La diputada de Unión por la Patria y referente del Frente Renovador criticó duramente el proyecto impulsado por el oficialismo, al que calificó como un retroceso en derechos laborales y un golpe directo a trabajadores y trabajadoras.
En una sesión marcada por tensiones y acusaciones cruzadas, la Cámara de Diputados debatió la reforma laboral promovida por el gobierno de Javier Milei, un paquete que flexibiliza condiciones de contratación, modifica regímenes de jornada y reduce indemnizaciones. Desde la oposición, la diputada bonaerense Jimena López (Unión por la Patria – Frente Renovador) protagonizó una de las intervenciones más contundentes de la jornada.
López contextualizó el impacto de la política económica en la Provincia de Buenos Aires y enumeró empresas cerradas en los últimos años, denunciando un “industricidio” que —según afirmó— ya provocó la desaparición de más de 21.700 firmas. “Lo que hacen básicamente es nivelar para abajo porque les conviene”, cuestionó.
La legisladora advirtió que la reforma no busca modernizar el mercado laboral, sino “facilitar el avance de la clase privilegiada sobre trabajadores y trabajadoras”. Señaló que el proyecto pone en riesgo derechos básicos como la jornada de ocho horas, el descanso y el pago de horas extras.
También apuntó contra la contradicción fiscal del oficialismo: “La gente que queda desempleada vive en una comunidad. ¿Cómo van a hacer cuando los municipios se vean sobrecargados en salud y educación?”.
Uno de los momentos más fuertes de su discurso llegó al dirigirse a las diputadas del bloque oficialista. López cuestionó su silencio frente a un proyecto que, según dijo, perjudica especialmente a las mujeres:
“El banco de horas nosotras lo llevamos en el cuerpo. Seis horas por día dedicamos al cuidado. Ustedes están votando en contra de su mismo género”.
Además, visibilizó la situación de las trabajadoras de casas particulares: “Muchas se levantan a las 4 de la mañana y terminan a las 11 de la noche”, remarcó, acusando a las legisladoras oficialistas de ser “las peores cómplices” al acompañar un esquema que profundiza la precarización.
López cerró su intervención con un mensaje directo al oficialismo: “No saben lo que están votando. Debería darles vergüenza”.
La votación de la reforma laboral se convirtió así en un nuevo capítulo del enfrentamiento político por el rumbo económico y social del país, con un fuerte eje en el impacto sobre los derechos de las mujeres y el trabajo.









