El ex titular del PAMI en Necochea afirmó que el deterioro de las prestaciones, las dificultades para acceder a medicamentos y las demoras en la atención médica afectan gravemente a los adultos mayores. Durante una entrevista en Radio Noticias Necochea, el histórico dirigente peronista vinculó la situación a las políticas del gobierno nacional y reclamó una mayor protección para los jubilados. También advirtió sobre las consecuencias sociales del ajuste, defendió el rol del Estado en materia de salud y llamó a construir una alternativa política para revertir el actual escenario
Con la experiencia acumulada durante numerosos años al frente de la delegación local del PAMI y una extensa trayectoria en la función pública, Héctor Ismael Llarías volvió a expresar su preocupación por la realidad que atraviesan los jubilados argentinos. Lo hizo durante una entrevista en el programa Voces de la Tarde, que conduce Jorge Gómez y que se emite por Radio Noticias Necochea, donde trazó un duro diagnóstico sobre la situación de la obra social de los adultos mayores y el impacto de las políticas impulsadas por el gobierno de Javier Milei.
El ex presidente del Concejo Deliberante y ex funcionario municipal relató que recientemente participó de un encuentro con jubilados organizado en la ciudad y que el contacto permanente con afiliados le permite conocer de primera mano las dificultades que enfrentan diariamente.
“Estuve muchos años al frente del PAMI y me tocaron gobiernos de distintos signos políticos. Me puedo haber equivocado muchas veces, pero la experiencia no me la saca nadie”, señaló al iniciar una reflexión en la que mezcló recuerdos de gestión con una fuerte crítica al presente.
Llarías aseguró que observa con preocupación el deterioro de las condiciones de vida de los adultos mayores y sostuvo que el sistema de prestaciones atraviesa uno de los momentos más complejos de las últimas décadas.
“Como peronista estoy angustiado”, afirmó. Y recordó que tanto Juan Domingo Perón como Eva Perón sostenían la necesidad de garantizar jubilaciones dignas y acceso a la salud para quienes habían trabajado durante toda su vida.
Uno de los puntos centrales de su cuestionamiento estuvo vinculado a los medicamentos. Según explicó, la reducción de coberturas y la eliminación de beneficios que anteriormente alcanzaban al cien por ciento de los afiliados generaron situaciones que afectan directamente la calidad de vida de miles de personas.
“El primer golpe fue sacar la medicación al cien por ciento. Hoy hay muchos jubilados que deben elegir qué remedio comprar y cuál dejar”, sostuvo.
Para ilustrar la situación, relató casos de afiliados que abandonan la farmacia sin poder retirar los medicamentos indicados por sus médicos debido a que no cuentan con los recursos necesarios para afrontar el costo de los tratamientos.
También se refirió a la escasez de médicos de cabecera y a las dificultades para conseguir turnos con especialistas. “Hay pocos médicos, están saturados y muchos jubilados no encuentran profesional disponible. Eso genera una cadena de problemas que termina afectando la atención”, expresó.
En ese sentido, mencionó experiencias personales y aseguró que existen demoras prolongadas para la realización de estudios y cirugías. A su entender, esa situación representa uno de los principales problemas del sistema sanitario actual.
“Si una persona tiene una patología compleja y debe esperar meses para operarse, la situación se vuelve desesperante”, advirtió.
Las críticas también alcanzaron a la provisión de elementos ortopédicos, equipamiento para rehabilitación y otras prestaciones que históricamente formaron parte de los servicios brindados por la obra social.
Durante la entrevista, Héctor Llarías recordó además programas que funcionaron durante años, como el turismo social, actividades recreativas, acciones preventivas y ayudas alimentarias destinadas a los sectores más vulnerables de la tercera edad.
“Antes había prevención de la salud, turismo social, programas de acompañamiento y una fuerte presencia del Estado. Hoy vemos un retroceso muy importante”, sostuvo.
El dirigente cuestionó además la pérdida de poder adquisitivo de los jubilados frente al aumento constante del costo de vida. Señaló que gastos básicos como medicamentos, electricidad, gas y alimentación consumen gran parte de los ingresos mensuales de quienes perciben haberes mínimos.
“Un jubilado no puede vivir con tranquilidad si tiene que elegir entre comprar remedios o pagar los servicios”, remarcó.
Más allá de la situación puntual del PAMI, Llarías extendió su análisis al escenario político nacional. Consideró que el modelo impulsado por el gobierno libertario favorece a los sectores económicos concentrados y profundiza las desigualdades sociales.
A su juicio, el Estado debe mantener un papel activo en áreas sensibles como la salud, la seguridad social y la asistencia a los sectores más vulnerables. En ese marco, defendió la necesidad de fortalecer las políticas públicas y llamó a construir consensos entre distintas fuerzas democráticas para enfrentar los desafíos actuales.
“Los jubilados no pueden ser una variable de ajuste”, afirmó.
Sobre el final de la entrevista, el histórico referente peronista sostuvo que el país necesita recuperar una agenda centrada en la producción, el empleo y la inclusión social. Y aunque reconoció errores de gobiernos anteriores, insistió en que la salida no puede construirse a partir de recortes que afecten a quienes más dependen de la presencia estatal.
Con la mirada puesta en la realidad cotidiana de miles de afiliados, Llarías resumió su preocupación en una frase que atravesó toda la conversación: “Los viejos trabajaron toda su vida y merecen vivir con dignidad”.








