El presidente del EMSUR, Juan Manuel de la Calle, advirtió que el distrito acumula unos 750 milímetros de lluvia y que se necesitan al menos dos días de sol y viento para retomar los trabajos urbanos. En la zona rural, el exceso de agua también dificulta las reparaciones y la salida de la producción
La persistencia de las lluvias vuelve a complicar el mantenimiento de las calles de tierra y entoscadas de Necochea y los caminos rurales del distrito. El presidente del Ente Municipal de Servicios Urbanos y Rurales (EMSUR), Juan Manuel de la Calle, señaló que el acumulado anual ronda los 750 milímetros, una cifra similar a la registrada durante el mismo período del año pasado, y explicó que las condiciones del suelo impiden trabajar con normalidad.
En una entrevista concedida este jueves 8 de octubre al programa Voces de la Tarde, que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea, el funcionario remarcó que no alcanza con que deje de llover para que las máquinas puedan ingresar a las calles. Se necesitan, como mínimo, dos días de sol y viento para que el terreno se oree y permita realizar las tareas sin agravar su estado.
Juan De la Calle explicó que, aunque la superficie parezca seca, la humedad permanece debajo del suelo. Cuando las máquinas introducen sus cuchillas para nivelar la calle, encuentran agua y barro, lo que dificulta los arreglos y puede terminar deteriorando aún más la calzada.
Por esa razón, el EMSUR prioriza las avenidas y los sectores donde funcionan establecimientos educativos y centros de salud. Después, en la medida en que las condiciones lo permiten, los equipos avanzan sobre los barrios, donde se acumulan reclamos de vecinos afectados por las dificultades para circular.
El funcionario también señaló que el crecimiento urbano y la falta de desagües pluviales en distintos sectores complican el escurrimiento del agua. Mencionó, entre otros ejemplos, las dificultades que presenta la topografía de la Villa del Deportista y sostuvo que las tareas de mayor alcance dependen de que se produzca una mejora sostenida del clima.
Dificultades en la zona rural
En los caminos rurales, el panorama también es complejo. De la Calle indicó que persiste un importante corrimiento de agua proveniente del sector de San Cayetano, que afecta especialmente a Energía, Santa Marina y la zona de las termas.
A la humedad acumulada se suma la falta de material seco para reparar los sectores dañados. Las cunetas y los lugares de donde habitualmente se extrae tierra para aportar a los caminos también presentan exceso de agua, por lo que las intervenciones deben realizarse de manera gradual.
“Hoy lo que nosotros tratamos de hacer es dar paso, que los vehículos puedan tener paso, que los productores puedan sacar la producción”, explicó. Reconoció que, debido a la humedad, los caminos pueden volver a deteriorarse después de habilitados, por lo que el organismo procura atender las urgencias y acompañar las necesidades de los productores.
Además, señaló que se trabaja junto con personal de Hidráulica de la Provincia para intentar mejorar las condiciones en los sectores más comprometidos.
De cara a los próximos meses, Juan De la Calle expresó su expectativa de contar con un verano menos lluvioso que permita recuperar los caminos y avanzar en trabajos de fondo para garantizar mejores condiciones de transitabilidad durante el próximo invierno.



