Tras el cierre del operativo este miércoles 15 de abril, Pablo Suárez analizó el éxito de la seguridad en las playas de Necochea y Quequén. El titular de los guardavidas puso el foco en la necesidad de extender la cobertura a nuevas zonas y el pronto éxodo de profesionales hacia el verano europeo.
Por Jorge Gómez
El pasado miércoles 15 de abril, cuando el sol comenzó a caer sobre el horizonte de la costa atlántica, se dio por finalizado oficialmente el operativo de seguridad en playa para la temporada 2025-2026.
Para la Asociación de Guardavidas de Necochea y Quequén no fue un día más de cierre administrativo, sino la culminación de cinco meses de vigilancia ininterrumpida que reafirmaron una estadística que el gremio defiende con orgullo y profesionalismo, o sea la ausencia de víctimas fatales en las zonas custodiadas.
En diálogo con Pablo Suárez, el secretario General de la organización gremial brindó un balance pormenorizado de lo que dejó este ciclo que comenzó aquel lejano 15 de noviembre.
«El balance es sumamente positivo. Lo que más nos interesa y nos preocupa es que no hubo que lamentar fallecimientos en los sectores de cobertura, algo que ya es una constante desde hace más de 20 temporadas», señaló con satisfacción.
Para Suárez, este logro no es fruto del azar, sino de un operativo «aceitado» que, aunque parezca sencillo desde afuera, requiere una diagramación logística y humana de meses de antelación.
La temporada en Necochea y Quequén se caracteriza por su progresividad. Suárez recordó que el servicio inició con una estructura de 70 guardavidas repartidos en dos turnos durante los meses de noviembre y abril. Sin embargo, al llegar el «famoso enero», el despliegue alcanza dimensiones críticas para garantizar la seguridad de miles de turistas.
«En la etapa fuerte somos unos 145 guardavidas municipales, a los que se suman los compañeros que prestan servicio en las concesiones de balnearios, piletas y clubes, superando así los 200 profesionales en total», detalló el referente gremial.
Esta red de seguridad no solo se limita a las playas céntricas, sino que se extiende a puntos estratégicos y alejados como Puente Blanco, Las Cascadas, Costa Bonita, Arenas Verdes y el Balneario Los Ángeles, cubriendo tanto el frente marítimo como las zonas de río.
Uno de los puntos más firmes de la entrevista fue la posibilidad convertida en necesidad de poder expandir el servicio. Suárez fue claro al expresar que el crecimiento de la ciudad y el cambio en los hábitos de los turistas exigen que el Estado municipal replantee los límites de la cobertura actual.
«Es algo que venimos solicitando hace tiempo y que la gente también expresa personalmente o en redes sociales. Nos preguntan por qué no hay cobertura en lugares puntuales que hoy son muy concurridos», explicó Suárez.
El dirigente adelantó que ya existen conversaciones avanzadas con los miembros del Departamento Ejecutivo para que esta ampliación se concrete en el corto plazo. «Sabemos que en los próximos años, si no es el que viene será el otro, la cobertura se va a ir ampliando por una cuestión natural de crecimiento», aseguró, dejando en claro que la asociación seguirá trabajando todo el año, ya en baja temporada, para que estos puestos de vigilancia adicionales sean una realidad.
Con el fin del servicio local, la actividad no se detiene para el profesional del agua. Ante la llegada del otoño austral, muchos guardavidas de la ciudad comienzan a mirar hacia el hemisferio Norte, donde la temporada estival está a las puertas. Suárez confirmó que este año se espera un éxodo aún más numeroso hacia las costas europeas (España e Italia principalmente).
«Hay una cantidad importante de compañeros que optan por esta opción. Ya están enfocados en la temporada europea y creemos que este año el número de los que viajan va a superar al del año pasado», comentó.
Este fenómeno, además de ser una salida laboral económica, permite a los guardavidas necochenses mantenerse en entrenamiento constante y traer nuevas experiencias y técnicas de rescate que luego se aplican en nuestras playas.
Finalmente, Suárez desmitificó la idea de que la labor del guardavida termina con la temporada. «Pareciera que hasta el 15 de noviembre no trabajamos más, pero la verdad es que se sigue todo el año», afirmó.
Las reuniones con el secretario de Gobierno, doctor Jorge Martínez, y el Director de Defensa Civil, Augusto Fulton, continúan esta misma semana para pulir los detalles del operativo que vendrá casi a fin de año. La Asociación de Guardavidas cierra así un ciclo exitoso, pero con la mirada fija en los desafíos de seguridad que impone una costa cada vez más concurrida.








