Después de casi un año de reuniones, trabajo silencioso y primeras acciones concretas, un grupo de vecinos y profesionales comenzó a hacer pública una iniciativa que busca recuperar alimentos y acercarlos a quienes más los necesitan. El objetivo final es integrar a Necochea y Quequén a la Red Nacional de Bancos de Alimentos y construir una estructura que permanezca en el tiempo
Durante meses trabajaron casi sin exposición pública. Reuniones, llamados, contactos, recorridas, búsqueda de apoyos, trámites administrativos y una idea que fue tomando forma hasta convertirse en algo más concreto. Este lunes 29 de junio, en Voces de la Tarde, programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3 FM, la iniciativa tuvo una de sus primeras presentaciones públicas.
La encargada de ponerle palabras fue Victoria Nazar Anchorena, integrante y vocera del grupo de comunicación del espacio que hoy se presenta como Intención Banco de Alimentos Necochea–Quequén.
La aclaración del nombre no es menor. Todavía no son formalmente un Banco de Alimentos porque el proceso administrativo continúa abierto. Pero la intención ya está en marcha y el objetivo está definido: constituir una asociación civil local y convertirse en una iniciativa integrada a la Red Nacional de Bancos de Alimentos de Argentina.
La figura jurídica elegida para avanzar se denomina Puente para la Nutrición Necochea–Quequén. El nombre, explicó Victoria, no fue elegido al azar.
La idea central es justamente construir un puente entre dos realidades que hoy conviven muchas veces sin encontrarse: por un lado, alimentos que sobran, que quedan fuera del circuito comercial o que por distintas razones terminan descartándose; por el otro, una demanda alimentaria creciente que atraviesa comedores, organizaciones comunitarias y familias de la región.
“No se trata solamente de recibir donaciones”, explicó durante la entrevista.
El modelo busca recuperar alimentos y generar una logística eficiente para que lleguen rápidamente a destino, especialmente cuando se trata de productos frescos.
Ahí aparece uno de los rasgos distintivos del proyecto.
Mientras gran parte de los esquemas de asistencia alimentaria suelen concentrarse en alimentos secos o no perecederos, esta iniciativa pone el foco también en frutas, verduras y otros productos frescos que habitualmente quedan fuera del alcance de muchos espacios comunitarios.
El grupo viene trabajando desde hace aproximadamente un año y ya comenzó a desarrollar acciones concretas.
Según detalló Victoria Nazar Anchorena, actualmente están asistiendo a alrededor de 15 comedores y espacios comunitarios, entre ellos algunos vinculados con Cáritas, mientras continúan realizando relevamientos que ya alcanzaron a más de 40 puntos de asistencia alimentaria entre Necochea y Quequén.
Ese trabajo territorial está siendo acompañado por un equipo amplio y diverso.
Hoy el proyecto reúne a unas 30 personas vinculadas directamente a la asociación y más de 60 colaboradores y profesionales que acompañan distintas áreas.
Hay abogados, escribanas, especialistas en nutrición, profesionales de la salud y referentes sociales que aportan experiencia y capacidad organizativa.
Entre los nombres mencionados durante la entrevista aparecen Rafael Puente Olivera, Andrés Llorente, Juan Pablo Escandón, Jimena Rebonat, la nutricionista Cecilia Milessi, y Silvia Orofino, referente de iniciativas solidarias conocidas en la ciudad.
Pero la intención, aclararon, es que el proyecto exceda cualquier nombre propio.
La idea es construir una herramienta que permanezca más allá de quienes hoy la impulsan.
“Queremos conformar algo que trascienda”, sintetizó Victoria.
En paralelo al armado institucional comenzaron también las alianzas con empresas y organizaciones.
Actualmente cuentan con un espacio de acopio cedido para almacenamiento y reciben acompañamiento de actores privados y comunitarios.
También comenzaron experiencias de recuperación de productos provenientes de otros circuitos ya consolidados.
Uno de esos vínculos es con organizaciones que trabajan recuperando excedentes del cinturón frutihortícola de la región y redistribuyéndolos hacia distintos puntos de necesidad.
Mientras tanto, continúan los trámites para obtener la personería jurídica y avanzar en el reconocimiento dentro de la Red Nacional.
Ese paso permitirá acceder a nuevas herramientas, sumar socios, formalizar mecanismos de financiamiento y ampliar la capacidad operativa.
La convocatoria permanece abierta. A través de redes sociales y formularios de inscripción ya comenzaron a sumar voluntarios para tareas logísticas, clasificación y distribución.
En un contexto donde distintas organizaciones sociales, religiosas y comunitarias vienen señalando un aumento de la demanda alimentaria, aparece una nueva experiencia local que intenta ordenar recursos existentes y convertir excedentes en oportunidades.
Todavía están en etapa de construcción.
Pero por primera vez decidieron salir públicamente para contar que el proyecto ya empezó a caminar.
Por Instagram se puede conectar con este grupo por aquí: @bda.necocheaquequen








