(Crónica de La Tecla)
Los sindicatos docentes bonaerenses confirmaron que el sector concretará un paro nacional de 24 horas el 11 de febrero, en el marco de un conflicto que ya no es sólo salarial sino también político y social.
La medida, impulsada por el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), que agrupa a los principales sindicatos de maestros, se enmarca en el rechazo contundente al proyecto de reforma laboral que impulsa el gobierno nacional y que se discutirá justamente ese día en el Congreso de la Nación.
Para los dirigentes gremiales, la protesta sintetiza dos frentes de reclamo que tensionan al oficialismo. Por un lado, la demanda de una recomposición salarial que compense la pérdida de poder adquisitivo de los últimos meses. Por el otro, la crítica al paquete de cambios laborales que impulsa el gobierno libertario.
En La Plata, las conversaciones entre los representantes docentes y el Ejecutivo provincial vienen con chispazos. Tras la última ronda de negociaciones, la propuesta de aumento salarial del 2% fue rechazada por el FUDB por considerarla “insuficiente” y las mesas quedaron en cuarto intermedio sin un horizonte claro de cierre.
El rechazo subraya la fuerte presión de los gremios por discutir mecanismos que garanticen recomponer al menos parte del salario frente a la inflación, algo que hasta ahora no logró traducirse en cifras aceptadas por las partes.
Además, los gremios volvieron a exigir la devolución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y la restitución de sumas retenidas por la Nación, reclamos que ya habían sido instalados en pactos anteriores y que ahora se suman a la bronca generalizada.








