Los balnearios de Necochea y Quequén ya afrecen carpas, sombrillas y estacionamiento para toda la temporada estival venidera, con precios de referencia y promociones por pago anticipado. Alberto Condenanza, titular de la Asociación de Balnearios, señaló que las consultas son buenas, aunque advirtió que el comportamiento del bolsillo será determinante
A poco más de dos meses del comienzo del verano, los balnearios de Necochea y Quequén ya pusieron en marcha la preventa de sus servicios para la próxima temporada. Carpas, sombrillas y estacionamiento comienzan a tener valores de referencia que, en cada caso, podrán variar de acuerdo con las prestaciones y condiciones que ofrezca cada complejo.
Alberto Condenanza, presidente de la Asociación de Balnearios de Necochea y Quequén, explicó que la preventa comenzó hace aproximadamente una semana y se extenderá, según cada establecimiento, hasta los primeros días o las primeras semanas de octubre. “En líneas generales se está respondiendo muy bien”, afirmó durante una entrevista en Voces de la Tarde, programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea.
El empresario señaló que existe mucha consulta y que también hay clientes que ya decidieron alquilar una unidad de sombra para el verano y comienzan a analizar las distintas alternativas de pago. En ese sentido, destacó que las promociones de preventa constituyen una bonificación para quienes anticipan la contratación, antes de que los servicios pasen a comercializarse a los valores establecidos para el resto de la temporada.
Como referencia, una carpa por toda la temporada puede partir de alrededor de 1.485.000 pesos en algunos establecimientos, mientras que la Asociación de Balnearios sugiere valores mínimos del orden de 1.260.000 pesos para una sombrilla. Se trata, aclaró Condenanza, de precios orientativos y no obligatorios, ya que cada concesionario establece finalmente su propio tarifario.
La comparación con el costo diario permite dimensionar de otra manera esas cifras. Una carpa contratada por toda la temporada, tomando cuatro meses como referencia, representa unos 375.000 pesos mensuales o aproximadamente 12.000 pesos diarios. En el caso de una sombrilla, el valor diario puede ubicarse por debajo de los 10.000 pesos.
A eso se suma el estacionamiento, cuyo valor de referencia para toda la temporada ronda los 600.000 pesos, equivalente a unos 5.000 pesos diarios si se divide el importe por los aproximadamente 120 días del período estival.
Pero el servicio de los balnearios, remarcó Alberto Condenanza, excede el alquiler de la unidad de sombra. Duchas con agua caliente, sanitarios, guardavidas, estacionamiento, piletas, actividades recreativas, colonias para chicos, profesores de educación física, gastronomía, espectáculos y propuestas específicas como escuelas de surf o natación forman parte de una oferta que se fue ampliando con el paso de los años.
“La gente cada año exige un poco más y tratamos de dar respuesta a esas exigencias”, explicó el titular de la entidad que agrupa a los balnearios de Necochea y Quequén.
Más allá del movimiento inicial de la preventa, Alberto Condenanza planteó cautela al momento de imaginar la próxima temporada. Recordó que el verano pasado no fue bueno en términos de movimiento turístico y señaló que el invierno argentino transcurrió en un contexto económico y financiero complejo.
Por eso, definió como “moderadas” las expectativas generales del sector, aunque aclaró que personalmente tiene una mirada algo más optimista. “Creo que vamos a andar bien dentro de un contexto conocido por todos”, sostuvo.
La Asociación de Balnearios también puso en marcha una campaña nacional en redes sociales para promocionar Necochea y difundir los servicios de sus complejos. El objetivo es atraer visitantes en un escenario donde la competencia entre los destinos turísticos se vincula cada vez más con la capacidad de ofrecer propuestas y precios que puedan ser afrontados por las familias.
Alberto Condenanza puso el acento, finalmente, en el impacto que tiene el turismo sobre el conjunto de la economía local. “El turismo derrama rápidamente y sin intermediarios el recurso económico del turista”, destacó, al remarcar que cuando la temporada es buena ese movimiento se siente en numerosos sectores de la ciudad.
En el caso particular del balneario Poseidón, el complejo que integra, señaló que la primera semana de preventa mostró un movimiento positivo y que continúan incorporándose servicios y mejoras para responder a las expectativas de sus clientes.
El verano tendrá, como siempre, playa, arena, mar y días largos. La incógnita, una vez más, estará en cuánto dinero tendrán los visitantes disponibles para disfrutarlos. Y allí, más allá de las promociones y de los esfuerzos de los prestadores, estará buena parte de la definición de la próxima temporada.



