Por Jorge Gómez
Este interrogante viene siendo conversado, analizado y debatido entre vecinos -locales y foráneos- que han decidido invertir e incluso han optado por irse a vivir, desarrollando sus proyectos de vida, a metros y en cercanías de la playa de Quequén.
Un proceso de referencia, que tiene más de un siglo con la construcción de la Escollera de Necochea (Sur para muchos), se agudizó fuertemente tras la prolongación de la misma, obra que se inauguró en 2008.
En los coloquios de aquellos, quienes tienen un alto sentido de pertenencia en nuestro medio, se plantea la necesidad de llevar a cabo un proceso de remediación con una obra que demandaría una inversión cercana a los 10 millones de dólares y que, como se ha hecho en reconocidas y populares playas de Brasil, sería una tarea de aproximadamente 8 meses, para lo cual se podría contar con recursos -admiten los consultados al respecto- del fideicomiso que se fondea con lo que aporta la exportación para atender el dragado de Puerto Quequén. Un tema al que requiere prestarle atención.








