La institución deportiva más antigua de Quequén comienza este martes 21 de julio por la noche la cuenta regresiva hacia sus primeros cien años de vida. Con una vigilia en la sede social y un acto central previsto para este miércoles 22 de julio a las 19, el Club Ministerio rendirá homenaje a quienes construyeron una historia de esfuerzo, pertenencia y compromiso comunitario
La emoción ya se respira en cada rincón del Club Ministerio de Quequén. Mientras vecinos, dirigentes, familias, jugadores y colaboradores ultiman los detalles de una jornada que quedará grabada en la memoria de la institución, este martes 21 de julio por la noche comenzará la vigilia que recibirá al 22 de julio, fecha en la que el club cumplirá exactamente cien años de vida.
El anuncio fue realizado durante una entrevista en Voces de la arde, el programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea, donde el vicepresidente de la entidad, David Leguizamón, y el integrante de la comisión directiva Pablo Palacios compartieron la emoción de una celebración que trasciende lo deportivo para convertirse en una verdadera fiesta de la comunidad quequenense.
La convocatoria para este martes será desde las 20.30 en la histórica sede de calles 554 y 519. Allí se estarán reuniendo socios, simpatizantes, exdirigentes, familias y, especialmente, los chicos del fútbol infantil, protagonistas de una noche que combinará recuerdos, reconocimientos y la presentación de la nueva indumentaria de todas las categorías.
La intención es esperar juntos la llegada de la medianoche para cantar el feliz cumpleaños al club que nació el 22 de julio de 1926 y que, un siglo después, continúa siendo uno de los grandes símbolos deportivos y sociales de Quequén.
Los dirigentes destacaron que alrededor de 300 niños y niñas forman parte actualmente de las distintas categorías del fútbol masculino y femenino, una cifra que refleja la vigencia de una institución que sigue creciendo gracias al compromiso de decenas de familias.
La imagen que describieron antes de llegar a los estudios de la radio resume el espíritu que atraviesa estas horas. Madres, padres, hinchas y vecinos decoraban la sede con banderas y adornos, mientras otros preparaban la organización de una noche que tendrá como eje a las nuevas generaciones sin olvidar a quienes hicieron posible este presente.
La celebración continuará este miércoles. Aunque el plantel superior de una de las disciplinas deberá viajar a Balcarce para disputar una semifinal del Torneo Prefederal bonaerense, el acto central comenzará a las 19 en la sede social, donde se realizará el brindis del centenario, se compartirá la tradicional torta y se entregarán reconocimientos a expresidentes, dirigentes y familias que marcaron la historia de la institución.
Será un momento especialmente emotivo porque muchos de los homenajes serán para quienes ya no están. Entre ellos aparecerán recuerdos cargados de afecto, como el de Roque Reynoso, histórico colaborador, dirigente e hincha del club, cuya familia donará un antiguo botiquín de madera que durante décadas acompañó la vida deportiva del Ministerio y aparece en innumerables fotografías de distintas épocas.
Durante la entrevista también hubo espacio para recordar el origen de la institución. Ministerio nació impulsado por trabajadores del entonces Ministerio de Obras Públicas de la Nación, organismo del que dependía la administración portuaria. Aquellos empleados sintieron la necesidad de crear un espacio de encuentro, recreación y práctica deportiva para compartir con sus familias. El primer presidente fue Justo Neyra, uno de los impulsores de aquella iniciativa que terminó convirtiéndose en una de las instituciones más representativas de Quequén.
Con el paso de las décadas, el club fue ampliando su infraestructura, trasladando parte de sus actividades al predio deportivo de cuatro hectáreas ubicado en calles 541 y 543, incorporando nuevas disciplinas y fortaleciendo un perfil profundamente comunitario.
Los dirigentes remarcaron además el protagonismo que hoy tienen las mujeres en la vida cotidiana del club. Muchas de ellas colaboran en el merendero que funciona en el predio deportivo, donde, después de cada entrenamiento, los chicos comparten una merienda preparada por un grupo de voluntarias que todos los días aporta tiempo, trabajo y dedicación.
«Todo se hizo siempre con el esfuerzo de la comunidad», coincidieron Leguizamón y Palacios, al destacar que el crecimiento del Ministerio nunca dependió de grandes benefactores sino del compromiso permanente de generaciones enteras de socios, dirigentes y vecinos.
Por eso, el centenario no será solamente el cumpleaños de un club. Será el reconocimiento a cien años de identidad barrial, de pertenencia, de encuentros alrededor de una camiseta y de un legado que hoy continúa en manos de una nueva generación de dirigentes que busca proyectar al Ministerio hacia el futuro sin perder de vista la historia que comenzó hace exactamente un siglo.
Entre la vigilia de esta noche y el acto central del miércoles 22 de julio, el decano de Quequén escribirá una nueva página de una historia centenaria que sigue latiendo con la misma pasión de aquel grupo de trabajadores que, en 1926, soñó con construir mucho más que un club: un lugar para toda la comunidad.



