La secretaria general de UDOCBA Necochea repasó el escenario salarial docente, los servicios que presta el sindicato y dejó una mirada sobre el presente educativo. Defendió el rol de la escuela pública, pidió revisar el funcionamiento local de IOMA y destacó el acompañamiento gremial más allá de las paritarias
En medio de un año que vuelve a tener a la educación atravesada por la discusión salarial, las condiciones laborales y el sostenimiento del sistema educativo, la secretaria general de la seccional Necochea de UDOCBA, Paola Real, pasó por Voces de la tarde, el programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea, y dejó una radiografía amplia del presente docente.
La entrevista comenzó con un tema que cada mes vuelve a instalarse en la agenda: la negociación salarial.
Mientras se desarrollaban reuniones entre representantes gremiales y autoridades del Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Real explicó que el esquema vigente contempla revisiones periódicas y reapertura de paritarias para acompañar la evolución de los precios.
“Sabemos que el dinero no alcanza y que muchos docentes necesitan dos cargos o una gran carga horaria para llegar a fin de mes”, reconoció.
Sin embargo, aclaró que la discusión salarial no se limita únicamente al índice de inflación informado oficialmente, sino que incorpora otros componentes vinculados a la estructura de ingresos del sector.
En ese punto recordó además que parte del incentivo docente eliminado a nivel nacional fue absorbido por la Provincia de Buenos Aires, dentro de un contexto financiero que describió como complejo.
Pero la conversación rápidamente salió del terreno salarial.
Paola Real insistió en que reducir el trabajo sindical únicamente a la negociación de sueldos sería quedarse con una parte pequeña del escenario educativo.
Como representante gremial y participante de los espacios institucionales del distrito -entre ellos la Unidad de Gestión Distrital- señaló que también forman parte de la agenda cuestiones vinculadas a infraestructura escolar, transporte, condiciones de trabajo, concursos, ascensos y acompañamiento cotidiano a docentes.
La dirigente explicó que actualmente UDOCBA cuenta con más de 230 afiliados en Necochea y el interior del distrito y que buena parte de las consultas que reciben no tienen relación directa con el salario.
“Muchas veces llegan por situaciones laborales, asesoramiento para concursos, jerarquías, acompañamiento institucional o cuestiones vinculadas a salud y jubilación”, explicó.
La sede local funciona en calle 60 y 53 y ofrece atención administrativa, gremial, legal y también servicios sociales para afiliados.
Entre los beneficios mencionó cobertura complementaria en medicamentos para afiliados con IOMA, reintegro de copagos médicos, acompañamiento en trámites jubilatorios y propuestas vinculadas al turismo y asistencia social.
Sobre la obra social provincial dejó además una reflexión que buscó correr el eje del reclamo habitual.
Planteó que muchas veces las dificultades no necesariamente están en la cobertura sino en revisar el funcionamiento territorial de convenios y prestaciones locales.
También se detuvo en un aspecto menos visible pero muy valorado por los trabajadores docentes: el acompañamiento en el proceso jubilatorio.
Desde el sindicato realizan seguimiento de la trayectoria laboral, asesoramiento documental y articulación con el Instituto de Previsión Social para facilitar un trámite que suele generar incertidumbre después de años de carrera.
Pero quizá el tramo más interesante de la charla apareció cuando Jorge Gómez le pidió una mirada general sobre el presente educativo.
Y allí la respuesta fue menos sindical y más humana.
Paola Real describió docentes que continúan trabajando con compromiso incluso en contextos difíciles, familias que siguen depositando confianza en la escuela pública y comunidades educativas que sostienen proyectos aun cuando los recursos no siempre alcanzan.
“Veo docentes poniendo el hombro, trabajando con ganas, a veces cansados, a veces enfermos, pero trabajando”, sintetizó.
También mencionó el impacto que generan algunos recortes presupuestarios nacionales sobre programas educativos e infraestructura, aunque remarcó que, aun con esas limitaciones, la escuela continúa siendo un espacio elegido por miles de familias.
En el cierre dejó una definición que resume buena parte de su mirada sindical.
“Hay dos pilares: defender la escuela pública y defender a quienes trabajan en ella”.
En una ciudad donde casi más de 30 mil personas transitan diariamente el sistema educativo entre jardines, escuelas, institutos y niveles superiores, la afirmación quedó como una síntesis de un debate que excede lo gremial y vuelve siempre al mismo lugar: cómo sostener una escuela abierta, presente y acompañada.








