El presidente de la Usina Popular Cooperativa Sebastián de María, César “Corcho” Arrieta, y el protesorero Marcelo Lasala analizaron en Voces de la Tarde la situación económica de la institución, las inversiones en marcha y el impacto estratégico de la obra de repotenciación de Quequén. También hubo espacio para definiciones políticas y proyectos vinculados al futuro de la ciudad
La conducción de la Usina Popular Cooperativa Sebastián de María aseguró que la entidad logró estabilizar sus cuentas, recuperar áreas deficitarias y avanzar en inversiones históricas vinculadas al sistema eléctrico, en una entrevista realizada este miércoles 27 de mayo en el programa Voces de la Tarde, por Radio Noticias Necochea.
El presidente del consejo de administración, César “Corcho” Arrieta, acompañado por el protesorero Marcelo Lasala, repasó primero el funcionamiento general de la cooperativa tras el fuerte temporal y las inundaciones registradas semanas atrás en Necochea y Quequén.
Arrieta sostuvo que hoy la UPC se maneja “como una empresa”, aunque manteniendo el espíritu cooperativo, y remarcó que la prioridad fue ordenar las cuentas y profesionalizar la gestión. “No es que seamos los vivos que venimos y arreglamos todo. Simplemente entendimos que no se puede gastar más de lo que entra”, resumió.
En ese marco, explicó que los tres “nichos de negocio” de la cooperativa -servicio eléctrico, servicios sociales e internet- atraviesan actualmente un escenario de equilibrio económico, luego de años complejos.
Uno de los puntos más delicados era el área de servicios sociales, que llegó a registrar pérdidas millonarias. Según precisó Lasala, el déficit mensual rondaba entre 70 y 80 millones de pesos, aunque ahora fue reducido a cifras considerablemente menores y el objetivo es alcanzar el equilibrio antes de fin de año.
“Antes el servicio eléctrico auxiliaba permanentemente a las otras áreas. Hoy eso se revirtió”, indicó Arrieta, quien además destacó que todas las inversiones y compras se realizan con múltiples presupuestos y controles técnicos internos.
También confirmó que el área de internet, que venía siendo deficitaria, alcanzaría superávit este mismo mes.
En otro tramo de la entrevista, el titular de la UPC se refirió a la deuda histórica que las cooperativas eléctricas mantienen con CAMMESA y explicó que existe una media sanción legislativa que permitiría licuar gran parte de esos pasivos, siempre que las entidades no tengan litigios judiciales contra la compañía administradora del mercado eléctrico.
“La deuda que nosotros tenemos prevista pagar podría transformarse en inversiones”, señaló Arrieta, quien además recordó que las tarifas eléctricas no son definidas por la cooperativa sino por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
Sin embargo, el eje central de la conversación estuvo puesto en la obra de repotenciación eléctrica de Quequén, considerada por ambos dirigentes como estratégica para el desarrollo económico de Necochea.
Lasala explicó con detalle técnico la evolución histórica de la estación transformadora de Quequén, construida luego de las inundaciones de 1980 y puesta en funcionamiento hacia 1986 con una capacidad de 15 megavatios.
Ahora, la nueva obra permitirá elevar esa potencia a 60 megavatios, multiplicando por cuatro la capacidad actual.
Pero, según aclaró, el proyecto no se limita únicamente al cambio de transformador. También se construirá una nueva playa de maniobras y un esquema de alimentación alternativo que evitará cortes generales en Quequén cuando existan tareas de mantenimiento o fallas sobre las líneas de alta tensión.
“Hoy, cuando Transba tenía que trabajar sobre la línea o había una falla, Quequén se apagaba. Con esta obra se podrá alimentar desde distintos puntos y garantizar continuidad del servicio”, explicó.
Lasala insistió en que el impacto de la obra trasciende lo energético y se proyecta directamente sobre la posibilidad de radicación de industrias y generación de empleo.
“Vos no podés invitar empresas si no tenés energía. Lo primero que preguntan es cuánta potencia hay disponible. Si no la tenés, se van a otro lado”, afirmó.
En esa línea, Arrieta sostuvo que la repotenciación permitirá generar “dos mil o tres mil puestos de trabajo” directos e indirectos y reclamó que la dirigencia política local comprenda la magnitud del cambio que se aproxima.
“Esto le da dignidad a la gente. Significa trabajo, movimiento económico, familias viviendo mejor”, expresó.
Incluso planteó la necesidad de que el municipio y el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén empiecen a diseñar políticas de incentivo para futuras empresas, incluyendo beneficios fiscales y planificación urbana.
“Los dirigentes que vengan tienen que actuar como estadistas y proyectar la ciudad”, sostuvo.
Sobre el final de la charla, Arrieta ingresó en el terreno político partidario. Aunque descartó cualquier candidatura personal, reconoció que mantiene diálogo con distintos sectores del peronismo local y cuestionó la falta de debate interno en la conformación de listas.
“Tendría que haber internas para discutir ideas, proyectos y futuro”, afirmó.
Finalmente, reveló que se trabaja además en un proyecto alternativo para recuperar el complejo del Casino de Necochea sin demolerlo, iniciativa que primero será presentada al intendente municipal y luego eventualmente elevada a otros ámbitos institucionales.
“Primero queremos terminarlo bien y mostrarlo. Después veremos”, concluyó.








