El Comité de la Unión Cívica Radical de Necochea expresó su preocupación por la incertidumbre que rodea la continuidad del servicio de micros urbanos y advirtió sobre la falta de planificación para afrontar el vencimiento de la concesión. El ex intendente Daniel Molina, actual titular de la UCR, pidió mayor gestión del Ejecutivo y sostuvo que la ciudad «no puede darse el lujo de perder otro servicio»
La Unión Cívica Radical de Necochea fijó posición sobre la crisis que atraviesa el transporte público de pasajeros y reclamó una intervención urgente de las autoridades municipales para garantizar la continuidad de un servicio considerado esencial para miles de vecinos de Necochea y Quequén.
El pronunciamiento fue difundido a través de un comunicado del Comité local, presidido por el doctor Daniel Molina, quien además amplió los conceptos durante una entrevista concedida este viernes 24 de julio al programa Voces de la Tarde que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias 97.3.
En el documento, el radicalismo recuerda que el transporte público constituye un servicio cuya prestación debe ser garantizada por el Estado, ya sea de manera directa o mediante concesiones a empresas privadas, y sostiene que la actual situación evidencia una falta de planificación para enfrentar el vencimiento de la concesión que durante décadas estuvo en manos de la Compañía de Transporte Necochea S.A. y Micro Ómnibus Nueva Pompeya S.R.L.
Según el comunicado, la incertidumbre actual podría haberse evitado si el proceso de definición sobre la continuidad del servicio se hubiera iniciado con la debida anticipación. La fuerza política considera que la administración municipal debió comenzar las gestiones varios meses antes del vencimiento de la concesión para evitar el escenario que hoy mantiene en vilo tanto a los usuarios como a los trabajadores del sector.
Durante la entrevista radial, Daniel Molina sostuvo que el transporte público «es un servicio público» y recordó que la última prórroga de la concesión fue otorgada hace quince años a aquellas empresas que habían logrado sostener la prestación durante la crisis económica de 2001.
También señaló que aquella extensión contemplaba compromisos de renovación de la flota y mejoras en la calidad del servicio que, a su entender, nunca terminaron de cumplirse.
El exintendente afirmó que el principal problema fue la ausencia de gestión para preparar el nuevo esquema de concesión y advirtió que esa situación expone a la ciudad al riesgo de quedarse sin transporte urbano cuando finalicen las prórrogas actualmente vigentes.
Daniel Molina remarcó que el impacto de una eventual interrupción del servicio excedería a los pasajeros habituales y alcanzaría también a decenas de familias que dependen laboralmente de la actividad. «Necochea no puede darse el lujo de perder más cosas de las que ya ha venido perdiendo», expresó, al enumerar otros servicios e instituciones que, según su visión, dejaron de funcionar en la ciudad durante los últimos años.
El dirigente radical también hizo referencia a las dificultades económicas que enfrenta el sistema de transporte tras la reducción de subsidios nacionales y reconoció que la problemática no es exclusiva de Necochea. Sin embargo, sostuvo que existen experiencias exitosas en otras ciudades bonaerenses que podrían servir como referencia para encontrar una salida consensuada. Entre ellas mencionó el caso de Bahía Blanca, donde funciona un esquema de participación público-privada en la prestación del servicio.
En el comunicado difundido este viernes, la UCR considera que tanto el Departamento Ejecutivo como el Concejo Deliberante tienen la «obligación legal y moral» de intervenir para encontrar una solución. Asimismo, advierte que está en juego no solo la estabilidad laboral de los trabajadores del sector, sino también un servicio indispensable para el funcionamiento cotidiano de los barrios, la actividad comercial, educativa y social del distrito.
Finalmente, Molina coincidió en que el objetivo prioritario debe ser brindar certezas sobre la continuidad del transporte urbano de pasajeros, cualquiera sea el mecanismo que finalmente adopte el Municipio. A su entender, el desafío inmediato consiste en garantizar que Necochea y Quequén no pierdan un servicio esencial para la movilidad de miles de vecinos, mientras continúa abierto el proceso licitatorio destinado a definir el futuro de la concesión.



