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28 enero, 2023
POLÍTICA

Facundo Manes: “En la oposición y en mi partido hay halcones, palomas y acuerdistas que quieren un cargo”

En el verano de un año electoral, los movimientos, las fotografías y declaraciones tienen una traducción inmediata hacia la interna de los partidos que luchan por el poder. Y en esa lógica es que el radicalismo está en plena ebullición, tironeos que muestran el renovado vigor del partido que fundó Leandro Nicéforo Alem hace casi 132 años.

El diputado nacional Facundo Manes afirmó en diálogo con Infobae que la Unión Cívica Radical “tiene vocación de poder” y criticó a “los que están pensando en la próxima elección y no en este momento como una bisagra para cambiar la Argentina”. Según el neurocientífico, el radicalismo “va a tener un candidato a presidente” y advirtió que su partido “tiene la obligación de intentar liderar la coalición opositora”.

Aunque evitó nombrarlo, su mensaje se diferenció del presidente de la Unión Cívica Radical y gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, quien mantuvo reuniones con Horacio Rodríguez Larreta, el jefe de gobierno porteño que aspira a cerrar un acuerdo electoral con la UCR para las presidenciales. Esas reuniones alentaron las especulaciones sobre una negociación para definir fórmulas mixtas, con un candidato a vicepresidente radical.

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Pero en la entrevista Manes también planteó definiciones que apuntan contra el propio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, los dos presidenciables que, desde el PRO, disputan la candidatura de Juntos por el Cambio. El diputado resaltó el perfil que tomó el radicalismo de la provincia de Buenos Aires, cuyo presidente, Maxi Abad, se anotó para disputar la postulación opositora a suceder a Axel Kicillof.

“El radicalismo de la provincia de Buenos Aires en 2021 se levantó y dio la pelea porque busca el poder. Esto ya pasó en la provincia de Buenos Aires con Yrigoyen y con Alfonsín, fueron los únicos. Y está pasando ahora”, afirmó Manes en la entrevista con Infobae.

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Definiciones destacadas de Manes en el reportaje

1- “Soy nuevo en la política y estoy desilusionado con lo que veo. No me incorporé a la política para adaptarme a sus vicios. En la Argentina hay una dirigencia, no toda, que ha gozado de muchos privilegios durante demasiado tiempo en todos los sectores”.

2- “En la oposición están los halcones, que piensan que el camino para recuperar el país es pasar por arriba con un tanque a los que no piensan como ellos. Están las palomas, que utilizan el Estado y sólo tienen eslogan y un crecimiento desmesurado en la publicidad, que es inmoral. Y están los acuerdistas, que sólo quieren un cargo”.

3- “Es una necesidad para la Argentina que un partido histórico, como la Unión Cívica Radical, se modernice y quiera luchar por el poder. Esa es la UCR de la provincia de Buenos Aires y contagia a muchos radicales de todo el país, porque lo que viene es federal, viene del interior a la Capital, desde las plazas de la República hacia la élite”.

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4- “La UCR va a tener un candidato a presidente radical. El radicalismo tiene la obligación de intentar liderar la coalición opositora”.

Larreta, Lousteau y Morales
Los radicales Gerardo Morales y Martín Lousteau, con Rodríguez Larreta, que quiere ser presidente; y Diego Santilli, que aspira a ser gobernador.

5- “Tengo una ambición más grande que ser presidente. Quiero colaborar con el cambio en la mentalidad de época, porque acá podés llegar a presidente, pero si la mentalidad de la sociedad argentina es emparchar, va a fracasar cualquier presidente”.

6- “Lo mío no es un capricho personal. Si acá hay un cambio de época, como creo que lo hay, y la sociedad -como en 1983 eligió la democracia y dejó atrás la dictadura y la violencia- si hoy elige luchar contra los privilegios y una dirigencia que no le habla a la sociedad, yo voy a ser parte y luchar porque esa mayoría silenciosa llegue al poder y transforme a la Argentina”.

