Fernando Hansen confirmó que el personal solicitará reuniones con el intendente Rojas y el Concejo Deliberante para exigir un nuevo llamado a licitación de las tragamonedas. La preocupación crece ante el deterioro edilicio del complejo y la incertidumbre sobre el futuro de la actividad
Desde el gremio AMS (personal de maestranza y servicios) remarcaron que el escenario actual “es una larga agonía” y alertaron que el servicio de juego del casino podría dejar de funcionar si no aparecen inversiones urgentes. Más de 60 familias o sea 400 personas dependen directa o indirectamente de la actividad.
La incertidumbre volvió a instalarse con fuerza entre los trabajadores del Complejo Casino de Necochea luego de que quedara desierta la licitación para la explotación de tragamonedas en la sala local, en el marco del proceso impulsado por el Instituto Provincial de Lotería y Casinos de la Provincia de Buenos Aires.
La situación fue analizada este miércoles 20 de mayo durante una entrevista en el programa Voces de la Tarde, que se emite por Radio Noticias Necochea 97.3, donde Fernando Hansen, representante de la Asociación del Personal de Maestranza y Servicios (AMS), expresó la preocupación del sector por el futuro laboral de unas 60 familias vinculadas directamente al casino.
“Ahora depende exclusivamente de Lotería si convoca o no a un segundo llamado a licitación”, sostuvo Hansen, quien explicó que el primer proceso terminó sin oferentes para Necochea, al igual que ocurrió con otras plazas como Sierra de la Ventana y Mar de Ajó.
El dirigente sindical consideró que, paradójicamente, la falta de oferentes permitió destrabar el escenario administrativo. “Lo mejor que podía pasar era que quedara desierta la licitación porque, mientras no terminara ese proceso, no se podía avanzar con un segundo llamado”, explicó.
En ese contexto, AMS anticipó que durante los próximos días solicitarán una audiencia con el intendente Arturo Rojas y con el Concejo Deliberante para impulsar un reclamo conjunto ante las autoridades provinciales.
“Tenemos que ir todos juntos, sindicatos, concejales y el Ejecutivo municipal, para pedir de manera urgente el segundo llamado a licitación”, sostuvo Hansen.
El objetivo principal, indicó, es evitar que la ciudad pierda definitivamente la plaza de juego. “No estamos discutiendo solamente el edificio. Estamos hablando de sostener una fuente laboral y una actividad que todavía genera trabajo en Necochea”, afirmó.
Actualmente, alrededor de 60 trabajadores desarrollan tareas en el casino local, mientras que unas 400 personas dependen directa o indirectamente de la actividad vinculada al juego y al funcionamiento del complejo.
Sin embargo, la preocupación no se limita únicamente al aspecto administrativo o licitatorio. Hansen describió además un escenario crítico respecto al estado edilicio del inmueble ubicado frente al mar, cuya situación estructural se agrava con el paso del tiempo y la falta de inversiones.
“El estado de abandono ya se transforma en peligro”, advirtió.
Durante la entrevista, recordó que en las últimas tormentas debieron cerrar temporalmente las instalaciones por problemas eléctricos y filtraciones de agua. “Entraba más agua adentro que la que caía afuera”, resumió gráficamente.
El representante gremial explicó que gran parte de los sistemas del edificio funcionan con instalaciones antiguas y obsoletas, muchas de ellas con más de 50 años de antigüedad. “Trabajamos con herramientas y mecanismos que prácticamente no existen más”, afirmó.
También reveló que el Casino de Necochea carece actualmente de una partida presupuestaria propia, situación que se arrastra desde que quedó excluido del proceso licitatorio impulsado años atrás durante la gestión provincial de María Eugenia Vidal.
“Vivimos de lo que sobra en Mar del Plata”, señaló Hansen, al explicar que insumos básicos, reparaciones, elementos de trabajo e incluso herramientas para mantenimiento dependen de recursos enviados desde otros casinos bonaerenses.
A esto se suma el desgaste emocional que atraviesan los trabajadores después de más de una década de incertidumbre permanente.
“Hace 12 años que venimos con esto y no podemos seguir así. Es una larga agonía”, expresó.
En otro tramo de la nota, Hansen sostuvo que el deterioro del edificio ya pone en riesgo el funcionamiento mismo de la sala. “Va a llegar un momento en que el casino no va a poder abrir más porque el complejo no resiste”, alertó.
Incluso mencionó problemas vinculados a instalaciones eléctricas, sistemas de bombeo y estructuras corroídas por el paso del tiempo y la humedad marina. “Hay sectores donde nadie puede subir a trabajar porque sería arriesgar la vida”, afirmó.
Respecto al futuro, el dirigente reconoció que circulan distintas versiones sobre posibles ubicaciones alternativas para la sala de juego dentro de la ciudad, aunque aclaró que oficialmente no existe ninguna propuesta concreta.
“Nosotros no tenemos ninguna confirmación formal sobre otro lugar”, explicó.
Más allá de las diferencias políticas y de los debates históricos alrededor del casino, Hansen insistió en que hoy la prioridad es preservar las fuentes laborales y encontrar una salida definitiva para una situación que lleva años sin resolverse.
“Elegimos Necochea para vivir y queremos seguir trabajando acá”, concluyó.
Mientras tanto, el futuro del casino local continúa atado a la decisión que adopte el Instituto Provincial de Lotería respecto de un eventual segundo llamado a licitación y a la posibilidad de sostener operativa una estructura que, según advierten sus propios trabajadores, atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia.








