Barrena planteó separar las elecciones comunales, con conceptos sobre autonomía municipal y una alerta por las cuentas locales

El intendente de Lobería propuso abrir el debate sobre comicios municipales en una fecha distinta a las elecciones provinciales y nacionales. En paralelo, advirtió sobre la presión financiera que atraviesan los municipios bonaerenses por la caída de la recaudación y el retiro de programas de ayuda social

Por Jorge Gómez

En un plenario sobre Reforma Política llevado adelante en la Legislatura, y en el marco del encuentro de dirigentes del radicalismo de la Provincia de Buenos Aires, el intendente de Lobería, Pablo Barrena, expuso una idea que busca abrir un debate institucional de fondo, proponiendo separar las elecciones municipales de los comicios provinciales y nacionales para fortalecer la discusión sobre los problemas propios de cada distrito.

El jefe comunal aclaró que no se trata de una iniciativa personal ni de una propuesta disruptiva dentro de los sistemas democráticos comparados. Según explicó, la modalidad ya funciona en Provincias como Córdoba y Tierra del Fuego, y también en distintos países europeos, donde las comunidades locales votan en momentos diferentes a las elecciones generales.

“La democracia está lo suficientemente madura para que podamos discutir qué país queremos, qué provincia queremos y también qué municipio queremos”, sostuvo Barrena. En ese sentido, remarcó que la dinámica actual, en la que se eligen simultáneamente presidente, gobernador e intendente, tiende a diluir el debate local bajo el peso de las agendas nacionales o provinciales.

La propuesta no implica, aclaró, que cada municipio tenga su propio calendario electoral. “No estamos planteando ciento treinta y cinco fechas distintas”, señaló, en referencia a la cantidad de distritos bonaerenses. La idea sería establecer una o dos fechas comunes para toda la provincia dedicadas exclusivamente a las elecciones municipales.

Según Barrena, ese esquema permitiría discutir con mayor profundidad las realidades particulares de cada comunidad. “No es lo mismo la realidad de La Matanza que la de un distrito chico como San Cayetano o Lobería. Las necesidades son distintas y los intereses también”, explicó.

Para el intendente, la agenda local suele quedar relegada frente al peso informativo de la política nacional. “Es muy difícil instalar los temas propios de cada ciudad cuando todo está atravesado por las discusiones nacionales. Los municipios necesitan tener su propio espacio de debate”, planteó.

Barrena también destacó que la organización de los comicios podría mantenerse en manos de la Junta Electoral bonaerense, tomando como antecedente la experiencia de la última elección provincial realizada en septiembre pasado sin intervención de la justicia federal. “Fue un proceso transparente, limpio y bien organizado”, afirmó.

Sin embargo, el planteo abre una discusión que también tiene implicancias legales y constitucionales, ya que modificar el calendario electoral municipal requeriría cambios normativos dentro del sistema político bonaerense.

Municipios bajo presión

Más allá del debate institucional, Pablo Barrena aprovechó la oportunidad para referirse a la delicada situación financiera que atraviesan actualmente los municipios de la Provincia de Buenos Aires, un diagnóstico que comparten varios intendentes de la región.

Según explicó, las comunas están enfrentando una combinación compleja, consistente en la caída de la recaudación, desaceleración de la actividad económica y el retiro o reducción de programas que durante décadas acompañaron a los gobiernos locales.

“La semana pasada fue muy dura en términos de noticias”, señaló el jefe comunal. Entre los puntos que mencionó figuran los cambios en programas vinculados al sistema científico, la reducción del plan Remediar -que provee medicamentos a centros de salud- y la incertidumbre sobre la continuidad de distintos esquemas de asistencia social.

A ese panorama se suma la reducción de alimentos destinados a los municipios y la eliminación o reformulación de programas provinciales de asistencia escolar. “Los municipios nos vamos a hacer cargo, pero cuando asumimos nuevas responsabilidades tenemos que dejar otras cosas para después”, advirtió.

Barrena expresó especial preocupación por el impacto social que estas decisiones pueden tener de cara al invierno. “Justo en un contexto de crisis, cortar o reducir programas de asistencia alimentaria genera inquietud en los territorios”, sostuvo.

En paralelo, el intendente señaló que el freno de la actividad económica también empieza a sentirse en las economías regionales. La situación se agrava, dijo, con conflictos sectoriales, citando el paro de transporte que tiene desarrollo en torno a la operatoria de Puerto Quequén, y que afectan la cadena logística y comercial de la región.

En ese contexto, los intendentes intentan abrir canales de diálogo con el gobierno nacional. Barrena indicó que solicitó audiencias con funcionarios del área social y política del Poder Ejecutivo Federal para trasladar la situación que atraviesan los municipios.

“El año va a ser difícil”, resumió el jefe comunal. “Ojalá que quienes tienen las herramientas para reactivar la economía puedan tomar decisiones que permitan empezar a revertir este escenario”.

Mientras tanto, en las ciudades del interior bonaerense crece la sensación de que los municipios vuelven a quedar en la primera línea de contención frente a una sociedad que, en medio de la desaceleración económica, sigue golpeando la puerta más cercana del Estado: la del gobierno local.

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