Tras dos llamados a licitación sin oferentes, la comisión de Transporte convocará esta semana al Ejecutivo y a la empresa local para conocer las razones de la falta de interesados. Julián Kristiansen advirtió que habrá que flexibilizar el pliego y acelerar los tiempos para garantizar la continuidad del servicio
La crisis del transporte público de pasajeros en Necochea ingresó en una semana decisiva. Luego de dos llamados a licitación en los que no se presentó ninguna empresa interesada en hacerse cargo del servicio por los próximos 20 años, el Concejo Deliberante comenzó a analizar alternativas para evitar que la ciudad quede sin micros cuando finalice la actual prórroga.
El escenario fue planteado este lunes 24 de agosto por Julián Kristiansen, presidente del bloque de concejales de Fuerza Patria-Movimiento Derecho al Futuro y titular de la comisión de Transporte del Concejo Deliberante, durante una entrevista en el programa Voces de la Tarde que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea.
Kristiansen explicó que durante la reunión de la comisión de Transporte se analizó un proyecto presentado por su bloque para declarar la emergencia del transporte. Sin embargo, consideró que una medida de esas características requiere ser estudiada con profundidad y que, antes de avanzar, es necesario conocer en detalle cuál es la situación de las empresas y por qué el proceso licitatorio fracasó.
En ese marco, los concejales escucharon a un representante de los trabajadores de la empresa de colectivos, de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), quien expuso la situación que atraviesa el sector y las dificultades que tienen los trabajadores vinculadas, entre otras cuestiones, con las cargas sociales.
La preocupación central está relacionada con la continuidad del servicio. La empresa local tampoco se presentó a los dos llamados a licitación realizados por el municipio y, por el momento, el transporte continúa funcionando mediante una prórroga que se extiende hasta los primeros días de octubre.
“Acá tenés que dejar de lado la política y lo más importante es la continuidad laboral de los trabajadores y el servicio para toda la comunidad”, sostuvo Kristiansen.
La comisión de Transporte resolvió avanzar esta semana en distintas líneas de trabajo. Estos días, durante la sesión del Concejo Deliberante, se prevé solicitar al Departamento Ejecutivo un pedido de informes para conocer cómo se realizó la convocatoria a la licitación y cuáles fueron los mecanismos utilizados para promocionarla entre potenciales oferentes.
El objetivo será determinar si la difusión fue suficiente y si alcanzó a empresas de otras ciudades que pudieran estar interesadas en prestar el servicio en Necochea.
El jueves, en tanto, la Comisión de Transporte recibirá a representantes del Departamento Ejecutivo para que expliquen el proceso y aporten información sobre la situación actual. Y el viernes 28 de agosto está prevista una reunión con representantes de la empresa local, a fin de conocer por qué no se presentó a la licitación y cuáles son sus posibilidades de continuar prestando el servicio.
Para Kristiansen, esa instancia será fundamental. “Quizás ellos nos dicen: nosotros no vamos a poder seguir de ninguna manera. Y ahí ya tenemos la situación arriba de la mesa, que es real y concreta”, explicó.
El concejal considera que la ausencia absoluta de oferentes obliga a revisar las condiciones del pliego. Ni las empresas locales ni otras compañías del país se mostraron interesadas en asumir la concesión bajo las condiciones establecidas.
“Lo primero que pensás es que tiene que haber un nuevo pliego, mucho más flexible”, afirmó. A su criterio, si las exigencias actuales impiden que una empresa pueda presentarse, habrá que modificarlas para ampliar las posibilidades y generar condiciones que hagan viable el servicio.
Kristiansen recordó que el sistema SUBE permite conocer información sobre el funcionamiento de las distintas líneas y la cantidad de pasajeros que utilizan cada recorrido, datos que pueden ser analizados por empresas de otras ciudades antes de decidir si un servicio resulta económicamente atractivo.
La cuestión económica aparece, así como uno de los principales obstáculos. Para el titular de la comisión de Transporte, el objetivo no puede ser solamente conseguir una empresa que se haga cargo del servicio, sino garantizar que el transporte sea sustentable, que los trabajadores mantengan sus puestos y que los usuarios reciban un servicio adecuado.
“Quiero que una empresa también gane, pero no a costa siempre de la variable que es el trabajador o el ciudadano a pie”, señaló.
En ese contexto, Julián Kristiansen admitió que la ciudad se encuentra en una situación de emergencia, aunque consideró necesario agotar previamente las instancias administrativas y técnicas antes de adoptar una declaración formal y tomar decisiones de fondo.
El tiempo, sin embargo, comienza a jugar en contra. Restan alrededor de 45 días para que finalice la actual prórroga y todavía no existe una empresa dispuesta a asumir la concesión.
Por eso, el dirigente planteó la necesidad de acelerar el análisis y evitar que los tiempos institucionales terminen agravando el problema.
“Hay que tomar decisiones y, si hay que tomar decisiones duras, las vamos a tomar”, afirmó Kristiansen. Pero insistió en que antes deben agotarse todas las alternativas posibles.
El objetivo, resumió, es llegar al momento de la decisión con la tranquilidad de haber utilizado todas las herramientas disponibles para preservar el transporte público.
Porque detrás del debate sobre pliegos, licitaciones, costos y empresas hay una cuestión concreta: que los chicos puedan llegar a la escuela, que los trabajadores puedan trasladarse y que los vecinos que no tienen otra alternativa de movilidad puedan seguir contando con un servicio público de pasajeros. La cuenta regresiva ya comenzó.



