Frente a una caída del consumo minorista y los costos operativos que en nada ayudan, Mariano González, titular de la Cámara Comercial e Industrial local, promueve una plataforma de venta local para combatir la crisis que se vive ya de recesión. «Es un cambio de paradigma mundial y Necochea no puede quedar afuera», advierte
Por Jorge Gómez
El paisaje urbano de Necochea ha comenzado a devolver una imagen que no se veía hace años. Locales vacíos en pleno centro y vidrieras que, en lugar de exhibir novedades, muestran carteles de «liquidación por cierre».
No es solo el final de una temporada estival que dejó un sabor amargo. Es el síntoma de un cambio estructural en las reglas del juego. En este contexto, Mariano González, presidente de la Cámara Comercial e Industrial, plantea una suerte de urgencia. El comercio local debe reconvertirse o resignarse a desaparecer bajo el peso de la recesión y la competencia global.
En una charla clave que tendrá lugar este jueves 9 de abril a las 14 en la sede ubicada en calle 63 casi 63, la institución presentará una herramienta que busca ser un salvavidas para los negocios de proximidad.
Un par de jóvenes activos de nuestra ciudad será el que exhibirá esta novedad, que se prevé concitaría la atención de comerciantes interesados en ser parte de esta movida, en aras de mejorar su posición ante este presente.
Se trata de una plataforma web y aplicación móvil de compra-venta gratuita, diseñada por comerciantes locales con una lógica similar a la de los gigantes del comercio electrónico, pero con un ADN netamente necochense.
La góndola digital que es vender cuando las persianas están bajas
«El nuevo formato de comercialización es mundial. Nadie puede quedar afuera, ni el carnicero ni el panadero», sostiene González. La apuesta es ambiciosa y consiste en permitir que cualquier comerciante pueda subir sus productos y concretar ventas las 24 horas del día. Esta herramienta no es un lujo, sino una respuesta a los importantes costos operativos de mantener un local físico.
«Es muy difícil hoy tener un local a la calle. Los costos operativos son altísimos en todo el país, pero aquí se siente especialmente en los meses de invierno», explicó el dirigente.
La plataforma permitiría a los negocios seguir activos en feriados, fines de semana y madrugadas, rompiendo la barrera del horario comercial tradicional y ofreciendo la comodidad del envío a domicilio, emulando la logística que hoy domina el mercado.
Diagnóstico de una crisis de doble frente
El panorama que describe González es complejo. Por un lado, la temporada veraniega no alcanzó las expectativas: «Vino menos gente, por menos días y con menos plata».
Por otro lado, la macroeconomía nacional ha generado un desvío del consumo. Mientras se festeja el regreso del crédito hipotecario o la compra de vehículos, la «compra chica», el consumo minorista del día a día que sostiene al barrio, se ha desplomado.
A este escenario se le suma un competidor invisible pero presumiblemente letal. Se está hablando de las plataformas chinas como Temu. «Estamos compitiendo contra el que le fabrica a los fabricantes. Es imposible alcanzarlos», advierte González. Si a eso se le añade una carga impositiva que ronda el 60% sobre el valor del producto, el comerciante local se encuentra peleando en una arena con «todas las desventajas posibles».
Un círculo vicioso que urge romper
Para el titular de la Cámara Comercial e Industrial local, la presión tributaria ha creado una trampa económica. «Más elevan los impuestos para recaudar, más negocios cierran y menos terminan recaudando. Es un círculo vicioso que debe tener un fin para lograr un sistema de comercio sano», enfatiza.
La falta de competitividad no solo afecta al dueño del local, sino que golpea directamente el bolsillo del consumidor final, que termina pagando el costo de un sistema ineficiente.
La iniciativa de este jueves, que ya ha despertado el interés de más de 200 comerciantes, busca generar ese volumen crítico necesario para que el «boca a boca» transforme la forma en que el necochense consume. «Necochea necesita de esto. Es trabajo local realizado por personas de aquí», concluye González.
La cita de mañana jueves en la calle 63 no es solo una reunión técnica. Es, en el fondo, una asamblea de resistencia. En un mundo donde el consumo se muda al teléfono, el comercio de Necochea intenta recuperar su lugar, entendiendo que la tradición del mostrador ahora debe convivir, obligatoriamente, con la velocidad del clic.








