La prórroga por 150 días del servicio urbano de pasajeros quedó encaminada tras la reunión de la comisión de Transporte que se reunió este jueves 1° de octubre. Silvina Jensen cuestionó que la oposición rechazara el tratamiento sobre tablas cuando estaba en riesgo la continuidad de los micros y defendió la gestión del intendente Arturo Rojas
Finalmente hubo acuerdo y los colectivos urbanos de Necochea y Quequén continuarán circulando hasta el 27 de febrero del año próximo. La comisión de Transporte del Concejo Deliberante trató este jueves la prórroga de 150 días acordada entre el Departamento Ejecutivo y la empresa Transportes Necochea, luego de una jornada marcada por cruces políticos y cuestionamientos respecto de los tiempos utilizados para resolver una cuestión que, según el oficialismo, tenía carácter urgente.
La presidenta del bloque de concejales de Nueva Necochea, Silvina Jensen, expresó en Voces de la Tarde, programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea, su evidente malestar por lo ocurrido durante la sesión ordinaria del miércoles. El expediente había sido presentado para su tratamiento sobre tablas, pero no fue considerado admisible por la oposición.
Para Jensen, la decisión resultó particularmente cuestionable porque el contrato de prórroga ya había sido firmado durante la mañana del miércoles 30 de septiembre entre el Ejecutivo y la empresa.
Según explicó, el gobierno municipal llevaba semanas negociando con los responsables de Transportes Necochea para lograr que aceptaran continuar con la prestación, en un contexto que describió como complejo para la empresa, los trabajadores y los usuarios.
La concejal señaló que el Ejecutivo había evaluado inicialmente una extensión de 180 días, pero que finalmente se acordó una prórroga de 150, en línea con el plazo de la emergencia del transporte que había sido impulsada en el Concejo.
“Si vos no hacías la prórroga, mañana (viernes 2) no había micros”, afirmó Jensen, al considerar que el rechazo al tratamiento sobre tablas había generado un riesgo innecesario. De no haberse concretado la firma y posterior validación, sostuvo, la empresa no habría contado con el respaldo administrativo necesario para sacar las unidades a la calle desde las primeras horas del viernes 2 de octubre.
La dirigente oficialista agradeció particularmente la intervención del presidente de la comisión de Transporte, Julián Kristiansen, quien convocó rápidamente al encuentro de este jueves para destrabar la situación.
Silvina Jensen cuestionó, sin embargo, lo que calificó como una dinámica de “chicana” política. Reconoció que el enojo que tenía después de la sesión fue disminuyendo con el paso de las horas, pero insistió en que la oposición debería haber acompañado el tratamiento del expediente cuando fue presentado.
La discusión se vinculó además con la ordenanza de emergencia del transporte aprobada por mayoría durante la sesión del miércoles. Para Jensen, ese instrumento todavía debía completar su recorrido administrativo y no podía considerarse una norma plenamente vigente que reemplazara al contrato de prórroga.
Según explicó, la emergencia debía ser elevada al Departamento Ejecutivo, analizada por las áreas correspondientes y posteriormente promulgada o eventualmente vetada. Por eso, sostuvo que la prórroga contractual tenía mayor certeza jurídica para garantizar la continuidad inmediata del servicio.
El debate no terminó allí. Jensen cuestionó algunos aspectos del texto aprobado sobre la emergencia, particularmente aquellos vinculados con la tarifa y la eventual suspensión de la aplicación de la fórmula polinómica utilizada para actualizar el valor del boleto.
Mientras tanto, el municipio prepara un nuevo llamado a licitación para el transporte urbano, después de que el proceso anterior no lograra encontrar una empresa que asumiera la prestación bajo las condiciones establecidas. La concejal de Nueva Necochea reconoció que el próximo pliego incorporará planteos surgidos de las empresas que manifestaron interés, entre ellos una eventual reducción de recorridos y modificaciones en las exigencias operativas.
“No significa que el nuevo pliego garantice que aparezca una empresa”, advirtió. Para Silvina Jensen, será necesario encontrar un esquema que resulte viable para los prestadores sin trasladar automáticamente todo el costo al Estado municipal.
En ese punto también responsabilizó al contexto nacional por parte de las dificultades que atraviesa el transporte del interior, al señalar la reducción de subsidios y los cambios en los mecanismos de compensación para determinados usuarios.
La prórroga, finalmente, permite que los micros continúen prestando el servicio mientras se intenta construir una alternativa definitiva. Pero la discusión dejó otra evidencia: el transporte urbano continúa siendo uno de los asuntos más sensibles de la agenda política local, donde la necesidad de garantizar el servicio convive con una empresa en dificultades, usuarios que reclaman mejores prestaciones, trabajadores preocupados por su situación y un Concejo Deliberante atravesado por profundas diferencias sobre cómo resolver el problema.
Y en esa discusión, la prórroga logró evitar que los colectivos dejaran de circular, pero no consiguió que el enfrentamiento político entre oficialismo y oposición se detuviera.



