La Asociación Civil por la Salud del Hospital José Irurzun de Quequén espera concretar la entrega oficial de la sala del grupo electrógeno, una obra realizada junto con la Municipalidad de Necochea. Mientras tanto, ya prepara nuevos proyectos y los festejos por los 80 años del establecimiento
La Asociación Civil por la Salud del Hospital José Irurzun de Quequén se encuentra a las puertas de concretar la entrega oficial de una obra considerada fundamental para el funcionamiento del establecimiento: la sala destinada al grupo electrógeno que permitirá asegurar el suministro eléctrico ante eventuales interrupciones.
Jorge Salazar, integrante de la entidad, explicó este viernes 4 de septiembre en el programa Voces de la Tardeque conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea, que la obra ya está terminada y solamente resta coordinar con el intendente Arturo Rojas y la secretaria de Salud, Andrea Perestiuk, la fecha del acto de entrega.
La inversión fue afrontada de manera conjunta entre la cooperadora y el municipio. Cada una de las partes aportó una suma superior a los 30.000 dólares, alcanzando una inversión total de más de 60.000 dólares. Salazar destacó que se trataba de una necesidad imperiosa para el hospital y que, además de resolver la cuestión energética, permitió avanzar en otras necesidades vinculadas con la infraestructura sanitaria.
Entre ellas mencionó la construcción de un espacio cerrado para el almacenamiento de residuos patogénicos, que anteriormente debían permanecer en recipientes ubicados en condiciones que no eran las ideales para un establecimiento hospitalario.
Pero la cooperadora ya tiene definido el próximo desafío. Se trata de trasladar y mejorar el área de neurodesarrollo infantil, que actualmente funciona en una zona considerada “sucia” desde el punto de vista de la arquitectura sanitaria, próxima al sector de mantenimiento y al lavadero.
La propuesta contempla reutilizar un espacio donde anteriormente funcionaba la ex capilla para construir dos consultorios destinados a la atención de niños, particularmente aquellos que requieren abordajes vinculados con el autismo y el neurodesarrollo. También se proyecta un hall de acceso independiente del resto del hospital, con el objetivo de reducir riesgos sanitarios.
De acuerdo con el cómputo elaborado por la Municipalidad, la obra demandaría inicialmente unos 47 millones de pesos, sin contemplar la mano de obra. Jorge Salazar estimó que se trata de una inversión equivalente a unos 22.000 o 23.000 dólares, aunque algunos materiales podrán ser reutilizados de la obra recientemente terminada.
“Ese es el desafío que viene”, resumió Salazar, quien anticipó que la cooperadora comenzará a trabajar en la búsqueda de recursos una vez que concluya formalmente la entrega de la sala del grupo electrógeno.
A todo esto, se suma una fecha especial: el próximo 10 de febrero el Hospital José Irurzun de Quequén cumplirá 80 años. La cooperadora ya comenzó a conversar con las autoridades del establecimiento para organizar una gran celebración durante febrero, posiblemente con una fiesta, actividades comunitarias y la participación de artistas.
La intención es que el aniversario no sea solamente una conmemoración, sino también una oportunidad para reunir a la comunidad y generar nuevos recursos destinados al hospital.
Con una obra importante a punto de ser entregada y nuevos proyectos en carpeta, la cooperadora mantiene así una agenda que combina infraestructura, atención sanitaria y participación comunitaria, mirando especialmente hacia los 80 años de una institución profundamente ligada a la historia de Quequén.



