La representante local del Ministerio de Trabajo bonaerense, Natalia Steffen, señaló que en Necochea se registran entre 30 y 40 despidos mensuales que llegan a la dependencia. Advirtió por el cierre de comercios y empresas, el avance de la informalidad y las dificultades para que jóvenes y trabajadores de mayor edad puedan reinsertarse
La pérdida de puestos de trabajo formales se convirtió en uno de los datos más preocupantes del escenario económico de Necochea. Natalia Steffen, representante local del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, señaló que la dependencia registra actualmente entre 30 y 40 despidos por mes, aunque aclaró que se trata de una estadística parcial, porque sólo contempla los casos que llegan al organismo.
En diálogo con Voces de la Tarde, programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3, Steffen explicó que durante los primeros meses del año el promedio había llegado a unos 60 trabajadores despedidos mensualmente y que posteriormente descendió a una franja de entre 30 y 40. Sin embargo, aclaró que el cierre de una empresa puede alterar considerablemente esos números.
El caso de Esuco fue uno de esos ejemplos: el cierre de la firma vinculada al mantenimiento de rutas significó la pérdida de alrededor de 60 puestos de trabajo. Y ahora, según anticipó Steffen, la estadística volverá a incrementarse como consecuencia del cierre de dos empresas relacionadas con la comercialización de productos para la construcción.
Entre ellas se encuentra la firma Los de Lanús, una empresa tradicional de Necochea con 55 años de trayectoria. “Es muy doloroso perder empresas que pasaron por todas las crisis”, señaló Steffen, al remarcar que el problema excede a los trabajadores directamente afectados.
Para la funcionaria, la construcción, el comercio y la industria se encuentran entre las actividades más golpeadas. En el caso del comercio, mencionó el cierre de alrededor de 40 establecimientos durante los últimos meses, con el consecuente impacto sobre el empleo.
Necochea, sostuvo, cuenta con una actividad agroexportadora que permite amortiguar parcialmente el golpe económico que reciben otros sectores. Sin embargo, esa característica no alcanza para evitar una situación que calificó de “gravísima” y que, según su análisis, tiene alcance regional y nacional.
Uno de los aspectos que más preocupa a Natalia Steffen es la dificultad para generar el primer empleo de los jóvenes y para reinsertar a quienes pierden su puesto. A ello suma el crecimiento del trabajo informal y de los asalariados que no cuentan con aportes.
El deterioro laboral, explicó, también genera consecuencias sociales. El empleo “ordena” la vida familiar y su ausencia puede traducirse en mayor endeudamiento, dificultades para afrontar alquiler, servicios y alimentación, además de una mayor presión sobre la salud pública.
La funcionaria puso como ejemplo el efecto multiplicador que tiene el cierre de una empresa. Cuando se detiene una obra o una actividad productiva, no sólo pierden ingresos sus trabajadores: también resultan afectados proveedores, transportistas, estaciones de servicio, comercios y servicios gastronómicos.
Por eso cuestionó la idea de que quienes pierden su empleo simplemente pueden “reciclarse” hacia otra actividad. “¿Cómo te reciclás a los 45, 50 años?”, planteó, al señalar las dificultades que enfrentan trabajadores con años de antigüedad en un mercado que actualmente ofrece pocas alternativas.
De cara a los últimos meses del año, Natalia Steffen anticipó un panorama complejo y consideró que la próxima temporada turística tampoco resolverá por sí sola las dificultades laborales. Al mismo tiempo, sostuvo que desde la Provincia se trabaja en herramientas para sostener a los trabajadores y generar alternativas.
El diagnóstico es duro, pero la representante del Ministerio de Trabajo buscó cerrar la entrevista con una perspectiva diferente: “No tiene que ser esto el destino”, afirmó. Y planteó la necesidad de generar propuestas para revertir una situación que, según describió, ya dejó de ser solamente un problema laboral para convertirse en una preocupación social de toda la región.



