Por Jorge Gómez
Los “brotes” de fin de agosto dan cuenta de lozanos interesados en tomar nota e interés de lo que contendrá el nuevo pliego de licitación para participar de la compulsa, y eventualmente hacerse cargo por dos décadas del transporte urbano de pasajeros en Necochea y Quequén.
Pareciera que la idea de una “emergencia” tendría destino de archivo y otra idéntica suerte sería una adjudicación directa. Todo se mece alrededor de un espacioso y más que generoso tiempo que se viene tomando la Municipalidad para reordenar este servicio, adaptado a los nuevos y bien complejos tiempos.
Por otra parte, cuando estemos dándole las “hurras” a este complejo y bien perturbado ejercicio 2027, la comuna ya habría dejado en manos de terceros todo el solar de lo que fue el Complejo Casino, incluyendo la inminente subasta del deshecho Teatro Auditórium. Se habrá cerrado, por lo tanto, un ciclo en la historia de la ciudad.



