A una semana del vencimiento de la extensión vigente del contrato, la representante de la empresa de micros urbanos sostuvo que no asumirán una nueva prórroga si antes no existe una actualización tarifaria que permita afrontar costos y deudas acumuladas. También aseguró que no hubo contactos recientes con el HCD ni el Ejecutivo
La discusión por el futuro inmediato del transporte urbano de pasajeros en Necochea y Quequén entró en una etapa de máxima tensión política y económica. A una semana de que finalice la prórroga vigente del servicio -prevista se dice para el viernes 3 de julio-, la representante de Compañía de Transportes Necochea -micros azules-, Erica Giancarelli, aseguró que la empresa no está en condiciones de firmar una nueva extensión contractual si previamente no existe una definición tarifaria que permita sostener la prestación.
La advertencia fue formulada durante una entrevista en el programa Voces de la Tarde que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3, en medio del debate abierto por la continuidad del servicio, el proceso licitatorio en marcha y la discusión por el valor del boleto.
El escenario aparece atravesado por distintos números que circularon en los últimos días, por citar las referencias a una actualización por polinómica, estimaciones cercanas a los 1.900 pesos y el pedido formal de las empresas para llevar la tarifa del boleto plano a 2.300 pesos.
Consultada por ese punto, Giancarelli explicó que el planteo empresarial excede el costo operativo puro del servicio.
“Un estudio de costos mide cuánto cuesta prestar el servicio, pero además hubo un detrimento por no haber tenido una tarifa acorde durante más de un mes, y eso hizo que las empresas generen deuda. También tenemos que hacernos cargo de esa situación”, sostuvo.
Según explicó, el pedido tarifario actual tiene origen en abril pasado y no en la inminencia del vencimiento contractual.
“El pedido de tarifa fue en abril. En ese momento no hubo actualización. Entonces hoy no solamente está el costo de sostener el servicio, sino también la situación financiera que se fue acumulando”, señaló.
La representante de la empresa concesionaria rechazó además que el planteo pueda interpretarse como una presión para obtener una suba del boleto.
En los últimos días, desde sectores políticos se deslizó que la postura empresarial podría leerse como una condición impuesta para aceptar una nueva prórroga. Erica Giancarelli respondió con dureza a esa interpretación.
“Con la misma lógica también podría decir que es un apriete decirnos que primero firmemos una prórroga y después ver si hay tarifa”, afirmó.
Durante la entrevista surgió otro elemento central. La empresa sostuvo que, hasta el momento, no recibió ninguna comunicación formal sobre una eventual extensión del contrato ni sobre definiciones tarifarias.
“No nos notificaron nada. Ni tarifa ni prórroga”, indicó.
Erica Giancarelli señaló que el último contacto institucional que mantuvo fue con el presidente de la comisión de Transporte del Concejo Deliberante, Julián Kristiansen, luego del pedido de información vinculado al estudio de costos.
La definición más contundente llegó cuando fue consultada directamente sobre el escenario posterior al 3 de julio.
Ante la pregunta concreta sobre si la empresa podría continuar operando sin una actualización tarifaria, respondió que no.
“No podemos firmar una prórroga asumiendo una situación que nos siga endeudando. Si no hay tarifa, no podés hacerlo. Es una forma responsable de tomar la situación”, expresó.
La declaración deja planteado un escenario de fuerte incertidumbre para miles de usuarios del sistema urbano de pasajeros de Necochea y Quequén, ya que el esquema actual funciona bajo una extensión transitoria mientras continúa abierto el proceso para definir una nueva concesión del servicio.
Erica Giancarelli también introdujo una mirada más amplia sobre el debate de fondo y cuestionó el tratamiento histórico del transporte público en el distrito.
“Hay que tomar el tema del transporte con un poco más de seriedad. No es solamente pensar en las empresas que están hoy. Si se pretende que venga una empresa a prestar servicio, hay que generar condiciones para que pueda crecer, invertir y mejorar”, sostuvo.
Finalmente, al ser consultada sobre la situación económica inmediata de la compañía, reconoció dificultades para afrontar compromisos laborales.
Indicó que recién se terminó de completar el pago correspondiente al mes de mayo y admitió que aún existe incertidumbre sobre cómo se afrontarán salarios de junio y el medio aguinaldo.
Con el reloj avanzando hacia el vencimiento de la prórroga vigente, el transporte urbano quedó nuevamente en el centro de la agenda local. De un lado, el reclamo empresarial por una actualización que considere costos y pasivos acumulados; del otro, las definiciones políticas que deberán adoptarse en cuestión de días para evitar que el conflicto termine impactando directamente en la continuidad del servicio.