7- “Si en el 2021 no hubiésemos ampliado la coalición, se perdía la elección por 10 puntos, que es lo que todo el mundo predecía antes de las PASO si nosotros no íbamos a una interna expandiendo la coalición”.

8- “El radicalismo de la provincia de Buenos Aires en 2021 se levantó y dio la pelea porque busca el poder. Esto ya pasó en la provincia de Buenos Aires con Yrigoyen y con Alfonsín, fueron los únicos. Y está pasando ahora”.

9- “Hoy el problema es que la Argentina está trabada políticamente. Pasa en el Congreso, en el atropello a la Corte. El desafío es destrabar la política, la división. La grieta traba la Argentina, traba la economía y la posibilidad de que en la próxima década tengamos prosperidad”.

10- “La división, la grieta es un problema fundamental en la Argentina que impacta en la economía. La grieta no es sólo un problema político, social, sino también es económico, de falta de confianza. ¿Quién va a invertir en la Argentina con esta división, con el Gobierno avasallando la Corte, con el Congreso bloqueado?”.

11- “Sin instituciones fuertes, no hay crecimiento económico ni desarrollo económico, por eso soy muy obsesivo con el tema institucional. Las instituciones no son algo abstracto, determinan también el crecimiento, la estabilidad y el desarrollo”.

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12- “El personalismo le hizo mucho daño a la Argentina. Tenemos que dejar discutir personas y discutir ideas. ¿Cuáles son esas ideas? Hacer una revolución educativa, científica y tecnológica que la vincule a la producción, para exportar más valor agregado, sino no vamos a darle bienestar a los argentinos y nutrir a todos los chicos. Es inconcebible que haya malnutrición en un país como el nuestro. Mejorar las instituciones, cohesión social, liderazgos honestos, apertura al mundo.

13- “Antes pensábamos que necesitábamos democracia para el desarrollo. Se sintetizaba en la frase de Alfonsín que con la democracia se come, se educa y se cura. Hoy pienso que sin desarrollo peligra la democracia y por eso tenemos que discutir el desarrollo, la prosperidad”.

14- El próximo presidente o la próxima presidenta va a tener que unir a los argentinos para lograr mayoría social, mayoría legislativa y transformar al país. Y también para convencer a los ex presidentes que son menos importantes que la patria.

15- “Repudio totalmente el avasallamiento a la Corte, me parece un hecho desgraciado. No va a pasar en el Congreso, es un show para justificar quizás otras cosas, pero impacta severamente no solo en la calidad institucional, sino en la economía”.

16- “Con la Corte o los camioneros y piqueteros controlando precios estamos viendo un fin de época. Son todos síntomas de un fin de ciclo. La sociedad está harta de discutir el sentido común y de tener estos parches que nos están llevando a ser uno de los pocos países del mundo que va para atrás sin guerra civil”.

La entrevista completa a Facundo Manes

Soy nuevo en la política y estoy desilusionado con lo que veo. No me incorporé a la política para adaptarme a sus vicios. En la Argentina hay una dirigencia, no toda, pero hay una dirigencia que ha gozado de muchos privilegios durante demasiado tiempo en todos los sectores”, afirmó Manes y agregó: “Uno ve lo que está pasando ahora ¿y qué hace parte de esta dirigencia? Pelearse por el poder, financiando aparatos con el dinero de los que pagamos los impuestos, de los contribuyentes, comprando medios con recursos públicos, frente a una sociedad que los aborrece, una sociedad que está harta, descreída y apática”.

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“Estoy trabajando intensamente en ser parte de una mayoría silenciosa que quiere una revolución democrática en la Argentina, un cambio de época. Interpretar la época es tarea de los líderes y creo que esta época está signada por el divorcio entre una mayoría silenciosa y la dirigencia política. Estoy en ese lugar, trabajando intensamente, quizás no con lo que se espera de un político tradicional, porque no lo soy”, continuó.

– ¿Cuándo hiciste esta conclusión o este balance? ¿Cuándo te diste cuenta de que las cosas son así como las estás describiendo?

