En una entrevista realizada en Voces de la Tarde, Erica Giancarelli, representante de la Compañía de Transportes Necochea, sostuvo que la tarifa vigente quedó desfasada frente al aumento de costos y planteó que, sin una corrección del esquema actual, peligra la continuidad del sistema y se vuelve inviable participar del proceso licitatorio convocado para julio
El transporte urbano de pasajeros volvió a instalarse en el centro del debate local. En un escenario atravesado por el vencimiento de la actual prórroga de concesión, la discusión por la actualización del boleto y el llamado a licitación impulsado por la Municipalidad de Necochea, las empresas prestatarias elevaron una nueva advertencia al Concejo Deliberante: con el cuadro económico actual no están en condiciones de continuar prestando el servicio en las mismas condiciones.
Durante una entrevista en Voces de la Tarde, programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea, la representante de la Compañía de Transportes Necochea, Érica Giancarelli, explicó el alcance de la nota presentada junto con Micro Ómnibus Nueva Pompeya, donde se solicita una adecuación tarifaria, se plantea la imposibilidad de asumir una nueva prórroga y se pone en duda la viabilidad de participar en la licitación prevista para el 17 de julio.
La discusión no empezó ahora. Según explicó Giancarelli, el planteo actual retoma una presentación realizada meses atrás.
“Este pedido no se plantea recién ahora. Esto ya se había planteado en abril. Lo que se hizo fue volver a presentarlo porque, por los tiempos de la licitación, se vuelve a prorrogar el servicio y no se puede continuar con una tarifa que está desfasada”, sostuvo.
Las empresas solicitaron una recomposición que llevaría el valor del boleto a 2.300 pesos, aunque insistieron en que el número no surge de una decisión arbitraria sino de cálculos técnicos vinculados a costos reales de operación.
“Cuando uno plantea un costo o una tarifa, tiene un estudio de costos hecho. No es que uno va a poner una tarifa porque sí”, afirmó Giancarelli, quien además indicó que las empresas quedaron a disposición para aportar toda la documentación económica y técnica que requieran los concejales.
Uno de los ejes más sensibles de la entrevista giró alrededor de la llamada fórmula polinómica, el mecanismo utilizado para actualizar el valor del boleto.
Lejos de cuestionarla de plano, la representante empresarial defendió el sistema, aunque sostuvo que quedó retrasado frente al aumento acumulado de costos.
“Yo no estoy diciendo que la polinómica no sirva. Me parece un mecanismo de solución respecto de cómo establecer la tarifa. La empresa acepta la polinómica. Fue una forma de solucionar un tire y afloje constante y político con respecto al boleto. Pero si hay una situación donde quedó desfasada y la aplicación no logra recuperarla, en algún momento hay que hacer un parate y replantear la situación”, explicó.
Y agregó una definición que resume el planteo empresario. “No hablo de rentabilidad extraordinaria. Hablo de la posibilidad de prestar un servicio y que no vaya cada vez a un servicio peor”, acotó.
La fecha que aparece como punto de tensión es el 3 de julio, cuando vence la prórroga actualmente vigente.
Ante la consulta sobre si eso implica una amenaza concreta de interrupción, Giancarelli buscó bajar el tono, pero ratificó el diagnóstico.
“No sé si somos tan tajantes como por ahí lo planteás, pero sí estamos diciendo que de esta forma no se puede continuar prestando servicio”.
La empresaria también rechazó interpretaciones que señalan que el reclamo busca presionar políticamente. “Escuché que algunos dijeron que era una presión. Pero la realidad es plantear una situación real. Hace mínimo cinco o seis años que venimos hablando de esto. Tenemos que decidir si queremos transporte público o no queremos transporte público y tomar el tema en serio”.
Otro aspecto que llamó la atención fue que, según afirmó, hasta el momento las empresas no habían sido convocadas formalmente a participar de la comisión que trataría el tema. “A nosotros ni siquiera nos citaron. No sé si convocaron al Ejecutivo o a Transporte, pero a las empresas no nos notificaron”.
Durante la entrevista apareció además un dato que muestra el nivel de tensión financiera del sistema: la situación salarial.
Consultada sobre el pago de haberes, Érica Giancarelli señaló que recién este viernes 19 de junio terminaron de completar el sueldo correspondiente a mayo y reconoció dificultades para afrontar el medio aguinaldo.
“Lamentablemente ya no se está pudiendo pagar en término y la gente lo viene bancando, porque no nos queda otra que asumirlo”.
También respondió a cuestionamientos habituales que circulan en redes sociales sobre la situación económica del sector. “Los empresarios son gente común que trabaja en la empresa. Algunos son choferes, otros inspectores, otros tienen tareas administrativas. No son grandes empresarios”.
Finalmente, Giancarelli dejó dos definiciones de fuerte impacto político y económico.
Consultada sobre si Necochea y Quequén podrían quedarse sin transporte urbano si no se modifica el esquema actual, respondió que “lamentablemente sí”.
Y sobre la posibilidad de que aparezcan nuevos interesados en la licitación convocada para julio, fue igualmente cauta. “El pliego busca un transporte mejor, con más frecuencia y colectivos más nuevos, ojalá se dé. Pero realmente con una tarifa baja y siendo una ciudad donde el transporte público no se utiliza muchísimo, yo lo veo muy difícil”.
La discusión quedó abierta y con fechas concretas sobre la mesa, o sea una prórroga que vence el 3 de julio, una licitación prevista para el 17 y un sistema que, según plantean las actuales prestatarias, necesita una redefinición económica para seguir funcionando.








