El club iniciará una de las obras deportivas más importantes de los últimos años con la colocación de piso flotante en un sector de la cancha principal del gimnasio. La dirigencia también repasó el presente institucional, el crecimiento de las disciplinas y el desafío de sostener la vida de club
Este miércoles 1 de julio, en el programa Voces de la Tarde que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea, fueron entrevistados el presidente del Club Huracán de Necochea, Martín Díaz, y el secretario de la institución, Juan Francisco Raffaghelli, quienes brindaron detalles sobre una obra largamente esperada, o sea la instalación de piso flotante en buena parte de la cancha principal del gimnasio Gigante.
La intervención comenzará durante las vacaciones de invierno y representa uno de los proyectos de infraestructura deportiva más importantes encarados recientemente por la entidad.
Según explicaron los dirigentes, el nuevo piso se colocará únicamente en la cancha principal del gimnasio -la utilizada para básquet y otras actividades centrales-, mientras que el resto del espacio mantendrá el tradicional parqué histórico.
“Va solamente en la cancha donde juega el básquet, la cancha principal, la que está junto a las gradas”, explicó Díaz. La obra comenzará el lunes 20 de julio y demandará aproximadamente tres semanas de trabajo, aunque los plazos estarán sujetos a cuestiones técnicas y climáticas vinculadas al proceso de instalación y secado.
La iniciativa se financia mediante una campaña de aportes comunitarios que el club lanzó a fines del año pasado y que continúa vigente. “Se hizo una campaña de compra simbólica de metros cuadrados y todavía sigue abierta porque falta completar una parte del esfuerzo”, señalaron.
Sin dar cifras finales, la dirigencia reconoció que se trata de una inversión importante para la economía del club. Pero más allá del costo, el objetivo apunta a una mejora estructural para el deporte. “El salto de calidad es muy grande porque el piso flotante cambia completamente la práctica deportiva”, sostuvo Martín Díaz.
Explicó que, al tener una estructura que absorbe mejor el impacto, mejora las condiciones para disciplinas como básquet, vóley, futsal y actividades formativas.
Raffaghelli agregó que el proyecto busca actualizar una infraestructura histórica que fue pensada en otra época. “El piso actual tiene una calidad impresionante y podría durar muchos años más, pero las condiciones técnicas del deporte cambiaron muchísimo”, expresó.
El dirigente también aprovechó para destacar el legado de quienes construyeron el club y el propio Gigante. “Son esas obras monumentales que hicieron los dirigentes y socios de antes. Nosotros intentamos seguir ese camino”, afirmó.
Como reconocimiento institucional, adelantó que la cancha llevaría el nombre de una histórica dirigente de Huracán. “La idea es que lleve el nombre de Edelma Pagani, como homenaje a quienes hicieron grande al club”, indicó.
Además de la obra, la entrevista permitió repasar el presente general de la institución.
Actualmente Huracán reúne entre 700 y 800 socios distribuidos entre distintas actividades deportivas y culturales.
Básquet, fútbol, vóley, patín, pelota paleta, taekwondo, natación y nuevas propuestas vinculadas a actividades culturales forman parte de una oferta que busca sostener el movimiento cotidiano del club.
Martín Díaz destacó especialmente el funcionamiento de la pileta climatizada, una de las actividades más activas incluso durante el invierno. “La pileta tiene vida propia”, resumió.
También destacó el espacio gastronómico y de encuentro que funciona junto al natatorio y el movimiento permanente que genera.
Otro tema abordado fue el avance de la cancha de fútbol ubicada fuera de la sede central.
Si bien reconocieron que el proceso se desaceleró por cuestiones económicas y por problemas de seguridad, remarcaron que el proyecto sigue adelante. “Falta terminar vestuarios y el alambrado, pero queda poco”, señalaron.
Mientras tanto, las categorías infantiles ya utilizan el predio y el objetivo es acercarse gradualmente a la posibilidad de disputar partidos oficiales de primera división.
Pero quizá el tramo más fuerte de la conversación estuvo en el valor social del deporte. “Pancho” Raffaghelli sostuvo que los clubes siguen siendo una herramienta de integración difícil de reemplazar. “Son instituciones únicas. Ahí los chicos encuentran amigos, están seguros y aprenden a convivir”, expresó.
En la misma línea, Martín Díaz planteó una mirada más amplia sobre el momento que atraviesa la sociedad. “Trabajar en un club y asociarse hoy es algo contracultural”, afirmó.
Y amplió diciendo que “todo lo que hacemos va un poco a contramano de la lógica individualista. El deporte enseña disciplina, amistad y trabajo colectivo”.
Con una obra emblemática en marcha, nuevas actividades y el desafío permanente de sostener infraestructura y comunidad, Huracán vuelve a apoyarse en una idea que atraviesa generaciones: que un club sigue siendo mucho más que un lugar para hacer deporte.