Siempre quise una política al servicio de la sociedad, pertenezco a la coalición opositora, pertenezco una coalición que la quiero ampliar -como hicimos en el 2021 para ganar la elección- pero pertenezco antes que a la coalición, a la sociedad argentina, a los jóvenes, a los desocupados, a los que están deprimidos, a los que se van.

Hace 40 años tuvimos el último salto civilizatorio en la Argentina, que fue la reconstrucción democrática, que la hicimos entre todos. Fue el último gran proyecto colectivo exitoso de la Argentina: dejar la violencia, porque antes resolvíamos los problemas políticos, sociales y económicos con violencia. Desde hace 40 años que, entre todos, decidimos vivir en democracia, una democracia a la que todavía cuidamos y tenemos que cuidar.

Es más, hay un riesgo democrático en el mundo y en la región: vemos lo que pasa en Perú, en Bolivia, en Brasil o lo que pasó en el Capitolio de Estados Unidos. Y en la Argentina veo que si no hay desarrollo, ni prosperidad, crecimiento, si no hay inclusión, peligra también el sistema democrático.

El mayor homenaje y la mejor lucha que podemos dar para mantener el sistema democrático es encarar algo que nunca hicimos los argentinos, que es el desarrollo económico, el desarrollo inclusivo y pensar la economía no sólo en lo inmediato -que hay que hacerlo- sino de qué vamos a vivir en los próximos años.

La verdad que me desilusioné al ver a muchos políticos y políticas pensando en la chiquita, en el poder, en la próxima elección a espaldas de una sociedad desesperada. Fue un proceso. Básicamente, lo que hice fue confirmar lo que creía antes de involucrarme: que el sistema está roto y que hay una corporación, un status quo lleno de privilegios, que no quiere que nada cambie.

El significado de esta época, para mí, es hacer algo nuevo que rompa con eso y para eso necesitamos una nueva mayoría, que creo que la podemos construir desde la coalición opositora.

– ¿Te representa Juntos por el Cambio? O mejor dicho, ¿cuánto te representa a vos Juntos por el Cambio?

Trabajo para lograr una coalición política y social muy amplia o más amplia de la que tenemos hoy. Que tenga la audacia para combatir las prácticas de siempre, los hábitos de siempre y sacar a los mismos de siempre, ese status quo que nos trajo hasta acá.

La coalición no sólo debe ser para ganar una elección, debe ser para transformar la Argentina, para crear un plan de prosperidad para los próximos 50 años. Para eso necesitamos instituciones fuertes, estables, que nos permitan pensar en prosperidad para los próximos 10 años, que la podemos tener porque la política argentina traba la economía.

Conferencia de Juntos por el Cambio en la Cámara de Diputados
Juntos por el Cambio anunció que no discutirá ningún proyecto de ley hasta que el kirchnerismo no retire el pedido de juicio político a la Corte Suprema.

Hoy el problema argentino es que está trabado políticamente. La Argentina está trabada políticamente, sino fíjate lo que pasa en el Congreso, fijate el atropello a la Corte de Suprema de Justicia. Esa traba política impide una posible bonanza que podríamos tener en las próximas décadas, con la energía, con la agroindustria, con la minería, con lo forestal, con la pesca, con la industria del conocimiento, con la economía popular, con el turismo, con el sector textil y la manufactura, que muchos la ven como prebendaria y yo veo una oportunidad.

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Si destrabamos lo político y logramos esa década de prosperidad por lo que tenemos, ojo que esto puede ser una trampa si no invertimos en lo que realmente desarrolla los países, que es una revolución educativa, científica y tecnológica para exportar valor agregado.

Si los argentinos no cambiamos la mentalidad colectiva y nos ponemos en un marco de progreso, por más que tengamos una década buena -si destrabamos la política- por nuestros recursos naturales, en 15 o 20 años, cuando estos recursos naturales no valgan tanto como hoy, vamos otra vez a entrar en una declinación, como lo venimos haciendo hace décadas.

