado ante la posibilidad de que sectores libertarios intenten trasladar al ámbito local políticas de reducción estatal similares a las implementadas por el Gobierno nacional.
“No me imagino un municipio achicando hospitales o despidiendo trabajadores, pero tampoco me imaginaba muchas cosas que terminaron pasando”, señaló.
Finalmente, Wilgenhoff reconoció que muchas veces siente frustración por no poder dar respuestas inmediatas a todos los reclamos vecinales, aunque aseguró que continuará trabajando con los recursos disponibles y manteniendo contacto permanente con la comunidad.
“El teléfono del delegado lo tiene que tener todo el mundo”, concluyó.








