El director del Instituto Penovi Centro y Playa analizó el escenario sanitario de cara al invierno, habló sobre enfermedades respiratorias, prevención y vacunación, defendió una mirada integral de la medicina y planteó la necesidad de coordinar esfuerzos entre el sector público y privado. También adelantó proyectos de crecimiento para Penovi y reflexionó sobre los desafíos del sistema de salud local
En una entrevista concedida al programa Voces de la Tarde que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3, el médico Miguel Cardellino, director del Instituto Penovi Centro y Penovi Playa, compartió conceptos sobre prevención, enfermedades respiratorias, vacunación, calidad de vida y organización del sistema sanitario de Necochea.
Con más de cincuenta años de trayectoria profesional y 75 años de edad, Cardellino abordó la llegada de las bajas temperaturas con una recomendación sencilla pero contundente y que consiste recuperar hábitos básicos de cuidado personal.
“Las recomendaciones son las que hemos tenido toda la vida: cuidarnos, no salir desabrigados y evitar los cambios bruscos de temperatura”, señaló al comenzar la charla.
Uno de los primeros puntos que buscó aclarar fue la diferencia entre los cuadros gripales y los resfríos comunes, una confusión frecuente durante el otoño y el invierno.
“La gripe es una entidad bien definida. Tiene fiebre alta, una tremenda postración que invita a quedarse en la cama, dolores musculares y una sensación general de malestar muy intensa. Eso es algo que no se olvida”, explicó.
En cambio, sostuvo que gran parte de las consultas cotidianas corresponden a cuadros respiratorios más leves, caracterizados por congestión nasal, secreción, irritación de garganta y molestias pasajeras.
Respecto de los tratamientos, Miguel Cardellino se mostró partidario de medidas conservadoras y cuestionó el uso indiscriminado de algunos medicamentos de venta libre.
Recordó una vieja frase del médico y periodista deportivo Borocotó. “La gripe con medicamentos dura siete días y sin medicamentos dura siete días”, mencionó.
Según explicó, muchos antigripales contienen componentes estimulantes que generan una sensación artificial de bienestar, pero no modifican sustancialmente la evolución de la enfermedad.
En cambio, recomendó hidratación abundante, alimentación liviana y, en caso de ser necesario, dosis moderadas de paracetamol para aliviar síntomas.
“Los virus se eliminan por la orina. Por eso hay que tomar mucho líquido para ayudar al organismo a limpiar toda esa carga viral”, sostuvo.
También reivindicó algunos recursos tradicionales para aliviar molestias respiratorias, como los caramelos de propóleo, las infusiones calientes y las inhalaciones de vapor.
La conversación derivó luego hacia la vacunación antigripal, tema sobre el cual Cardellino expresó una visión crítica y personal.
Sin desconocer la importancia de la prevención, planteó interrogantes sobre los mecanismos de elaboración de las vacunas frente a la enorme variedad de cepas virales existentes. Aclaró, sin embargo, que se trata de una opinión propia y reconoció que el tema genera debates dentro de la comunidad científica.
Más allá de esa discusión, insistió en que existe una herramienta preventiva que considera fundamental: el estado anímico de las personas.
“La mejor vacuna para la gripe y para muchas otras cosas es el buen ánimo”, afirmó.
A partir de allí desarrolló conceptos vinculados con la denominada psiconeuroinmunología, disciplina que estudia la relación entre los estados emocionales y el funcionamiento del sistema inmunológico.
Según explicó, las endorfinas asociadas a emociones positivas favorecen mecanismos biológicos que fortalecen las defensas del organismo.
“Si la gente encara las situaciones con buen ánimo, muchas veces los tratamientos funcionan mejor. El estado emocional influye en la recuperación”, aseguró.
Incluso extendió esa mirada a enfermedades complejas, entre ellas el cáncer, donde consideró que la actitud del paciente puede tener un papel relevante como complemento de los tratamientos médicos convencionales.
Durante la entrevista también hizo referencia a terapias complementarias que han ganado difusión en determinados ámbitos médicos alternativos, aunque remarcó la importancia de consultar siempre con profesionales y evitar la automedicación.
En el tramo final de la charla, Cardellino se refirió específicamente al presente y al futuro del Instituto Penovi, institución que dirige tanto en su sede céntrica como en el establecimiento ubicado en la zona de playa.
Explicó que Penovi Centro mantiene un perfil eminentemente ambulatorio, mientras que Penovi Playa logró habilitaciones específicas para desarrollar prácticas diagnósticas y terapéuticas de baja y mediana complejidad.
Entre otras prestaciones, mencionó la realización de endoscopías, tratamientos oncológicos y pequeñas intervenciones quirúrgicas programadas.
“Tenemos todas las habilitaciones provinciales y nacionales correspondientes. Los profesionales pueden trabajar con total tranquilidad porque la institución cumple con todas las exigencias regulatorias”, destacó.
Cardellino explicó que la estrategia de crecimiento de Penovi no apunta necesariamente a replicar el modelo tradicional de clínica con internación, sino a desarrollar procedimientos cada vez menos invasivos y con recuperación ambulatoria.
“La clínica moderna no necesariamente tiene internación. Lo importante es integrarse con los distintos niveles del sistema de salud”, sostuvo.
Desde esa perspectiva, consideró que los establecimientos privados, las clínicas, el hospital municipal y los centros de salud públicos deben complementarse en lugar de competir entre sí.
Esa reflexión lo llevó a plantear una de sus principales preocupaciones: la fragmentación del sistema sanitario local.
Para el médico, Necochea necesita una mesa de diálogo permanente entre autoridades sanitarias, directivos hospitalarios, clínicas privadas, instituciones médicas y organismos financiadores.
“La Secretaría de Salud, los hospitales, las clínicas, el círculo médico y las instituciones privadas deberían sentarse a conversar cómo distribuir mejor los recursos y garantizar una atención más eficiente para toda la población”, afirmó.
Con la experiencia de haber sido director del Hospital Municipal durante once años, Cardellino aseguró que sigue dispuesto a colaborar cada vez que la ciudad lo necesite.
“Necochea me permitió criar a mis siete hijos y desarrollar toda mi vida profesional. Tengo una deuda de gratitud con esta ciudad y siempre voy a estar dispuesto a devolverle algo de todo lo que me dio”, concluyó.
La entrevista dejó una mirada amplia sobre la salud, donde la prevención, los hábitos cotidianos, el acompañamiento emocional y la articulación institucional aparecen como piezas fundamentales para afrontar los desafíos sanitarios de una comunidad que se prepara para la llegada del invierno.








