La institución “Manuel y José Mariño” cumplirá 132 años el próximo 12 de octubre y conserva un fuerte vínculo con varias generaciones de necochenses. Su cooperadora lanzó un bono contribución para reunir fondos destinados a pintar el frente del edificio, declarado histórico en 2011
La Escuela Primaria Nº 4 “Manuel y José Mariño” de Necochea no es solamente una de las instituciones educativas más antiguas de la ciudad. Es también parte de la memoria de varias generaciones de familias que pasaron por sus aulas y que, aún muchos años después, mantienen con ella un vínculo cargado de afecto y recuerdos.
Así lo reflejó la directora del establecimiento, María de los Ángeles Elía, durante una entrevista realizada este jueves en el programa Voces de la Tarde, que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea. La escuela cumplirá 132 años el próximo 12 de octubre, coincidiendo con el aniversario de la ciudad, y funciona en un edificio que tiene prácticamente la misma antigüedad que Necochea.
La historia del inmueble está ligada a los hermanos Manuel y José Mariño, quienes decidieron donar su vivienda al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires para que allí funcionara una escuela. Aquella antigua casa, ubicada en el sector de la ciudad que originalmente estaba rodeado de quintas, fue creciendo con el paso del tiempo y con las necesidades de la comunidad educativa.
Actualmente, la institución cuenta con una matrícula de aproximadamente 245 alumnos entre los turnos mañana y tarde. Además, comparte parte del edificio con un anexo de la Escuela Secundaria Nº 1 durante el turno mañana.
Pero los años también dejan sus huellas. Techos, aberturas y pintura requieren un mantenimiento permanente y, según explicó Elía, el edificio necesita una atención mayor que otras escuelas debido a su antigüedad y a sus características constructivas. La institución fue ampliándose con el tiempo a partir de la incorporación de propiedades linderas, hasta conformar el espacio que actualmente alberga a la comunidad educativa.
En ese contexto, la cooperadora escolar, cuya nueva comisión está integrada también por exalumnos, puso en marcha una campaña para recuperar y pintar la fachada. El frente fue declarado histórico en 2011, por lo que su conservación adquiere un significado especial.
Para reunir recursos se lanzó un bono contribución de 5.000 pesos, sin premio y destinado exclusivamente a colaborar con la obra. La directora explicó que solamente para pintar el frente serán necesarios algo más de 100 litros de pintura, una dimensión que permite comprender el esfuerzo económico que implica la tarea.
La intención es que el trabajo pueda estar terminado para el aniversario de la escuela, el próximo 12 de octubre. La mano de obra será aportada, en parte, por integrantes de las propias familias de la comunidad educativa. Un alias para colaborar: Banana.tallo.alpaca.
El pedido de colaboración tiene además un destinatario especial: los exalumnos. La Escuela Nº 4 conserva un grupo de Facebook donde participan antiguos estudiantes y no son pocos quienes, después de décadas de haberse alejado de Necochea, regresan para volver a entrar a la institución donde hicieron la primaria.
Algunos tienen más de 80 o 90 años. Tocan el timbre y simplemente piden volver a ver “su escuela”. Muchos terminaron incorporándose incluso a la cooperadora y continúan colaborando económicamente con la institución.
Entre los recuerdos que sobreviven aparece uno muy particular: la antigua campana que marcaba los tiempos escolares. La propia Elía, exalumna de la escuela, decidió recuperarla cuando descubrió que había desaparecido. Después de buscarla logró encontrarla: estaba en poder de un exalumno, quien la había recibido prestada y finalmente la devolvió.
Ahora, mientras se trabaja en la recuperación del hall, la campana tendrá un lugar privilegiado. “Es nuestra identidad”, resumió la directora.
También lo es la fachada. Por eso, detrás del pedido de colaboración para comprar pintura hay algo más profundo que una obra de mantenimiento. Está el propósito de conservar un edificio que forma parte de la historia de Necochea y que durante 132 años fue escenario de aprendizajes, encuentros, generaciones y recuerdos.
La Escuela Nº 4 busca así volver a lucir su frente. Y para conseguirlo apela justamente a quienes alguna vez cruzaron esa puerta: alumnos, familias, vecinos y exalumnos que todavía sienten que aquella escuela también forma parte de su propia historia.