Entonces, el desafío es destrabar la política o destrabar la división, porque la grieta traba la Argentina, traba la economía, traba la posibilidad de que la próxima década tengamos prosperidad, pero aún logrando destrabar la política y logrando la prosperidad en la próxima década tenemos que de una vez por todas pensar algo que nunca hicimos es: ¿cómo vamos a hacer un plan de desarrollo para los próximos 50 años?

Si logramos destrabar la grieta, podemos tener los próximos diez años de prosperidad, con una mayoría social, que tenga mayoría legislativa y que pueda transformar la Argentina. Pero la mismo tiempo deberíamos pensar en cómo usar esos recursos para reducir la desigualdad, para mejorar la calidad de vida de los argentinos y, además, para hacer una revolución científica y tecnológica en un mundo basado en el conocimiento.

Si los argentinos seguimos pensando que las materias primas son la solución y no la inteligencia, estamos perdidos. Por más que tengamos unos años de prosperidad

– Te insisto con la pregunta sobre cuánto te representa Juntos por el Cambio. Estás siendo crítico en general con la clase política. ¿Esa coalición, tus compañeros de ruta hasta hoy, cuánto te representa?

Formo parte de la coalición opositora, es un hecho y no hay ninguna duda: lo que hice en el 2021 fue agrandar la coalición. Para ver mi futuro, vean lo que hice en el pasado. ¿Qué hice en el 2021? Yo con un grupo importante de dirigentes de la política pero también de la sociedad, dimos el paso, y ampliamos la coalición opositora.

Para mí la coalición opositora tiene que ampliarse, tiene que renovarse, tiene que incluir nuevas personas que quieran involucrarse en la política, nuevos dirigentes y, sobre todo, recuperar o ampliar los sectores populares.

No se puede transformar la Argentina con un 50% de pobreza sin los sectores populares acompañando esta transformación. Así que estoy en la coalición opositora, pero quiero colaborar y trabajar para ampliarla, para tener mayoría social, mayoría legislativa y transformar de una vez por todas la Argentina.

Está visto que se puede ganar una elección pero después no se puede transformar al país. Si no hacemos una nueva mayoría social -y para eso hay que ampliar la coalición, hay que modernizarla, discutir nuevas ideas, seducir a los jóvenes, sobre todo a los jóvenes que están desencantados con este sistema de privilegios de la política y de la dirigencia- no vamos a ganar la elección, y si la ganamos, no vamos a poder transformar la Argentina.

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Así que mi trabajo es colaborar para ampliar la coalición opositora, incluir dirigentes y gente de la sociedad civil y, sobre todo, incluir a los sectores populares desencantados con la coalición opositora y con la política en general.

– En agosto te hice una pregunta similar que te la reitero ahora ¿Sos candidato a presidente? y segundo ¿siendo candidato a presidente, con quién vas a construir dentro de la dirigencia política esa candidatura?

Estamos frente a un sistema que cruje por el peso de los privilegios de la clase política. Hay un sector importante de la dirigencia, de ambos bandos, que no quiere cambiar este sistema, este sistema que está de espaldas a la sociedad.

Una cosa que me diferencia de otros es que yo estoy en la política, no soy antisistema. Yo quiero renovar a la política, creo que la política es la mayor herramienta de transformación social de una sociedad y estoy convencido que tenemos la obligación histórica, todos: vos, yo lo que nos están leyendo, escuchando o viendo.

Tenemos la obligación histórica de convocar a esta mayoría silenciosa para transformar la Argentina. Una mayoría silenciosa que está triste, pero que ama a la Argentina, pero que está harta de la decadencia. Esta es la lucha de nuestras vidas, y voy a estar hasta el final en el lugar que me toque y empujando.

Estoy trabajando para armar esto, tomar la experiencia de los que hicieron las cosas bien, no tomar las malas, aunque las hayan hecho los de nuestro sector, y la verdad que veo mucha dirigencia política, pero también no política. Estoy trabajando en eso y vamos a estar hasta el final.

