El economista analizó en Voces de la Tarde el escenario económico nacional y advirtió sobre el endeudamiento de las familias, la pérdida de poder adquisitivo y el impacto de la recesión sobre comercios y pymes. También cuestionó el uso de fondos específicos para financiar gastos corrientes
La economía argentina atraviesa una etapa de fuerte contracción del consumo y creciente endeudamiento de las familias, un escenario que, lejos de mostrar señales claras de recuperación, comienza a trasladarse con mayor intensidad a comercios, pequeñas empresas y trabajadores. Así lo analizó el licenciado en Economía Javier Vollia durante una entrevista realizada este martes 18 de agosto en Voces de la Tarde, por Radio Noticias Necochea 97.3.
Collia sostuvo que el enfriamiento de la economía está generando un efecto que termina perjudicando incluso las cuentas públicas. “La caída del consumo en la Argentina hace que el Gobierno se muerda la cola a sí mismo”, afirmó. Según explicó, al reducirse la actividad económica también cae la recaudación de impuestos vinculados al consumo, como el IVA y el impuesto al cheque, lo que termina afectando además a las provincias a través de la coparticipación.
En ese marco, cuestionó el uso de fondos fiduciarios creados originalmente para destinos específicos. “Está tomando plata de fondos fiduciarios que por ley se crearon y los destina para gastos corrientes, para pagar la deuda externa, para pagar su déficit”, señaló.
El economista puso el foco en la situación de las pequeñas y medianas empresas, que constituyen la enorme mayoría del universo empresarial argentino. Recordó que las pymes representan alrededor del 98% de las empresas del país y que las microempresas, con menos de diez trabajadores, concentran una parte sustancial del empleo registrado.
Para Javier Collia, uno de los principales problemas es que la recesión está golpeando simultáneamente la demanda y la capacidad de financiamiento. “Cada vez la gente está más endeudada”, sostuvo, y planteó especialmente la situación de quienes ya se encuentran sobreendeudados y no tienen margen para tomar nuevos créditos.
El impacto también se observa en el sistema bancario. El economista explicó que las entidades financieras enfrentan crecientes niveles de morosidad y que muchas familias tienen dificultades para afrontar préstamos y tarjetas. “No te podés endeudar más y esa gente, ¿cómo hace para salir de esa deuda?”, se preguntó.
Uno de los aspectos que consideró más preocupantes es el deterioro de la clase media. “Cada vez tenés la gente más pobre, tenés cada vez menos posibilidad de crecer”, manifestó. En particular, hizo referencia a las dificultades que enfrentan los jóvenes para acceder a una vivienda propia.
“¿Qué futuro tenés para comprarte una vivienda?”, planteó, al señalar que para acceder actualmente a determinados créditos hipotecarios una pareja debería reunir ingresos cercanos a los seis millones de pesos mensuales. “En Necochea te hablo de Necochea: seis millones de pesos entre dos, imposible”, afirmó.
Javier Collia también cuestionó la forma en que se mide el impacto de los servicios en los ingresos familiares. Según explicó, las ponderaciones utilizadas para determinados cálculos estadísticos no reflejarían adecuadamente el peso que tienen actualmente las tarifas de luz, gas, telefonía y otros servicios en el presupuesto de los hogares.
“Hay un desbalance entre lo que son las ponderaciones, que no es la realidad”, sostuvo. Y agregó que, mientras durante años los servicios representaban una proporción menor de los ingresos de los trabajadores formales, actualmente esa incidencia se habría incrementado considerablemente.
La caída del consumo aparece como otra de las señales de deterioro. Collia relativizó la idea de que el comercio electrónico pueda reemplazar definitivamente a los negocios tradicionales. “Mercado Libre no reemplazó todo lo que son los negocios”, afirmó, al considerar que se trata de una transformación comercial que no puede explicar por sí sola la caída de la actividad.
También cuestionó las elevadas tasas de interés aplicadas en determinados créditos otorgados a través de plataformas digitales. “El árbitro es el Estado, que tiene que regular este tipo de cosas”, manifestó.
En cuanto a la situación de los jubilados, el economista señaló que el deterioro del poder adquisitivo se combina con mayores dificultades para acceder a medicamentos. “Gente que podía acceder a un medicamento que no puede acceder o le redujo a la mitad”, expresó, y sostuvo que existen situaciones en las que las personas deben elegir qué medicamentos comprar porque no pueden afrontar todos los tratamientos indicados.
El escenario tampoco resulta alentador para la educación. Collia cuestionó la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente y sostuvo que significó una pérdida importante para los trabajadores del sector.
Finalmente, al realizar una evaluación general del rumbo económico, Javier Collia fue pesimista. “Veo la situación muy complicada”, expresó, y consideró que las medidas adoptadas durante los últimos años no estarían generando las condiciones necesarias para una recuperación sostenida.
“Lo más probable es que sigamos cada vez peor, como estamos”, concluyó el economista, al advertir que, mientras el consumo continúe deprimido, el endeudamiento aumente y los ingresos pierdan capacidad de compra, la recuperación seguirá siendo una asignatura pendiente.



