En una charla en Voces de la Tarde, Osmar Ciotti compartió reflexiones sobre el fenómeno social que rodeó la despedida de Carlos «Indio» Solari. Junto a Jorge Gómez y Daniel González, el histórico hombre de radio analizó la relación entre la música, la construcción de los ídolos populares y la vigencia de artistas que marcaron generaciones. La conversación también abrió espacio para recuerdos, anécdotas locales y una reivindicación de la pasión musical como parte de la identidad cultural
Hay invitados que llegan al estudio para responder preguntas. Y hay otros que, apenas se sientan frente al micrófono, convierten la entrevista en una conversación de esas que parecen no tener tiempo. Eso ocurrió este miércoles 10 de junio en Voces de la Tarde, por Radio Noticias Necochea, cuando Jorge Gómez y Daniel González recibieron a Osmar Ciotti, una de las voces más reconocidas de la radiofonía local, retirado de la actividad cotidiana pero siempre ligado a la música y a la cultura.
El disparador fue el reciente fallecimiento de Carlos Alberto Solari, el Indio Solari, y el impacto social generado por la multitudinaria despedida que protagonizaron miles de seguidores en distintos puntos del país. Sin embargo, rápidamente la charla derivó hacia cuestiones más profundas como ser el vínculo entre los artistas y su público, la construcción de los fenómenos populares y el lugar que ocupa la música en la vida de las personas.
Ciotti admitió de entrada que nunca fue un «ricotero» en el sentido estricto del término. Escuchó a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, respetó su trayectoria y comprendió su influencia, pero nunca integró ese universo de seguidores que acompañaron cada recital y transformaron los conciertos en verdaderas peregrinaciones. Precisamente por eso resultó interesante su mirada.
Para el ex conductor radial, el fenómeno del Indio Solari trasciende lo estrictamente musical. Lo definió como una representación de la contracultura argentina, alguien que construyó una carrera por fuera de los grandes medios, de las compañías discográficas tradicionales y de los circuitos convencionales de promoción.
«Esa actitud de no transar, de no necesitar la televisión ni las grandes estructuras, generó una identificación enorme con una parte de la sociedad», explicó Ciotti, quien remarcó que la convocatoria del Indio no puede entenderse solamente a partir de sus canciones sino también desde la coherencia que mantuvo durante décadas entre su discurso y su forma de actuar.
Durante la conversación aparecieron comparaciones inevitables con otros grandes fenómenos populares argentinos. Jorge Gómez recordó los multitudinarios funerales de figuras como Carlos Gardel, Eva Perón, Juan Domingo Perón, Raúl Alfonsín, Néstor Kirchner o Diego Maradona.
Ciotti, por su parte, prefirió diferenciar popularidad de calidad artística y citó el caso de Luis Alberto Spinetta, a quien considera el máximo prócer del rock argentino pese a haber tenido una despedida mucho más íntima.
También surgió una reflexión sobre la complejidad poética de las letras del Indio Solari. Mientras muchas canciones populares cuentan historias directas o apelan a sentimientos universales, la obra del ex líder de Los Redondos está construida sobre metáforas, símbolos e interpretaciones múltiples. Cada oyente encuentra un significado propio y esa característica, coincidieron los participantes de la charla, contribuye a fortalecer el vínculo emocional entre el artista y sus seguidores.
La conversación tomó luego un rumbo más amplio, recorriendo recuerdos personales, recitales históricos y referencias musicales que marcaron distintas épocas. Ciotti evocó la influencia de bandas como Grateful Dead en los Estados Unidos, a las que consideró precursoras de ciertos fenómenos de convocatoria masiva y pertenencia cultural que luego tendrían expresiones similares en la Argentina.
Incluso apareció una curiosa conexión local con el universo ricotero. Ciotti recordó el paso por Necochea del escritor y periodista Enrique Symns, histórico monologuista de los primeros espectáculos de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, quien llegó a residir durante un tiempo en la ciudad.
Pero la charla no quedó anclada en la nostalgia. Hubo espacio para celebrar la vigencia de Paul McCartney, cuya producción artística a los 84 años sigue sorprendiendo a sus admiradores. Para Ciotti, las nuevas canciones del ex Beatle representan otra manera de construir memoria, o sea relatos simples, autobiográficos y profundamente humanos, muy diferentes de las complejas metáforas que caracterizaron la obra del Indio Solari.
Entre recuerdos, anécdotas y reflexiones, la visita de Osmar Ciotti terminó convirtiéndose en algo más que una entrevista. Fue una conversación sobre la música como fenómeno cultural, sobre los artistas que logran trascender generaciones y sobre esas pasiones que, aunque cambien los tiempos y las tecnologías, siguen movilizando a miles de personas.
Al despedirse, dejó una frase que resumió el espíritu del encuentro. Respetar la emoción de quienes lloran a sus ídolos, recuperar la obra que dejaron y seguir encontrando en la música un motivo para compartir historias. Quizás allí resida la verdadera explicación de los grandes fenómenos populares.