Facundo Manes

Voy a estar y ser parte de esta lucha, pero no es un capricho personal. Lo mío no es un capricho personal. Si acá hay un cambio de época, como yo creo que lo hay, y la sociedad como en 1983 eligió la democracia y dejó atrás la dictadura y la violencia, si hoy elige dejar atrás o luchar contra los privilegios y una dirigencia que no le habla a la sociedad, yo voy a ser parte y luchar porque esa mayoría silenciosa llegue al poder y transforme a la Argentina.

– No cambió mucho la respuesta. Todavía no decís soy candidato a presidente y voy hasta el final siendo candidato a presidente.

Estoy trabajando permanentemente pero yo tengo una ambición más grande que ser presidente.

– A ver…

Lo que quiero es colaborar con el cambio en la mentalidad de época, porque acá podés llegar a presidente, pero si la mentalidad de la sociedad argentina es emparchar, va a fracasar cualquier presidente.

Tenemos que ser parte de una mayoría que estamos creando, que estamos trabajando para crear, y si esa mayoría se consolida en los próximos meses, yo voy a estar.

– Hablaste en ese mismo reportaje que Macri y Cristina eran dirigentes que dividían y que para vos eran parte del pasado. ¿Cómo estás viendo estos dos protagonistas de la política que generan tanto amores como odios?

La división, la grieta es otro problema fundamental en la Argentina que impacta en la economía. La grieta no es sólo un problema político, social, sino también es económico.

El problema económico argentino es la falta de confianza ¿quién va a invertir en la Argentina con esta división, con el gobierno avasallando la Corte Suprema de Justicia, con el Congreso bloqueado? ¿Quién va a proponer o va a lograr planes, programas o políticas de Estado a largo plazo que necesita Argentina? ¿y quién va a mejorar la productividad haciendo una revolución científica y tecnológica con esta división?

Claramente, la ex presidenta Cristina Kirchner pertenece al oficialismo. Yo no pertenezco al kirchnerismo. Me parece que han gobernado ya 16 años de los últimos 20 años y cada vez estamos peor, con más pobreza, más desigualdad, más aislados del mundo.

El modelo que puede ofrecer el kirchnerismo es Santa Cruz, una provincia con grandes recursos pero con problemas en la salud, en la educación, con una economía cerrada, que tiene que ver con los contactos políticos, con una Justicia perseguida por el poder político, con medios perseguidos por el poder político. Eso no quiero yo, no soy de ese sector.

Obviamente que soy de la coalición opositora, en la misma coalición que está el ex presidente Macri, con el que tengo diálogo, pero tenemos diferentes matices y uno de los matices que yo quiero implantar es la identidad radical. ¿Qué es la Unión Cívica Radical hoy, qué nos diferencia del PRO?

Hay tres sectores en la coalición a la que pertenezco. Están los halcones, que uno podría decir que piensan que el camino de recuperar el país es pasando por arriba con un tanque a todos, y a los que no piensan como ellos, o sea, más de lo mismo.

Las palomas, que quieren utilizar al Estado desde un formato propagandístico, que sólo tiene eslogan y un crecimiento desmesurado en la publicidad, que eso es inmoral, tanta publicidad oficial en un país con malnutrición, con pobreza del 50%.

Pero además de los halcones y de los moderados, en mi coalición están los acuerdistas, que son los que quieren un cargo y esto hay de muchos extractos, también dentro de mi partido, que están pensando en la próxima elección y no como un momento bisagra para cambiar la Argentina.

Así que yo pienso que la salida de Argentina es por arriba de la grieta. Pienso que hay que construir una nueva mayoría por arriba de la división, no soy parte del kirchnerismo, soy parte de la coalición opositora, pero creo que la coalición opositora tiene mucho para reflexionar, para ampliar, para modernizarse y para incorporar a los sectores populares.

El radicalismo debe ser pro-mercado, pero también defender un Estado eficiente. No es acerca de la cantidad del Estado, es acerca de la calidad. Ningún país se ha desarrollado sin un Estado eficiente, con bajos índices de corrupción, un Estado inteligente, pero obviamente más liberal en lo económico, claramente. ¿Qué es ser liberal en lo económico? Es abrir la economía, ser pro-mercado y potenciar el talento argentino.

