Ante la falta de recursos de los Estados nacional y provincial, el Consorcio de Gestión del Puerto de Quequén (CGPQ) aprobó un plan de bacheo de hormigón por etapas. La primera fase, que se prevé iniciar en marzo, cubrirá el tramo de ambas manos de aquella avenida, desde la calle 506 a la 532 con una inversión que fuentes varias estiman de 600 mil dólares. Testimonio del director del ente y gerente de Logística, Gustavo Gavilán

En un contexto de no contar con recursos para las obras públicas con fondos de la Nación y de la Provincia, el CGPQ ha decidido intervenir directamente en la infraestructura urbana que sostiene su operatividad en uno de los principales accesos a Puerto Quequén.
Gustavo Gavilán, director del ente en representación de la banca gremial y actual Gerente Operativo, confirmó que el Directorio aprobó el inicio de una obra crítica: la reparación de las losas deterioradas en la Avenida Almirante Brown.
La decisión surge como una respuesta de emergencia ante el avanzado estado de degradación de la arteria principal de acceso de carga. «Nación no le está dando recursos a la Provincia y nosotros, como ente mixto, tenemos que ponernos a la altura para abordar una obra que, aunque no es estrictamente portuaria, es necesaria porque la sociedad en su conjunto la sufre», explicó Gavilán en diálogo con este portal.
Dinamismo y prioridad local
Uno de los puntos centrales del plan que contempla ejecutar Gavilán es la metodología de ejecución. A diferencia de las grandes licitaciones nacionales que suelen atraer a constructoras foráneas y dilatar los tiempos burocráticos, el Consorcio optó por un esquema de concursos de precios por tramos.
«Si lo hacés por tramos, hacés competir a empresas locales. Para mí eso es de suma importancia», destacó el director y gerente. Además, este formato permite una mayor agilidad: mientras una licitación tradicional puede demorar 40 días solo en su fase administrativa, Gavilán pretende que las máquinas ya estén trabajando en la calle durante el venidero mes de marzo.
La obra en detalle
La primera etapa se centrará en el segmento de la Avenida Almirante Brown -que desemboca en la zona portuaria- que va desde la calle 506 hasta la 532, abarcando ambas manos.
Aunque el presupuesto es variable debido a los imprevistos técnicos que suelen aparecer al levantar el hormigón, se estima una inversión cercana a los 600.000 dólares.
El proyecto no se limita solo al suelo. Según indicó Gavilán, el objetivo final es un saneamiento integral que incluya también las luminarias y otras mejoras complementarias. Los trabajos se realizarán bajo la supervisión técnica de Vialidad de la Provincia de Buenos Aires, gracias a un convenio que ya se encontraba vigente.
Desafíos logísticos
El inicio de las obras coincidirá con el movimiento portuario estacional, lo que representará un reto para el tránsito. «El puerto no para nunca y hay que aprender a manejar el desvío de camiones y el flujo vehicular», admitió el Gerente Operativo, quien prefirió no dar plazos exactos de finalización, pero ratificó su compromiso de que el proyecto no quede «enfriado» en un papel.
Con esta medida, el Puerto de Quequén busca adelantarse a las lluvias de los venidos otoño e invierno, factor que suele acelerar la destrucción de las losas rajadas, y garantizar así la seguridad vial tanto para los transportistas como para los vecinos de la zona.








