Por Jorge Gómez
Las diferencias sobre cuestiones de la legalidad municipal, como así de tinte político con los bloques de la oposición en el Concejo Deliberante, todo ello a la espera de la resolución final del conflicto de poderes que está abierto en la Suprema Corte de Justicia bonaerense, estarían a punto de resolverse favorablemente para la administración del intendente Arturo Rojas.
Un muy reciente dictamen de la Procuración bonaerense, opinión que anticiparía la definición del diferendo local, da cuenta de la nulidad de una ordenanza que fue aprobada por dicha mayoría opositora, que posteriormente fue vetada por el DE y que luego fue insistida por los promotores de la misma. Todo hace presumir que la norma en discordia culminaría en un fracaso para sus impulsores.