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Pero los ejes de cualquier coalición que quiera ganar en la Argentina es invertir en educación, en un mundo con una revolución tecnológica y conocimiento de la que nosotros estamos quedando muy atrás. Avanzar con dar empleo en vez de planes, así podemos romper la idea de la pobreza cristalizada. Tenemos que salir de esquemas de programas sociales e ir a programas de empleo y capacitación laboral.

Tener un modelo exportador, una matriz energética nueva. Debemos estar a la altura de los desafíos del medio ambiente actual, exportar conocimiento, valor agregado y contar con instituciones fuertes.

Esto me escuchaste ser crítico de las dos coaliciones: sin instituciones fuertes, no hay crecimiento económico ni desarrollo económico, por eso soy muy obsesivo con el tema institucional. Las instituciones no son algo abstracto, es lo que determina también el crecimiento y la estabilidad el crecimiento económico el desarrollo de un país.

– ¿Dentro del radicalismo también hay acuerdistas? Te pregunto en concreto ¿Gerardo Morales, al reunirse con Horacio Rodríguez Larreta, es parte de esta nueva categoría de los acuerdistas que buscan un cargo?

No voy a hablar de nombres. Yo tengo relación con el presidente del partido. Te voy a dar el ejemplo de la provincia de Buenos Aires. ¿Qué pasó en el año 2021? Porque esto es necesario para Argentina, no es algo personal. Es necesario que la Argentina tenga un partido político con vocación de poder en todo el territorio nacional, como es la Unión Cívica Radical. Porque ha fracasado el Frente de Todos, que gobernó de los últimos 20 años, 16, y es un fracaso; pero la coalición opositora, después de un gobierno que no le fue bien, ha perdido una mayoría importante.

Si en el 2021 no hubiésemos ampliado la coalición, se perdía la elección por 10 puntos, que es lo que todo el mundo predecía antes de las PASO si nosotros no íbamos a una interna expandiendo la coalición.

El radicalismo de la provincia de Buenos Aires en el 2021 se levantó y dio pelea, enfrentando un aparato político fenomenal del lado del PRO y desde el lado del peronismo, del Frente de Todos. Y sacamos el 40% de la coalición, ganamos en la mayoría de los distritos y permitimos que la coalición opositora gane esa elección.

¿Qué significó eso, además de lo que te estoy contando? Que el radicalismo de la provincia de Buenos Aires se levantó y dio la pelea porque busca el poder. Esto ya pasó en la provincia de Buenos Aires con Yrigoyen y con Alfonsín. Los únicos dos que buscaron el poder desde el radicalismo fueron Yrigoyen y Alfonsín. Y está pasando ahora.

El presidente Raúl Alfonsín habla desde el Cabildo a la multitud reunida tras su asunción, en diciembre de 1983. (Autor: Víctor Bugge)
El presidente Raúl Alfonsín habla desde el Cabildo a la multitud reunida tras su asunción, en diciembre de 1983. (Autor: Víctor Bugge)

Así que yo veo también una Unión Cívica Radical que se renovó, que le habla a los jóvenes, que es pro-mercado, pero quiere un Estado dinámico, eficiente, de calidad, quiere insertarse al mundo, quiere hablar de temas modernos. Un radicalismo que quiere discutir el ambiente, pero quiere llegar al poder, quiere discutir el poder en Argentina para cambiar este país, porque la Argentina se cambia desde la política, no con la antipolítica.

No podés cambiar el periodismo con antiperiodismo, lo tenés que cambiar con mejores periodistas. Y no podés cambiar la política con antipolítica, la tenés que cambiar con mejores políticos.

Creo que es una necesidad para la Argentina que un partido histórico, como la Unión Cívica Radical, se modernice y quiera luchar por el poder. Eso es el radicalismo de la provincia de Buenos Aires y eso contagia a muchos radicales de todo el país, porque lo que viene es federal, lo que viene es desde el interior hacia la Capital, es desde las plazas de la República hacia la élite.

