El presidente de la Cámara Comercial de Necochea y Quequén, Mariano González, advirtió sobre el complejo presente que atraviesan los comercios minoristas de la ciudad. Habló de pérdida de poder adquisitivo, caída de la obra pública, cambios en los hábitos de compra y la necesidad de “mimar al cliente” para sobrevivir en un contexto económico desafiante
La crisis económica, la caída del consumo y la transformación de los hábitos de compra están obligando a los comercios de Necochea a repensarse. Así lo planteó el presidente de la Cámara Comercial e Industrial de Necochea y Quequén, Mariano González, durante una entrevista en el programa Voces de la Tarde por Radio Noticias Necochea.
El dirigente describió un escenario complejo para el comercio minorista local, atravesado por la caída del poder adquisitivo, el impacto del comercio electrónico y el freno de la obra pública y privada. “Este sistema económico no le sirve al comercio minorista, no le sirve a la fábrica argentina”, resumió, aunque aclaró varias veces que sus observaciones no respondían a una postura partidaria sino a una mirada desde el sector comercial.
“Estamos viviendo una crisis de cambio muy fuerte sumada a la economía actual”, señaló González, quien consideró que los comerciantes deben adaptarse rápidamente a una nueva realidad marcada por consumidores más cautos y exigentes.
Durante la charla, el titular de la Cámara sostuvo que la pérdida del poder adquisitivo golpeó de lleno al movimiento comercial. “Los sueldos cayeron un 30 por ciento en estos dos años y la rentabilidad siguió cayendo”, afirmó. A eso sumó el freno de la obra pública, que -según dijo- repercute directamente en la economía local. “La construcción mueve todo. Cuando desaparece la obra pública, también desaparece trabajo para mucha gente de la ciudad”, acotó.
González remarcó además que el comercio tradicional enfrenta un desafío adicional frente al crecimiento de las compras online. Por eso insistió en que la atención personalizada y el servicio son hoy herramientas fundamentales para competir.
“El producto que vendés vos o vendo yo hoy se consigue en cualquier lado y hasta más barato. Entonces, ¿qué tenemos que dar nosotros? Atención, asesoramiento y una buena experiencia”, explicó.
En ese sentido, insistió en que el comerciante ya no puede limitarse a “poner cuatro pulóveres y esperar que la gente entre”, sino que debe generar estrategias nuevas para captar y fidelizar clientes. “Tenemos que mimar al cliente”, definió.
La entrevista también dejó una radiografía de cómo cambió el mapa comercial de Necochea y Quequén en los últimos años. González mencionó el crecimiento de nuevos polos comerciales sobre avenida 91, zona Ministerio, la 502 y distintos corredores de la ciudad, mientras alertó por el deterioro del microcentro histórico.
“No podemos perder el centro viejo. Tenemos que transformarlo en un paseo comercial”, sostuvo, al recordar proyectos impulsados años atrás para revitalizar esa zona que finalmente no prosperaron por la inflación y la falta de financiamiento.
Otro de los puntos que abordó fue el alto costo de abrir un comercio. Según explicó, los alquileres en el centro pueden superar el millón de pesos mensuales, a lo que se suman habilitaciones, servicios, tasas y gastos operativos. “Para abrir un negocio tenés que tener ingresos triplicados”, graficó.
Incluso dejó una estadística que llamó la atención. “De cien comercios que abren, después de cinco años quedan cinco y después de diez años queda uno”, puntualizó.
Pese al contexto adverso, Mariano González también destacó inversiones privadas que comienzan a aparecer en la ciudad y que, a su entender, generan empleo y movimiento económico. En ese marco valoró nuevos emprendimientos gastronómicos y comerciales que buscan reconvertir espacios tradicionales.
La Cámara Comercial, además, impulsa capacitaciones para comerciantes y empleados enfocadas justamente en atención al cliente, ventas y adaptación a los nuevos tiempos. También trabaja en una plataforma digital denominada “CUNEQ Web”, una especie de vidriera virtual para que comercios locales puedan exhibir productos y conectarse con potenciales compradores.
“La reconversión es obligatoria. Hoy el servicio y la experiencia del cliente son claves”, concluyó González, convencido de que el comercio local atraviesa una transformación profunda que excede una coyuntura económica y obliga a repensar la manera de vender y relacionarse con los consumidores.








