(Columna de opinión publicada por el contador Osvaldo José Del Barba)
Este artículo pretende explicar desde el punto de vista estrictamente técnico lo que ocurre con la inflación en el mundo y como se intenta remediar o paliar en Argentina, teniendo en cuenta que la economía es un proceso dinámico que requiere de soluciones coyunturales en muchos casos.-
El Problema: Una tormenta que viene de afuera
Imaginá que nuestra economía es como una gran mesa familiar en Necochea. Para que haya comida en esa mesa, necesitamos que el camión llegue al almacén, que la panadería prenda el horno y que las fábricas produzcan los envases.
De repente, a miles de kilómetros, estalla una guerra entre potencias (EE. UU., Israel e Irán). ¿Cómo nos llega eso a nosotros? A través del combustible.
• No es por «imprimir billetes»: Esta vez, los precios no suben porque el gobierno haya emitido de más, sino porque el mundo se volvió más caro. El petróleo es la sangre de la economía: si sube la nafta, sube el flete que trae la leche, sube el costo de cosechar el trigo y sube la luz de la fábrica.
• Se llama «Inflación de Oferta»: Es como si el panadero no quisiera aumentar el pan, pero el molino le duplica el precio de la harina y la empresa de gas le triplica la factura. El panadero tiene que subir el precio para no cerrar. No es codicia, es supervivencia. Esa es la inflación que «heredamos» del mundo y que el gobierno nacional no puede frenar con una ley, porque el precio del petróleo lo deciden afuera.
El «Amortiguador»: El aire que el banco te deja respirar
Ahora, como el gobierno sabe que esa subida de precios te va a sacar plata del bolsillo y vas a comprar menos (lo que hace que los comercios vendan menos y la ciudad se frene), hoy tomaron una medida con los «encajes bancarios».
¿Qué es eso en lenguaje sencillo? Los bancos tienen la obligación de guardar una parte de tu plata en una caja fuerte «con candado» por seguridad. Eso es el encaje.
• La medida de hoy: El gobierno les dijo a los bancos: «Abran un poco más esa caja fuerte y saquen una parte de esa plata que tenían guardada bajo llave».
• Para qué sirve: Al haber más plata disponible en los bancos, estos tienen más «mercadería» (dinero) para ofrecer. Cuando hay más de algo, el precio baja. En este caso, el «precio» es la tasa de interés.
¿Cómo te ayuda a vos? Si el supermercado te aumentó los precios por culpa de la nafta (la guerra), el gobierno intenta compensarlo haciendo que sea más fácil y barato sacar un préstamo, financiar la tarjeta de crédito o comprar una heladera en cuotas.
Es como si te dieran un «colchón de aire» para que el golpe de los precios de la guerra no te deje sin aire del todo.
En Resumen
Estamos en una situación donde:
1. La Guerra nos sube los costos de vida desde afuera (Inflación de Oferta).
2. El Gobierno no puede evitar que la nafta suba en el mundo, pero trata de que el banco te preste plata más fácil (Baja de Encajes) para que no dejes de consumir y la rueda de la ciudad no se trabe.
Es una pelea de David contra Goliat: se trata de usar herramientas locales para que una crisis mundial no nos hunda el consumo en el barrio.