– Gerardo Morales está dando gestos a favor de generar fórmulas mixtas: que haya un candidato a presidente del PRO y un vicepresidente radical. ¿Estás de acuerdo? ¿O creés que tiene que haber fórmulas puras del radicalismo?

Va a haber un candidato a presidente radical.

– ¿Que sos vos?

El radicalismo tiene la obligación de intentar liderar la coalición opositora.

– ¿Qué representan Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, siendo los dos candidatos del PRO que están más consolidados?

En la Argentina uno de los problemas es que discutimos de personas, no de ideas. Yo quiero discutir ideas, sobre cuáles son las ideas que nos van a sacar de esta decadencia crónica y nos van a hacer competir en un mundo ya revolucionado por la innovación, la ciencia y la tecnología. Que nos van a permitir tener una mejor calidad de vida, una estabilidad económica o crecimiento económico con desarrollo inclusivo.

Esas son las ideas que necesitamos discutir porque el personalismo le hizo mucho daño a la Argentina. Muchos presidentes de la Argentina fueron más que proyectos de nación, proyectos personalistas.

Tenemos que dejar discutir personas y discutir ideas. ¿Cuáles son esas ideas? Hacer una revolución educativa, científica y tecnológica que la vincule a la producción, para exportar más valor agregado, sino no vamos a darle bienestar a los argentinos y nutrir a todos los chicos. Es inconcebible que en Argentina haya malnutrición en un país como el nuestro.

Mejorar las instituciones, cohesión social, liderazgos honestos que den un ejemplo, apertura al mundo, discutir ideas es lo que nos va a permitir salir de esta decadencia, no personas. Ya hemos discutido bastantes personas en Argentina y estamos con el 50% de pobreza.

– Me interesa una reflexión tuya sobre el tema del ataque a la Corte Suprema y esto último que está pasando de ir a controlar precios con camioneros, con piqueteros.

Estamos viendo al kirchnerismo en acción cuando se empieza a desesperar. Es lo que pasó en Santa Cruz. Cuando ellos se sienten que van mal o que están perdiendo, avasallan las instituciones.

Me parece un desastre y repudio totalmente el tema del control de precios por los camioneros, eso es un retroceso absoluto. Me parece que estamos hablando de un fin de época, un fin de ciclo. Son todos síntomas de un fin de ciclo. La sociedad está harta de discutir el sentido común y de tener estos parches que nos están llevando a ser uno de los pocos países del mundo que va para atrás sin guerra civil.

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– ¿Con respecto a la Corte?

Repudio totalmente el avasallamiento a la Corte Suprema de Justicia, me parece un hecho desgraciado. No va a pasar en el Congreso, es un show para justificar quizás otras cosas, pero impacta severamente no solo en la calidad institucional, sino en la economía.

Los argentinos no llegamos a fin de mes, tenemos una inflación que nos quema lo que ganamos y esto lo que hace es agravar la economía. No solo que lo repudio, sino que me parece un desastre también en términos institucionales y económicos.

– ¿Está de acuerdo con la decisión que tomó la Mesa Nacional de Juntos porel Cambio de no tratar ningún proyecto hasta que se retire el pedido de juicio político a la Corte?

Como integrante de la coalición opositora respeto la decisión. Pero también advierto que debemos enfocarnos en las necesidades insatisfechas de la sociedad. Defendamos la autonomía de la Justicia, pero preguntémonos, también, por qué los argentinos están insatisfechos con la democracia, sus instituciones y sus dirigentes.

– Decía que el régimen democrático estaba en riesgo tanto en la región, como en Argentina. Me interesa que abunde un poco en esa idea.

Muy bueno que me recuerde esto, porque es muy importante. Mucha gente siente, sobre todo los jóvenes, que la democracia en Argentina, los 40 años de democracia, no le dieron prosperidad económica, no le dieron futuro, no le dieron inclusión.

