Por Horacio Fernández
Desde el 1 de marzo de 1994, fecha de la creación del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, hasta el año 2015 durante la gestión del ingeniero. Mario Goicoechea como presidente de dicho ente, periodo en que se implementó la estrategia “Puerto Ciudad, creciendo juntos”, las anteriores administraciones de la estación marítima local, literalmente habían gestionado a espaldas de la ciudad de Quequén.
Sin contar en la planificación del crecimiento de del Puerto, mínimamente con una propuesta para reivindicar a la comunidad de los múltiples perjuicios que desde varias décadas, en materia de destrucción de la red vial, había provocado la logística del tránsito de camiones circulando sin ningún ordenamiento, por todo el territorio quequenense.
En 2016, haciendo uso estratégico de la herramienta “Puerto Ciudad” se generaron algunas obras menores, sobre todo en la costanera de Quequén, conjuntamente con las escolleras Norte (Quequén) y Sur (Necochea).
Pero recién a partir de 2020, durante la presidencia de Jorge Alvaro, el directorio del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, tomó como propio, el compromiso que había asumido ante la comunidad de Quequén, el presidente saliente Dr. Arturo Rojas en 2019 al asumir como Intendente Municipal del distrito de Necochea y aprobó la inversión que implicaba la realización de obras de real importancia, como fue la pavimentación de los accesos a los establecimientos escolares de Quequén, como el caso de la Escuela 49, Jardín Infantes 915, Escuela 40, Escuela 31, Jardín Maternal “Barquito de papel” y acceso al Hospital Irurzun.
En el caso de los establecimientos escolares, éstos se encontraban ubicados sobre arterias de tierra hasta ese momento, beneficiando además a un importante número de familias frentistas, que, de no ser por esta iniciativa, nunca hubieran tenido la posibilidad de acceder a esta importante obra pública y en el caso de la arteria 541 desde avda. 578 hasta el propio Hospital Irurzun, se trató de la repavimentación de un acceso severamente dañado por el uso y la falta de mantenimiento durante años.
También durante la gestión de Alvaro al frente del ente portuario, en 2021, el directorio aprobó una importante inversión destinada a construir para el Hospital Neurosiquiátrico “Dr. Domingo J. Taraborelli” de Necochea, un local comercial que se ubicó en el predio lindante al propio hospital en Avenida. 42 y calle 47 de Necochea, en el que los propios pacientes comercializan sus manualidades y de dos viviendas para la externación de los pacientes en etapa de recuperación, en el predio de la granja “La chapita” ubicada en Av.75 entre 106 y 108 de Necochea.
En febrero de 2024, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof inauguró estas obras y puso en funciones como presidente del ente, a la licenciada Jimena López, quien durante su gestión hasta el año 2025, además de impulsar un plan de modernización y crecimiento de los servicios que se prestan dentro de la estación marítima, también ejerció un fuerte acompañamiento a la comunidad del núcleo urbano Necochea-Quequén y de las localidades del interior del distrito, apoyando económicamente a las instituciones educativas, culturales y deportivas, particularmente a los atletas de distintas disciplinas destacados del distrito.
A partir de 2025, con la renuncia de la licenciada. López, después de haber sido electa diputada nacional en las elecciones de medio término en octubre/2025, quedo al frente del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, el Dr. Mariano Carrillo como presidente interino, quien se encontraba hasta ese momento, ocupando un cargo en el propio directorio.
SOLUCIONES CONCRETAS
En esta nueva gestión, claramente se ha visto revalorizada la figura de la estrategia “Puerto Ciudad”, principalmente interpretando y dando solución concreta a lo que durante años viene reclamando la comunidad de Quequén y que tiene que ver con obras que no sólo tienen un beneficio para la logística portuaria, sino también, para todos aquellos vecinos del núcleo urbano que utilizan intensamente este recorrido en su movimiento cotidiano.
La reparación integral de la red vial pavimentada, en este caso comenzando por la avda. Alte. Brown desde la rotonda con Avenida. 542 hasta 502, que presenta a la fecha un avanzado deterioro y el recambio de luminarias obsoletas por lámparas Led, algo que se venía reclamando hace más de 20 años, es parte de una decisión tomada en conjunto entre quienes componen el actual directorio del ente portuario y de quien preside el mismo, que muestra un verdadero compromiso con la comunidad y pone una vez más, en valor la célebre frase ”mejor que decir es hacer, mejor que prometer es realizar”.
Esperando se replique este plan de obra, en otras arterias que debido a la falta de mantenimiento presentan hoy un avanzado deterioro y con gran riesgo vial, para recuperar la Avenida. de Circunvalación en toda su extensión, Av. 566 desde Circunvalación hasta Av. Alte. Brown, Av. 542 (RP 88) desde Av. Circunvalación hasta Alte. Brown (ambos carriles), Av. 536 desde Av. Alte. Brown hasta calle 507 de Quequén y más valorable aun, resultaría la pavimentación a nuevo de algunas arterias que vinculen este circuito con las principales plantas de acopio como ACA y FACA, permitiendo un recorrido más directo del transporte pesado y el descongestionamiento de algunas de ellas, como sería el caso de Av. 536 y calle 507, arterias que presentan un escenario de permanente conflictividad con los vecinos, debido a la alta densidad poblacional del sector.
Es también destacable, la acción que viene desempeñando la actual gestión al atender las necesidades de los establecimientos de educación especial del distrito, fomentando actividades didácticas y sociales para sus alumnos, haciendo su vida más participativa e inclusiva.
Asímismo, es de suma importancia ver que les preocupa y ocupa, el reclamo de los vecinos de Quequén, en lo referente al impacto ambiental que desde años viene ocasionando la rotura del caño emisor cloacal en el paraje Punta Carballido, antes del vuelco de los desechos al mar, buscando una solución estructural que al menos disminuya el impacto del mismo, hasta tanto se pueda lograr la construcción de la tan esperada planta de tratamientos de efluentes cloacales del núcleo urbano, gestionada hace más de 40 años, proyecto que contempla además, prolongar dicha cañería de descarga varios metros mar adentro.
Sumado a esto, lo positivo de haber solicitado a la Dirección de Hidráulica de la Provincia de Buenos Aires un estudio sobre qué tipo de obras se podrían llevar a cabo, en pos de morigerar el efecto de la erosión costera a lo largo de las playas de Quequén, reconociendo que desde la prolongación de la Escollera Sur (400 metros), se ha intensificado las consecuencias de dicho proceso.
Finalmente, es posible que pueda estar omitiendo algún que otro tipo de actividades impulsadas por ésta y anteriores administraciones, pero sobre lo que no tengo dudas, es que desde este momento a cualquier dirigente que le toque estar al frente del directorio de nuestra estación marítima, reconocida como una de las más importantes de nuestro país, deberá tener presente dentro de sus objetivos, que la conducción del Puerto de Quequén, no puede volver a estar de espaldas a la ciudad que le dio su nombre.








