El ex intendente de Necochea será proclamado en los próximos días como nuevo presidente del Comité Emiliano Abásolo de la Unión Cívica Radical, al encabezar la única lista presentada. En una entrevista en “Voces de la Tarde”, cuestionó con dureza al gobierno de Javier Milei, habló de la crisis de representación política, pidió reconstruir el radicalismo local y advirtió sobre el desgaste económico y social que atraviesa el país
En una tarde atravesada por la preocupación por el estado de las rutas de la región, las lluvias y el deterioro de la infraestructura vial, el ex intendente de Necochea, Daniel Molina, visitó este miércoles 13 de mayo el programa “Voces de la Tarde”, que se emite por Radio Noticias Necochea, y dejó una serie de definiciones políticas de fuerte contenido institucional, económico y partidario.
Molina, de 77 años, será proclamado en los próximos días como nuevo presidente del Comité Emiliano Abásolo de la Unión Cívica Radical local, luego de encabezar la única lista presentada para renovar autoridades partidarias.
La designación representa el regreso formal del dirigente a la primera línea política de la ciudad, en un contexto que él mismo definió como “uno de los momentos más difíciles del radicalismo desde el retorno de la democracia”. Fue jefe comunal entre diciembre de 2023 y diciembre de 2011.
Durante la entrevista, Molina reconoció que fue convocado por distintos sectores internos para intentar ordenar y reunificar al partido. “Aparecí como una prenda de paz”, señaló, al explicar que distintas líneas internas resignaron aspiraciones para construir una lista de unidad. “Las instituciones tienen momentos de inspiración y momentos de expiración. Y el radicalismo está atravesando un ciclo de disminución”, reflexionó.
El ex jefe comunal vinculó esa crisis con la ausencia de liderazgos nacionales dentro de la UCR y con las disputas internas que, según sostuvo, terminaron debilitando la presencia pública del partido. “Tenemos muchos liderazgos locales y provinciales, pero no existe hoy un liderazgo nacional fuerte”, afirmó.
Molina también analizó el profundo cambio cultural y político que atraviesa la sociedad argentina y particularmente el electorado más joven. Recordó que gran parte de los votantes actuales no tiene memoria directa de la recuperación democrática de 1983 y describió una creciente desconfianza hacia la política tradicional.
“Hoy la expresión del centro está ausente”, sostuvo. Y añadió: “La gente descree de las instituciones y de los partidos. El gran desafío es volver a generar representación y confianza”.
En uno de los tramos más contundentes de la entrevista, el dirigente radical lanzó fuertes críticas al presidente Javier Milei y al rumbo institucional del gobierno nacional. “La democracia está en serio peligro”, afirmó. Según Molina, el mandatario nacional mantiene “un desprecio por las instituciones, por el periodismo y por el Congreso”, lo que definió como “un populismo autárquico que puede llevar al vaciamiento democrático”.
En ese sentido, consideró que el actual escenario político argentino atraviesa un momento delicado debido a los enfrentamientos entre el Poder Ejecutivo y el Congreso, particularmente por leyes aprobadas e insistidas por el Parlamento que luego no son ejecutadas por el gobierno nacional.
“Este gobierno se preocupa mucho por la macroeconomía, pero no se preocupa por la salud, la educación, la seguridad y la situación social de la población”, sostuvo. Y agregó que el equilibrio fiscal “no llega al bolsillo de la gente”.
Molina describió además un panorama económico complejo en Necochea, donde, según indicó, “la ciudad está fría, y no por el clima”. “La gente no tiene plata en el bolsillo”, resumió. Incluso relató experiencias personales observadas en farmacias y centros de salud, donde personas mayores no pueden acceder a medicamentos por razones económicas.
Al comparar el presente con otras crisis históricas del país, recordó episodios vividos durante la hiperinflación y el colapso del año 2001, cuando integraba equipos médicos y de gestión sanitaria. “Estamos otra vez en una situación delicada”, expresó.
El ex intendente también se refirió a la relación entre el gobierno nacional, la Provincia de Buenos Aires y los municipios, al señalar que existe un fuerte abandono de las administraciones locales por parte de la Nación. “No hay obra pública y las rutas se vienen abajo”, afirmó, en referencia al deterioro de distintos corredores viales de la región.
Consultado sobre la posibilidad de que sectores libertarios gobiernen Necochea en el futuro, Molina fue categórico: “Espero no verlo”. Y diferenció al liberalismo clásico del fenómeno libertario actual. “Esto no es liberalismo. Es un anarcocapitalismo liberticida”, sostuvo.
En paralelo, reivindicó la necesidad de construir frentes políticos amplios de cara al futuro electoral. Sin descartar alianzas, aclaró que cualquier acuerdo debe realizarse “con coincidencias básicas y no a cualquier precio”, en alusión a experiencias anteriores como Juntos por el Cambio.
Sobre el futuro de la UCR local aseguró que no buscará candidaturas personales ni volverá a competir por cargos ejecutivos o legislativos. Su objetivo, dijo, será “armonizar intereses” y reconstruir el funcionamiento partidario. En esa línea, anunció la intención de abrir el comité radical a todos los sectores internos y generar espacios de participación para afiliados y jóvenes dirigentes.
“La política tiene que volver a representar algo. Si no, la gente se queda en la casa”, señaló. Y advirtió que actualmente existe “una enorme crisis de representación”, al punto de considerar que una elección celebrada hoy tendría un nivel de participación muy bajo.
Finalmente, Daniel Molina confirmó que en los próximos días se realizará el acto de proclamación formal de la nueva conducción partidaria y adelantó que comenzará una etapa de transición junto a las actuales autoridades del radicalismo local.
La entrevista concluyó con una reflexión sobre el valor de la democracia y la libertad de expresión. Citando una histórica frase atribuida a Voltaire y retomada luego por Mariano Moreno, Molina reivindicó el derecho a opinar incluso frente al desacuerdo político: “Daría mi vida para que puedas seguir diciendo lo que pensás, aunque no esté de acuerdo”.