Como dicen algunos pensadores actuales: en Argentina, los chicos de clases medias o altas se van del país y los chicos de sectores más vulnerables se van de la democracia.

El concepto importante que quiero reflejar acá, que quizás es el más importante desde mi opinión, es el desafío que tenemos hoy, porque antes pensábamos que necesitábamos democracia para el desarrollo. Se sintetizaba en la frase de Alfonsín que decía con la democracia se come, se educa, se cura. Hoy pienso que sin desarrollo, peligra la democracia y por eso tenemos que discutir el desarrollo, la prosperidad.

Son temas que en Argentina no discutimos. Estamos emparchando permanentemente, bajando la fiebre permanentemente. Si no logramos crecimiento económico sustentable, políticas de Estado, consenso y mejorar la productividad para lograr el desarrollo, va a peligrar la democracia. Si queremos más democracia, tenemos que lograr el desarrollo.

– Como médico y experto en cerebro te pido también una reflexión, si se quiere off topic. ¿Puede tener un efecto social, un efecto político la victoria de Argentina en Qatar?

Sin dudas. Y además de agradecerles al cuerpo técnico y a los jugadores por el ejemplo que dieron de equipo, tenemos que aprovechar en el buen sentido esta señal inmensa que dieron en Qatar.

Para Facundo Manes, la Selección es un ejemplo de liderazgo y de un objetivo que supera la individualidad.
Para Facundo Manes, la Selección es un ejemplo de liderazgo y de un objetivo que supera la individualidad. (CARL RECINE/)

Los jugadores y el cuerpo técnico mostraron el ejemplo de trabajo en equipo, de pensar en el destino común, en un logro que excede a lo individual. Incluso la imagen de austeridad que dieron y, sobre todo, de la imagen de amar a su país. Creo que puede ser una fuente de inspiración y refleja un poco el cambio de época que estoy viendo en la sociedad lo que pasó con la Selección.

¿Qué podemos aprender de la Selección? El trabajo en equipo, pensar en el equipo más allá de lo individual, tener un destino común y un propósito común, que los argentinos no tenemos, porque cada uno tira para su lado acá.

Este es un país extractivo y si uno ve incluso a la economía actual lo que está pasando es que todos los sectores se están acomodando un poco pero sin pensar en un destino común, en el bienestar común. Es pan para hoy y hambre para mañana.

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La Selección tuvo un destino común que era hacer un buen papel en la Copa del Mundo y por suerte la ganó. Y también la del liderazgo -no de élites- porque los jugadores parecían uno más del pueblo argentino. Ese es el futuro liderazgo que yo veo y que quiere la sociedad: ser uno más. Basta de élite, basta de privilegios, basta de corporaciones que se privilegian y que viven bien, mientras la mayoría la pasamos mal.

– La del final ¿Cristina Kirchner y Mauricio Macri en el futuro qué son para vos?

Son dos expresidentes de Argentina. Otra cosa que tenemos que hacer es volver a darle lugar a los expresidentes, consultarlos para algunas cosas. A mí me da mucha envidia cuando veo en Uruguay o cuando veo en Estados Unidos o en Chile ex presidentes en actos oficiales, porque sus patrias, sus países, son mucho más importantes que sus egos.

El próximo presidente o la próxima presidenta va a tener que unir a los argentinos para lograr mayoría social mayoría legislativa y transformar al país y convencer a los ex presidentes que son menos importantes que la patria.

Otro tiempo. Cristina Kirchner y el frío saludo a Mauricio Macri en diciembre de 2019.
Otro tiempo. Cristina Kirchner y el frío saludo a Mauricio Macri en diciembre de 2019. (AGUSTIN MARCARIAN/)

– ¿Pero no como candidatos?

Pueden ser candidatos. La Constitución los habilita, así que está en la decisión de ellos. Creo que hoy el mayor desafío de un líder en la Argentina o de una líder es unir a una sociedad dividida, que está bloqueada. Una sociedad dividida como la Argentina no va a crecer, no va a prosperar, y yo no estoy seguro de que lo puedan hacer ambos extremos.

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