La integrante de la Liga de Consumidores y Usuarios Amas de Casa de Mar del Plata cuestionó la media sanción aprobada en Diputados y alertó sobre el impacto que tendría en ciudades como Necochea, Mar del Plata, Tandil y Bahía Blanca. También confirmó que analizan impulsar un amparo federal si la iniciativa se convierte en ley
La preocupación por el futuro del régimen de Zona Fría sigue creciendo en distintas ciudades del sudeste bonaerense luego de la media sanción que obtuvo en la Cámara de Diputados el proyecto que modifica los beneficios para usuarios del servicio de gas natural.
En diálogo con el programa Voces de la Tarde, que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea, Marisa Sánchez manifestó una fuerte crítica hacia el oficialismo nacional y advirtió sobre las consecuencias económicas y sociales que tendría la iniciativa para millones de usuarios.
“Lo que pasó ayer es vergonzoso, es un bochorno”, expresó Sánchez al referirse a la votación en Diputados, y aseguró que existe preocupación tanto en Mar del Plata como en Necochea, Quequén, Tandil, Balcarce, Rauch y Bahía Blanca.
Según explicó, el proyecto no elimina formalmente el régimen de Zona Fría, pero sí modifica el destino de los fondos que financian el beneficio. “Con la plata del Fondo Fiduciario, que seguimos aportando todos los usuarios, van a pagarle a las distribuidoras la deuda que tienen con CAMMESA”, señaló.
La dirigente sostuvo que el Estado nacional mantiene desde hace años obligaciones impagas con la compañía administradora del mercado eléctrico y cuestionó que esos recursos ahora se utilicen para cancelar deudas empresarias en lugar de sostener los descuentos tarifarios.
“Las distribuidoras están endeudadas y esa plata la van a usar para pagar esa deuda. Lamentablemente estamos en esta situación”, afirmó.
Durante la entrevista, Sánchez sostuvo que en el Senado existirían también los votos necesarios para aprobar definitivamente la ley y consideró que la decisión política ya está tomada. “La Libertad Avanza llamó a sesión y trabajó para garantizar el quórum y votarnos en contra”, indicó.
La referente de consumidores cuestionó además el desconocimiento que, según ella, tienen algunos legisladores nacionales sobre las condiciones climáticas de la región. “Nunca vinieron a Mar del Plata. Está por entrar el invierno y acá las temperaturas realmente se hacen sentir”, expresó.
En ese sentido remarcó que ciudades costeras y del interior bonaerense necesitan el régimen diferencial por razones climáticas y económicas. “Hacernos esto a los marplatenses y a toda la zona es muy grave”, sostuvo.
Consultada sobre posibles acciones futuras, Sánchez confirmó que distintas organizaciones ya analizan avanzar judicialmente si el Senado convierte el proyecto en ley. Explicó que abogados de asociaciones de consumidores mantienen reuniones para evaluar la presentación de un amparo colectivo federal.
“Estamos hablando con abogados de la zona para ver si llevamos adelante esta acción judicial”, indicó.
Sin embargo, reconoció que el camino judicial también implica incertidumbre. “Es inconstitucional por donde se lo mire, pero también existe el riesgo de que la Justicia nos dé la espalda”, advirtió.
En la entrevista también recordó el antecedente ocurrido años atrás cuando desde Necochea se impulsó una acción de amparo contra fuertes aumentos en las tarifas de gas, iniciativa que tuvo participación de organizaciones de consumidores y logró frenar parcialmente aquellas subas.
Sobre los tiempos legislativos, Sánchez explicó que el proyecto podría tratarse en el Senado antes de finalizar mayo y que, de aprobarse rápidamente, la nueva normativa comenzaría a impactar sobre los consumos del invierno.
“Si se publica en el Boletín Oficial, ya quedaría vigente”, señaló.
La dirigente expresó además su desconcierto frente al respaldo electoral que obtuvo el oficialismo nacional en gran parte de la provincia de Buenos Aires. “No entiendo cómo la gente votó esto”, dijo con evidente preocupación.
A lo largo de la entrevista, el tono de Sánchez combinó indignación, alarma y advertencia sobre un escenario que considera muy delicado para miles de familias en plena llegada del invierno.
Mientras tanto, en distintas ciudades de la región continúan las campañas de recolección de firmas, expresiones públicas de rechazo y debates sobre el impacto que tendría la eventual reducción de beneficios sobre las economías domésticas en una de las zonas más frías del país.








