El martillero necochense consideró que la medida puede mejorar el acceso al financiamiento y dinamizar el mercado inmobiliario. Destacó el fondeo de largo plazo para los bancos, la competencia entre entidades y la posibilidad de flexibilizar los requisitos para los compradores. También señaló que una operación con crédito puede generar una cadena de nuevas ventas de propiedades
El anuncio del gobierno nacional para fortalecer el financiamiento de créditos hipotecarios fue recibido con una mirada positiva por parte del martillero necochense José Orte, quien consideró que la medida puede convertirse en un impulso para el mercado inmobiliario y, a través de éste, para distintas actividades vinculadas con la construcción.
Durante una entrevista realizada este miércoles en el programa Voces de la Tarde, que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea, Orte explicó que la iniciativa no consiste en que el Estado otorgue directamente los créditos, sino en que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES coloque plazos fijos de largo plazo en los bancos para que esas entidades puedan contar con mayor fondeo.
Para el martillero, allí aparece uno de los principales aspectos positivos. Los bancos recibirán esos recursos con la obligación de volcarlos al mercado en un plazo determinado y, además, tendrán un límite para la tasa que podrán cobrar por los préstamos hipotecarios.
“Para mí es una buena noticia”, resumió José Orte, al considerar que el mecanismo puede generar mayor agilidad en la entrega de los créditos y favorecer una reducción de las tasas a través de la competencia entre las entidades financieras.
El programa anunciado contempla inicialmente unos 2 billones de pesos de fondeo. Orte sostuvo que, comparado con el volumen actual de operaciones, no se trata de una cifra menor. Estimó que en la Argentina se realizan actualmente entre 1.700 y 1.800 operaciones mensuales con crédito hipotecario, por lo que el primer tramo podría representar varios meses de actividad.
A su entender, si la experiencia funciona, existe además la posibilidad de que el sistema incorpore progresivamente más recursos. En ese sentido, destacó el volumen total del FGS, que estimó en unos 70.000 millones de dólares, frente a una primera colocación equivalente a alrededor de 1.300 millones de dólares.
Otro aspecto que valoró especialmente es la posibilidad de que los bancos flexibilicen los requisitos para acceder al crédito. Señaló que actualmente el denominado scoring -la evaluación que determina si una persona reúne las condiciones para obtener financiamiento- se ha vuelto más exigente.
De todos modos, aclaró que quienes pretendan acceder a una vivienda deberán contar con ingresos suficientes y con un ahorro previo. Los bancos, explicó, no financian el ciento por ciento del valor de una propiedad, sino aproximadamente hasta el 75%, por lo que el comprador debe disponer de un 25% o 30% del valor como capital propio.
José Orte también puso el foco en los efectos que una recuperación del crédito podría generar sobre el mercado inmobiliario de Necochea. Estimó que actualmente existen entre 1.200 y 1.300 propiedades en venta y sostuvo que una mayor disponibilidad de financiamiento podría contribuir a movilizar ese stock.
Pero, además, explicó que una operación inmobiliaria realizada mediante un crédito puede desencadenar otras operaciones. “Atrás se pueden desarrollar dos operaciones más”, señaló, al describir una cadena en la que la primera compra se concreta con financiamiento y luego los propietarios anteriores realizan nuevas operaciones con recursos propios.
El martillero también destacó la necesidad de acelerar los tiempos de los bancos. Recordó que en algunos casos las operaciones pueden extenderse durante unos 90 días y consideró que una reducción de esos plazos será fundamental para que el sistema resulte más dinámico.
Con expectativa, anticipó incluso que mantendría una reunión con un gerente del Banco Francés para analizar mecanismos de colaboración entre el sector inmobiliario y las entidades financieras, especialmente para orientar a los compradores jóvenes que no están familiarizados con las condiciones de un crédito hipotecario.
Para José Orte, el regreso de un financiamiento más accesible no sólo puede facilitar el sueño de la vivienda propia. También puede convertirse en una herramienta para reactivar el mercado inmobiliario, generar nuevas operaciones y darle mayor movimiento a una actividad que, en Necochea, cuenta con un importante número de propiedades actualmente ofrecidas en venta.



