Dirigentes, congresales y consejeros solicitaron formalmente la convocatoria al consejo de distrito del Partido Justicialista de Necochea tras señalar que no se realizó la reunión ordinaria prevista por la carta orgánica. La convocatoria finalmente fue realizada para este miércoles 17 de junio, pero el planteo dejó al descubierto tensiones internas, discusiones sobre la calidad de la actual conducción y el desafío de construir una alternativa electoral local
La convocatoria finalmente llegó. Pero antes hubo una nota, firmas, conversaciones internas y una señal política que excede largamente una cuestión administrativa.
Dirigentes, congresales provinciales y consejeros del Partido Justicialista de Necochea solicitaron formalmente al presidente partidario, Marcelo Rivero, la convocatoria al consejo de distrito local, argumentando el incumplimiento del funcionamiento ordinario previsto por la Carta Orgánica del PJ bonaerense.
La presentación fue ingresada el 15 de junio y se apoyó en el artículo 29 inciso a) de la normativa partidaria, que establece la realización periódica de reuniones del órgano de conducción distrital.
El pedido fue acompañado por referentes de distintos sectores internos y firmado, entre otros, por Camilo Vidal, Evangelina Almada, Ayelén Romanni, Ana Porcaro, Valeria López, Néstor Solís, Abel “Tito” López, César Ciancaglini, Sergio Di Benedetto, Romina Bello, Fátima Rodríguez, Fabiola De Castro, Andrés Piperata y Silvana Hansen.
En el documento sostienen que el funcionamiento regular de los órganos partidarios resulta indispensable para promover el debate político, fortalecer la participación interna y construir definiciones colectivas frente al escenario político, económico y social.
Horas después de presentada la nota, llegó la convocatoria para este miércoles 17.
Sin embargo, detrás del episodio aparece una discusión de fondo, y es cómo conviven hoy los distintos sectores del peronismo local después de la integración de listas realizada durante el último proceso de renovación de autoridades.
En diálogo con Voces de la Tarde, programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea, el dirigente de Renacer Peronista, Camilo Vidal, sostuvo que el reclamo no apuntó a disputar cargos ni a cuestionar formalmente la conducción partidaria, sino a exigir que funcionen los ámbitos institucionales previstos.
“No estamos pidiendo más que el partido funcione como corresponde”, resumió.
Según explicó, la última reunión se había realizado en abril y desde entonces habían quedado definiciones pendientes.
Vidal ubicó el origen del conflicto en una situación política que el peronismo todavía no terminó de resolver. Recordó que meses atrás coexistían dos listas para disputar la conducción partidaria: una identificada con el espacio político del gobernador Axel Kicillof y otra vinculada al actual esquema de conducción partidaria alineado con el liderazgo de Máximo Kirchner.
Finalmente, no hubo elección. La salida fue integrar ambas nóminas.
Pero esa integración, según la lectura del dirigente, no significó una síntesis política.
“Eso no fue una lista de unidad; fue una integración de listas”, afirmó durante la entrevista. La definición no es menor porque ayuda a interpretar el reclamo actual.
Desde Renacer Peronista entienden que la nueva composición obliga a construir acuerdos internos permanentes y a discutir posiciones partidarias antes de trasladarlas al plano institucional o electoral.
Entre los puntos que pretenden abordar en la reunión aparecen consultas sobre convenios anunciados públicamente, posicionamientos institucionales y decisiones políticas que -según sostienen- no fueron discutidas previamente dentro del Consejo de Distrito.
Para Camilo Vidal, el punto central es evitar que el sello partidario termine expresando únicamente a uno de los sectores.
“El Partido Justicialista es de todos los peronistas y no de una sola persona o grupo”, sostuvo.
Ese planteo derivó naturalmente hacia otro debate que empieza a instalarse en silencio dentro del espacio: quién y con qué proyecto representará al peronismo en el próximo turno electoral.
Consultado sobre versiones que ubican al actual presidente partidario, Marcelo Rivero, como eventual precandidato a intendente, Vidal evitó cuestionar aspiraciones personales, pero marcó una posición.
Sostuvo que cualquier afiliado tiene derecho a construir una candidatura, aunque entendió que el partido no debería convertirse en una herramienta de promoción individual.
La discusión, insistió, debe comenzar por otro lado.
Antes que nombres propios, sostuvo, el peronismo necesita definir un proyecto de ciudad.
En ese punto utilizó como ejemplo algunas diferencias públicas que aparecieron dentro del espacio frente a debates recientes del Concejo Deliberante, entre ellos el tratamiento vinculado al futuro del complejo casino.
Para Camilo Vidal, esas posiciones divergentes dejaron en evidencia la falta de una mirada común.
También apareció otro nombre con proyección. Ante una consulta sobre la dirigente provincial Andrea Cáceres, el referente de Renacer Peronista reconoció que podría representar una alternativa electoral, aunque insistió en que ninguna candidatura puede construirse por encima de acuerdos políticos más amplios.
La escena deja una fotografía que excede una reunión partidaria.
El peronismo de Necochea parece haber dejado atrás la etapa de evitar conflictos mediante integraciones formales y empieza a discutir cómo procesar diferencias reales.
Por ahora, la convocatoria del consejo de distrito aparece como una instancia institucional.
Pero también como el primer ámbito donde comenzará a discutirse algo más profundo, o sea si el peronismo local logra transformarse en una propuesta competitiva para gobernar Necochea o si seguirá administrando sus diferencias internas mientras el calendario electoral empieza a acercarse.







