En Claraz, un aula quiso saber cómo se vuelve a empezar. En Necochea, chicos querían saber hacia dónde van los barcos. Parecían preguntas de mundos distintos. No lo eran: ambas buscaban lo mismo, una manera de orientarse.






Del 23 al 25 de septiembre, Puerto Ciudad reunió a 94 estudiantes en tres escuelas y puso una herramienta sobre la mesa: conocimiento para comprender el territorio y tomar decisiones.
Puerto Ciudad es una iniciativa institucional del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén. Su dirección está a cargo del Lic. en Logística Luis Pedone.
En la Escuela N.º 12 de Claraz, 38 adolescentes hablaron de consumos, alcohol, cannabis, vapeadores, pantallas y proyectos de vida. El testimonio de recuperación cambió el tono: la prevención dejó de enumerar peligros y abrió una conversación sobre elecciones, consecuencias y segundas oportunidades. Coordinaron Pamela Klink, Alejandro Rodríguez e Iván Sureda.
En el Jardín N.º 917 “Los Girasoles” y la Escuela Primaria N.º 35, otros 56 alumnos recorrieron otro mapa: lobos marinos, aves, remolcadores, escolleras, cargas y destinos. El mural “Reflejos” agregó una clave: el puerto también es paisaje, cultura y memoria. Coordinaron Pamela Klink, Martín Petersen y Azul Tomalino.
El vínculo aparece allí. Conocer un puerto y comprender qué puede condicionar una decisión son aprendizajes distintos, pero comparten una raíz: nadie puede elegir, cuidar ni valorar aquello que desconoce.
La noticia no son tres visitas, sino el método que las conecta. Desde diciembre, Puerto Ciudad enlaza escuelas, clubes e instituciones mediante inclusión, prevención, salud, deporte, ambiente, cultura y formación. Cada intervención escucha una necesidad y deja una experiencia sobre la cual construir la siguiente.
No todo impacto social cabe todavía en una cifra. Sí puede observarse una trama: chicos que preguntan, adultos que escuchan e instituciones que vuelven. Puerto Ciudad adquiere sentido ahí: no como una marca sobre actividades dispersas, sino como la memoria de un puerto que aprendió a acercarse.
Un buque necesita rumbo para llegar a destino. Una comunidad también.



