La vicepresidenta electa del Comité Emiliano Abásolo, Dolores Souto, sostuvo que la nueva conducción nace de un acuerdo entre sectores internos y con el objetivo de reposicionar al partido frente a una sociedad con baja confianza en la política. Este viernes 19 asumirán formalmente las nuevas autoridades de la Unión Cívica Radical local
La Unión Cívica Radical de Necochea abrirá este viernes una nueva etapa institucional con la asunción formal de sus autoridades partidarias y una señal política que excede la renovación de nombres: intentar reconstruir cohesión interna y volver a proyectarse como alternativa dentro del escenario local.
La nueva conducción estará encabezada por el exintendente municipal Daniel Molina y tendrá como vicepresidenta a Dolores Souto, dirigente vinculada al trabajo legislativo y a la comunicación política dentro del espacio.
La llegada de una lista única evitó una disputa interna y dejó una fotografía poco habitual para un partido que durante años convivió con diferencias marcadas entre sectores.
En diálogo con Voces de la Tarde que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3, Souto sostuvo que el acuerdo alcanzado tiene un valor político que va más allá de una integración formal.
“Arribamos una vez más a un acuerdo que sintetizó las diferentes vertientes internas del partido y eso tiene un fuerte valor”, afirmó.
Para la dirigente, la figura de Molina terminó funcionando como punto de equilibrio.
“Consideramos que Daniel encarna esta idea de cohesión, de posibilidad de diálogo interno y también una idea de salir a la comunidad como partido fortalecido en esta nueva etapa”, señaló.
La referencia no es menor.
El radicalismo local atraviesa desde hace años un proceso de pérdida de centralidad política y electoral que acompañó transformaciones más amplias dentro del sistema partidario argentino.
Durante la entrevista apareció varias veces esa preocupación: cómo recuperar presencia pública sin repetir viejas lógicas internas.
Souto reconoció que el proceso de unidad exigió dejar atrás tensiones acumuladas.
“La idea de las conversaciones tuvo que ver con integrar distintos pensamientos dentro del partido y tratar de sintetizarlos”, explicó.
En ese esquema, adelantó que buscará ocupar un rol orientado a la comunicación interna y al fortalecimiento de espacios de participación.
“Mi función será ayudar a dar voz a distintas vertientes dentro del partido”, sostuvo.
La construcción partidaria aparece, para el nuevo esquema, como condición previa para discutir cualquier proyecto electoral.
La dirigente evitó hablar de candidaturas futuras, aunque valoró que dirigentes con trayectoria vuelvan a asumir responsabilidades.
“Hay que empezar a revalorizar la experiencia política de ciertos dirigentes que son necesarios en este momento”, afirmó en referencia a Molina.
La conversación también derivó hacia una discusión más amplia sobre el estado actual de la política.
Dolores Souto admitió que existe una crisis de representación y una pérdida de confianza ciudadana que excede al radicalismo.
“Estamos viviendo una crisis de confianza en la política en general, pero también creo que es una oportunidad porque terminamos dándonos cuenta de que estas instituciones siguen siendo necesarias”, sostuvo.
En ese marco planteó que el desafío será abrir el partido hacia afuera y construir una propuesta que vuelva a conectar con las demandas sociales.
“Tenemos que ofrecer una alternativa basada sobre todo en escuchar las necesidades de la gente”, expresó.
Consultada sobre el presente del distrito, la dirigente dejó una mirada crítica sobre la gestión municipal.
Describió una ciudad que observa “retrasada, desganada y sin rumbo definido” y cuestionó la falta de una estrategia clara sobre el perfil productivo y de desarrollo.
Aun así, reconoció las dificultades del contexto económico y evitó reducir el análisis exclusivamente a una cuestión presupuestaria.
“A veces también hay que usar el ingenio y buscar caminos alternativos”, señaló.
Respecto del escenario político futuro, consideró que aún no observa una estructura local consolidada de La Libertad Avanza capaz de disputar el gobierno municipal más allá del arrastre que pueda existir desde niveles superiores.
La nueva conducción radical estará integrada además por dirigentes con recorrido partidario e institucional, entre ellos Martín Moller como secretario general y Diana Roldán como tesorera, además de representantes en la Convención Provincial y vocalías que buscarán ampliar la participación interna.
El acto del viernes por la tarde contará con presencia de dirigentes y referentes regionales y marcará el regreso formal de Molina a la conducción partidaria después de haber sido una de las figuras centrales del radicalismo local durante los años de gobierno municipal.
Puertas adentro, el desafío será sostener la convivencia alcanzada. Puertas afuera, recuperar volumen político.
La apuesta del radicalismo de Necochea parece empezar por una convicción compartida: antes de volver a competir por gobernar, necesita volver a convencerse de que puede construir un proyecto común.







