Alberto Esnaola rompió con la conducción radical: denunció incumplimientos, cuestionó a Molina y confirmó que trabajará por una candidatura en 2027

El dirigente del radicalismo con actividad política desde Quequén confirmó que su espacio renunciará a los cargos en la conducción partidaria local tras denunciar el incumplimiento de acuerdos políticos. Separó el conflicto personal de la discusión institucional, ratificó su pertenencia a la UCR y adelantó que trabaja para competir por la Intendencia de Necochea en 2027

La crisis interna de la Unión Cívica Radical de Necochea sumó este lunes 6 de julio un nuevo capítulo. Durante una entrevista concedida al programa Voces de la Tarde que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea, el dirigente radical Alberto Esnaola explicó las razones que llevaron al grupo político que conduce desde el Comité Gabino Goicoechea de Quequén a apartarse de la flamante conducción partidaria encabezada por el doctor Daniel Molina.

Lejos de intentar bajar el tono del conflicto, Esnaola ratificó cada uno de los conceptos que días atrás había publicado en sus redes sociales y profundizó sus diferencias tanto en el plano político como en el personal con el nuevo presidente del comité radical.

«No estoy orgulloso de haber hecho ese posteo, pero estoy harto de muchos años de acumular situaciones con una personalidad muy compleja como la del doctor Molina», manifestó.

Incluso sostuvo que la definición que utilizó para referirse al dirigente radical no fue exagerada. «Yo creo que es un hombre oscuro», afirmó.

No obstante, procuró separar ese enfrentamiento personal de la decisión política adoptada por el sector que integra el Comité Gabino Goicoechea.

«Una cosa es mi posición personal y otra la decisión del grupo político. Nosotros venimos trabajando hace cuatro años en Quequén, aun cuando el comité de Necochea permanecía cerrado», expresó.

El eje del conflicto, explicó, fue el incumplimiento de los acuerdos alcanzados para conformar una lista de unidad durante la reciente renovación de autoridades partidarias.

Según relató, el sector de Quequén aceptó resignar lugares de representación con el objetivo de evitar una elección interna, bajo el compromiso de que Adriana Pérez integraría la mesa de conducción del partido.

«Sin ese acuerdo no había lista única. Nosotros hubiésemos competido», sostuvo.

Sin embargo, durante el primer plenario partidario, dijo, ese entendimiento fue desconocido.

«Había un acuerdo político que había que respetar y, sin embargo, propusieron reemplazar a Adriana Pérez. Ahí entendimos que la palabra dada no valía nada», puntualizó.

Como consecuencia de esa decisión, relató que tanto él como los representantes de su espacio abandonaron la reunión. «Ya vi que no había mucho más para discutir. Nos levantamos y nos fuimos», recordó.

«Adriana Pérez y Paula Coco presentarán la renuncia a los cargos partidarios. Nosotros seguiremos trabajando desde Quequén», confirmó.

Buena parte de la entrevista estuvo atravesada por fuertes cuestionamientos hacia Daniel Molina.

Esnaola sostuvo que las diferencias no surgieron ahora, sino que vienen acumulándose desde hace años. «Cada vez que me sentaba con Molina me mentía. Me cansó. Me hartó. Yo tuve una enorme generosidad con él que nunca fue recíproca», manifestó.

Incluso reconoció que hoy considera un error haber vuelto a confiar políticamente en el actual presidente partidario. «Nunca me debí haber sentado nuevamente con este señor», afirmó.

Aun así, insistió en que la decisión de apartarse de la conducción no responde a una disputa por cargos. «Pelearse por un lugar en la mesa del comité sería ridículo. Lo grave es que se incumplió un acuerdo político», expresó.

Durante la entrevista, Alberto Esnaola confirmó además que su sector ya trabaja con la mirada puesta en las elecciones municipales de 2027.

Ante la consulta de Jorge Gómez reconoció públicamente que dirigentes de su espacio le solicitaron encabezar una futura candidatura a intendente. «Me han pedido que encabece la lista para 2027», confirmó.

Al mismo tiempo aclaró que el trabajo político continuará dentro de la estructura orgánica de la Unión Cívica Radical. «Nosotros vamos a estar donde el radicalismo orgánicamente esté. No vamos a especular ni a amenazar con irnos del partido», aseguró.

Más allá del conflicto local, Esnaola amplió el análisis sobre la situación de la UCR a nivel provincial y nacional.

Consideró que el partido atraviesa una profunda crisis de representación. «El radicalismo hoy no sabe a quién representa. No tiene una figura nacional ni provincial que aglutine», sostuvo.

También cuestionó la relación de sectores del partido con el gobierno nacional. «No comparto el modelo económico ni el modelo político del gobierno de Javier Milei y me da vergüenza que algunos correligionarios le levanten la mano», expresó.

En ese sentido, marcó diferencias con quienes, según dijo, modifican sus posiciones políticas según las circunstancias. «Yo cumplo la palabra. La gente tiene que saber que cuando yo me comprometo con algo, lo sostengo», afirmó.

Uno de los pasajes más extensos de la entrevista estuvo dedicado a describir el funcionamiento cotidiano del Comité Gabino Goicoechea de Quequén, al que presentó como un modelo de reconstrucción partidaria desde el trabajo comunitario.

Detalló que allí funcionan talleres, actividades deportivas, apoyo escolar, gimnasia para adultos y distintas propuestas abiertas a los vecinos, sin distinción partidaria.

«No le preguntamos a nadie qué piensa ni le pedimos que se afilie. Abrimos el comité a la comunidad porque creemos que así se reconstruye la política», manifestó.

También reivindicó una forma tradicional de hacer militancia. «Trabajamos a la antigua, porque los únicos recursos que tenemos son los recursos humanos», expresó.

Más allá de la dureza de las críticas personales, la entrevista dejó planteado un debate más profundo sobre el presente del radicalismo local.

Alberto Esnaola buscó instalar la idea de que la discusión no pasa por cargos partidarios sino por el valor de la palabra en la construcción política, la representación de la UCR frente a la sociedad y la necesidad de recuperar identidad en un escenario donde el partido atraviesa uno de los momentos electorales más complejos de las últimas décadas.

Con la confirmación de las renuncias del sector de Quequén y el anuncio de un proyecto político propio hacia 2027, la interna radical suma un nuevo episodio que, lejos de cerrarse con la elección de autoridades, parece ingresar ahora en una etapa de confrontación abierta, con consecuencias que podrían proyectarse sobre el futuro electoral de la Unión Cívica Radical en Necochea.

Más noticias

Más Noticias

Welcome Back!

Login to your account below

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.