(crónica de La Capital de Mar del Plata)
El empleo registrado se mantiene en caída libre en un contexto signado por el aumento de los despidos sin causa en empresas de cinco o más trabajadores, según expone el último informe sociolaboral publicado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP).
El trabajo realizado por Eugenio Actis Di Pasquale y Marcos Gallo, entre otras cuestiones, analiza los datos provenientes de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) que presenta la Secretaría de Trabajo de la Nación.
La EIL releva cada mes el estado de las empresas de cinco o más personas ocupadas de todos los sectores de actividad, con excepción del primario.
La presentación señala que, desde mediados de 2024, “se fue generando una desaceleración” en la creación de trabajo. Y, a partir de marzo de 2025, “comenzó una destrucción de empleo registrado en empresas de cinco o más trabajadores de Mar del Plata”.
Esta situación ya acumula “17 meses consecutivos (incluyendo los dos primeros meses de 2026)” y se viene dando a partir de “una menor proporción de altas respecto a las bajas registradas en cada mes”, indica el informe.
De esta manera, en los contratos de duración indeterminada, “continúa la brecha negativa entre altas y bajas a niveles casi constantes”.
Mientras que en los vínculos de duración determinada “la dinámica es diferente, con oscilaciones que en parte responden a la estacionalidad y en parte a la tendencia”. Sin embargo, se puede observar que estos tipos de contratos “presentan una mayor rotación”, a modo de “mecanismo compensatorio” por la caída del empleo estable.
“En los últimos meses han adquirido mayor protagonismo contratos que significan una precarización de las relaciones laborales debido a la inestabilidad en el puesto de trabajo. Recordemos que la precarización se puede dar por la inseguridad respecto a la continuidad en el empleo y /o la ausencia de protección legal”, precisa el relevamiento.
Otro fenómeno en alza son los despidos sin causa. “Desde inicios de 2024 hay un incremento de esta modalidad, llegando a niveles superiores a 2019. Hasta el cuarto trimestre de 2025, las ramas de actividad han perdido trabajadores registrados, algo que no sucedía desde la pandemia por Covid-19”, alerta el informe.
En detalle, se ha acelerado la caída de trabajadores en la rama “Industrias manufactureras” (4%); en “Construcción”, la disminución llega al 8,1% y permanece en el nivel más bajo desde 2016; en “Transporte, almacenamiento y comunicaciones”, la merma es cercana al 5%; y en “Comercio, restaurantes y hoteles”, comenzó a disminuir la cantidad de empleados.
La única excepción es el área de “Servicios comunales, sociales y personales”, que ha mantenido una masa de trabajadores relavitamente estable.
Desocupación
Por otro lado, el informe sociolaboral desmenuza los principales datos del desempleo y la subocupación a nivel local durante el último cuatrimestre de 2025, según los datos brindados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
En ese periodo, la desocupación en el distrito fue del 9,5% –impactó en 33.000 personas, sobre todo jóvenes– y subió 0,9 puntos porcentuales (p.p.) respecto del mismo periodo del 2024.
Este valor volvió a buscar a la ciudad en el primer lugar del ranking de aglomerados, puesto compartido con partidos del Gran Buenos Aires, Río Gallegos y Gran La Plata.
En tanto, la tasa de empleo (proporción de ocupados en la población total) subió del 46,7 % al 47,2 % (+6.000 ocupados).
“Estamos en presencia de un incremento de la participación en el mercado de trabajo que se da tanto por aumento de la desocupación como también del empleo. La hipótesis que se puede considerar es la del efecto del trabajador adicional, que se da cuando crece la participación laboral de un miembro de la familia que no estaba trabajando frente a una caída del poder de compra de los ingresos familiares, ya sea por efecto de la inflación, o bien porque el jefe de hogar quedó sin trabajo”, advierte el informe.
En lo que respecta a la subocupación, que representa la cantidad de ocupados (quienes trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias) como proporción de la población económicamente activa (ocupados+desocupados), el indicador subió 2,3 p.p., ubicándose en 12,2 % (43.000 personas).
Al descomponer la tasa entre los que buscan empleo (demandantes) y los que no lo hacen (no demandantes), Mar del Plata tiene “uno de los valores más elevados de subocupación no demandante (5 %)”.
En tanto, la proporción de ocupados que demanda un empleo (respecto a la población económicamente activa) subió del 11 % al 11,8 % –valor que involucra a 41.000 personas–.
“Como ha venido sucediendo desde comienzos de 2019, este valor está explicado en parte por un efecto desaliento en la búsqueda de empleo de la población ocupada marplatense, fenómeno que se ha intensificado en los últimos tiempos”, sostiene la publicación.
Pobreza
Por último, el estudio deja una reflexión respecto de la medición de la pobreza. De acuerdo a la visión de los investigadores, la disminución de esta tasa, que en el último semestre del año pasado cayó del 28,9 % al 22,8 % a nivel local, “llama la atención de cualquier cientista social”, teniendo en cuenta el contexto de cierre de empresas, caída del empleo registrado y del salario real, así como el aumento de la desocupación y la morosidad en las familias.
La metodología para medir la pobreza es de 2016 y utiliza una ponderación de las canastas con base en la Engho (Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares) 1996/97 y validadas con la Engho 2004/05. Es decir, “desde hace años está desactualizada”.
A su vez, luego utiliza una encuesta de comercios para captar los precios que le dan valor a esa canasta y otra muestra de hogares (EPH) para medir los ingresos declarados.
“Como toda metodología, este procedimiento tiene sus limitaciones. Las tarifas y alquileres ocupan una proporción sustantiva en el ingreso de las familias, en particular las de menores ingresos”, sostiene el informe.
Sin embargo, el primer ítem “tiene una ponderación desactualizada en el cálculo de pobreza y el segundo no está incluido”.







