Tras el derrumbe registrado en el sector de avenida 2 y prolongación imaginaria de la 83, el secretario de Planeamiento, Obras Públicas y Servicios Públicos, Adrián Furno, explicó que el colapso se produjo por el enorme volumen de agua caída en pocas horas y confirmó que el gobierno local trabaja en un proyecto integral para renovar el playón y construir un gran conducto pluvial
Por Jorge Gómez
Las lluvias intensas de la última semana volvieron a poner en evidencia una problemática histórica en el frente costero de Necochea. El fuerte temporal provocó un derrumbe en un sector de la rambla, a la altura de avenida 83, y obligó al municipio a intervenir de urgencia para reparar los daños y evitar mayores complicaciones.
El secretario de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad de Necochea, Adrián Furno, explicó que la situación se originó por el gran volumen de agua que cayó en muy poco tiempo, lo que superó la capacidad del sistema de desagües existente en la zona de la Villa Balnearia.
“El sector no tiene pluviales en todo el tramo. El agua escurre naturalmente hacia el mar y termina concentrándose en puntos específicos”, señaló el funcionario al describir el comportamiento hidráulico del área comprendida entre la avenida 2 entre las calles 89 y 67. Según detalló, el punto crítico se produce justamente en la intersección de 83 y 2, donde se concentra gran parte del caudal proveniente de calles superiores.
En esa zona existen actualmente dos conductos de 80 centímetros destinados a evacuar el agua hacia el mar. Sin embargo, durante las lluvias extraordinarias como la registrada días atrás, la capacidad de esos caños resulta insuficiente para absorber el volumen acumulado. “El agua comenzó a ingresar en sectores de la antigua estructura de la rambla que permanecen enterrados y confinados con arena”, explicó Furno.
La presión del agua en movimiento terminó generando un boquete en el sector lateral de la rambla, lo que provocó que el flujo se desviara hacia la colectora de la calle inter balnearia, generando anegamientos y daños en la estructura del playón.
El funcionario remarcó que no se trata de un hecho aislado. Por el contrario, se trata de un problema recurrente que aparece cada vez que se producen lluvias de gran intensidad. “Esto viene de larga data. En otros momentos ya ha ocurrido algo similar y la intervención consiste en volver a rellenar el sector, confinarlo y reconstruir la superficie”, explicó.
Las tareas realizadas durante los últimos días, consideradas de arreglo, incluyeron el relleno del área afectada y la reposición del pavimento articulado existente, lo que permitió restablecer las condiciones del sector afectado.
Sin embargo, desde el municipio reconocen que se trata apenas de una solución transitoria frente a una estructura que ya muestra signos evidentes de desgaste. Furno indicó que la rambla histórica tiene una vida útil prácticamente agotada y que el deterioro estructural del playón es cada vez más evidente.
Ante este escenario, el intendente Arturo Rojas instruyó al área de Obras Públicas para avanzar en un proyecto integral que permita resolver el problema de fondo.
La iniciativa contempla la demolición interna del playón de la rambla -sin afectar los históricos murallones costeros- y la construcción de un nuevo sistema de drenaje pluvial de gran capacidad.
El proyecto incluiría la construcción de un conducto de aproximadamente 2,50 metros por 2,50 metros, que permitiría canalizar el agua acumulada y conducirla directamente hacia el mar, evitando futuros anegamientos en el sector de avenida 83.
“Estamos hablando de una obra importante, que permitiría resolver un problema que la ciudad arrastra desde hace décadas”, señaló Furno.
La intervención también implicaría el relleno total del área del playón y la construcción de una nueva circulación peatonal con veredas y superficie renovada.
De acuerdo a las primeras estimaciones técnicas, el costo de la obra podría ubicarse entre los 400 y 500 millones de pesos, aunque el monto final dependerá del proyecto ejecutivo que actualmente se encuentra en elaboración.
El principal desafío, reconocen desde el municipio, será encontrar el financiamiento para llevar adelante una obra de esa magnitud en el actual contexto económico.
Por ese motivo, el intendente prevé iniciar gestiones ante el gobierno de la Provincia de Buenos Aires con el objetivo de obtener recursos que permitan concretar el proyecto.
Mientras tanto, desde la comuna continúan trabajando en la elaboración del plan técnico definitivo, con la expectativa de que la histórica problemática de escurrimiento en la rambla pueda finalmente encontrar una solución estructural.








