El dirigente bancario y referente de la CGT Regional Necochea cuestionó el rumbo económico del gobierno de Javier Milei y advirtió sobre la caída del consumo, el aumento de la morosidad y la pérdida de poder adquisitivo. También analizó la crisis de representación del peronismo, defendió la gestión de Axel Kicillof y destacó la convocatoria de Julián Kristiansen junto a Jorge Ferraresi en Necochea
“La calle está atrapada en una trampa”. Con esa definición, Demián Ledesma, titular de la Asociación Bancaria de Necochea e integrante del binomio que conduce la CGT Regional, sintetizó el escenario económico y social que observa en este invierno. Para el dirigente sindical, la combinación de caída del consumo, pérdida de poder adquisitivo y retiro del Estado de la obra pública está generando un cuadro cada vez más complejo para trabajadores, comerciantes y sectores productivos.
Ledesma, de extracción peronista y crítico del gobierno de Javier Milei, fue entrevistado este viernes 14 de agosto en el programa Voces de la Tarde que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3 FM, donde abordó también el incremento de la morosidad bancaria, el escenario político nacional y la situación interna del peronismo.
“La calle está atrapada en una trampa que, por un lado, es la caída del consumo, la pérdida de poder adquisitivo y, por lo tanto, la caída de la actividad, y por otro lado, el retiro del Estado en todo lo que tiene que ver con infraestructura”, manifestó.
En su análisis, esa combinación termina afectando directamente a la economía cotidiana. “Tenés muy complicado el sostenimiento de cualquier actividad comercial productiva y, por otro lado, tenés las calles detonadas, las rutas detonadas, programas que desaparecen, ausencia del Estado nacional”, describió.
A esto sumó el impacto de las tarifas y otros gastos que, según sostuvo, tienen una incidencia mucho mayor sobre los trabajadores y la clase media. Aunque la inflación promedio difundida oficialmente puede mostrar determinados valores, Ledesma señaló que los consumos concretos de las familias tienen otra dinámica.
Combustibles, prepagas, colegios privados, gas, seguros, patentes, tasas y otros gastos fijos forman parte de una estructura de costos que, según el dirigente, se ha vuelto cada vez más difícil de afrontar. Incluso actividades que antes eran habituales, como viajar durante las vacaciones, hoy requieren ser pensadas nuevamente.
Uno de los datos que más preocupación le genera desde su actividad bancaria es el crecimiento de la morosidad. En la región, señaló, el nivel histórico de incumplimiento de los créditos bancarios se ubicaba entre el 2% y el 3%, con momentos de mayor tensión que llegaron aproximadamente al 5%. Actualmente, sostuvo, el indicador se encuentra cerca del 12%.
“El incremento es exponencial. No es que hay un 25% más de mora, se quintuplicó”, afirmó.
Demian Ledesma explicó que el problema se concentra especialmente en la denominada banca individuos, es decir, personas que recurren al crédito para afrontar consumos cotidianos. En muchos casos, el endeudamiento con tarjetas de crédito deja de ser una herramienta para financiar un gasto extraordinario y se convierte en un mecanismo para llegar a fin de mes.
“Acá la gente que ha sacado préstamos, sobre todo en tarjeta de crédito, para consumos diarios”, señaló, advirtiendo que el saldo impago genera una “bola de nieve” por el peso de los intereses.
En materia política, Ledesma sostuvo que la sociedad argentina continúa teniendo capacidad de reacción frente a determinadas decisiones del Gobierno nacional. Mencionó las movilizaciones vinculadas con la universidad, el Hospital Garrahan y cuestiones previsionales como ejemplos de situaciones en las que la presión social terminó condicionando las decisiones políticas.
“Mientras la capacidad de movilización y de compromiso del pueblo argentino esté intacta, tenemos esperanza”, sostuvo.
El dirigente consideró, además, que el peronismo continúa siendo la principal alternativa política frente al gobierno de Milei, aunque reconoció que atraviesa una profunda crisis de representación y necesita reconstruir la confianza social perdida.
“El peronismo tiene esas cosas también. Somos bastante hostiles entre nosotros, pero es la única opción posible”, afirmó, aunque rechazó la idea de que cualquier expresión política de izquierda pueda convertirse en una alternativa de gobierno viable.
Para Demian Ledesma, el peronismo tendrá que reconstruirse desde el ejercicio de la oposición y prepararse para volver a gobernar. “Ya que no lo pudimos mejorar siendo oposición, tendremos que mejorar siendo gobierno”, sostuvo.
En ese proceso, valoró especialmente el peso territorial de los gobernadores y destacó la figura de Axel Kicillof como uno de los dirigentes que tiene derecho a plantearse una candidatura presidencial. Consideró que el gobernador bonaerense atravesó dos mandatos en circunstancias particularmente complejas y cuestionó la relación mantenida por el Gobierno nacional con la provincia.
“Lo que ha hecho la Nación con Kicillof es demencial”, sostuvo, al considerar que existe una permanente hostilidad hacia el gobierno bonaerense.
También se refirió a la visita de Jorge Ferraresi a Necochea y al respaldo que el ex intendente de Avellaneda expresó hacia Julián Kristiansen. Ledesma destacó la convocatoria realizada en el Club Defensores y la diversidad de sectores que participaron.
“Hubo una porción ampliamente mayoritaria del peronismo convocada”, señaló, mencionando la presencia de sectores sociales, Frente Renovador, distintas vertientes del Movimiento Derecho al Futuro, organizaciones sindicales y representantes institucionales.
Para Ledesma, la presencia de Ferraresi forma parte de una recorrida política que podría tener como horizonte una candidatura a gobernador de la provincia de Buenos Aires. Destacó su experiencia ejecutiva y el modelo de gestión de Avellaneda como un elemento que puede resultar atractivo para otros municipios.
En el plano local, consideró positivo que Kristiansen haya logrado reunir a diferentes expresiones del peronismo y valoró la necesidad de dejar atrás las disputas internas para construir una alternativa política.
Finalmente, Ledesma reivindicó la necesidad de que las discusiones políticas estén subordinadas a un objetivo mayor. “Nunca va a ser la salvaguarda de un hombre propio más importante que la felicidad de la gente, la construcción de opciones de una patria soberana y pujante”, consignó.
En medio de un escenario económico que describe como cada vez más difícil y de una oposición que todavía busca reconstruirse, el dirigente bancario planteó así su diagnóstico: la calle está dando señales, la dirigencia deberá interpretarlas y el peronismo tendrá que encontrar la manera de volver a representar a una sociedad que, en las últimas elecciones, decidió mirar hacia otro lado.



