(Columna de opinión de Alejandro «Topo» Rodríguez, titular del Instituto Consenso Federal, diputado nacional mandato cumplido)
El ajuste que aplicó el gobierno libertario durante 2024 y 2025 fue extendido, injusto y bruto. Fanáticos y haraganes como son, Javier Milei y sus socios nunca se tomaron el trabajo de diseñar una reestructuración del gasto estatal, sino que ejecutaron una bruta e indiscriminada poda al conjunto de las partidas, abusando de un polémico instrumento: la prórroga del Presupuesto Nacional 2023, por dos años consecutivos.
El impacto de esa estrategia tiene un alto costo social, que ya se puede medir: la enorme mayoría de los argentinos, especialmente la clase media trabajadora, está peor que en 2023.
Jubilados y pensionados, usuarios de transporte público en las provincias y universitarios, han recibido -en términos reales- muchos menos recursos desde que gobierna Milei.
También se ha desfinanciado notoriamente a las provincias y al sistema de infraestructura federal, que es fundamental para sostener la competitividad de la economía.
Esas son las principales conclusiones de un informe especial del Instituto Consenso Federal, que toma como base los datos de ejecución presupuestaria de la administración nacional, publicados por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).
Se trata de datos oficiales, cuya fuente primaria es el Sistema Integrado de Información Financiera (SIDIF), administrado por el propio gobierno nacional.
La siguiente es una síntesis de la «Radiografía del Ajuste», que elaboró el Instituto Consenso Federal:
- Jubilados y pensionados, siguen estando en el foco del ajuste.
- La ejecución del gasto en Jubilaciones y Pensiones cayó 15% en 2024, en términos reales y comparada con 2023.
- Un año después, no se recuperó esa baja, ya que en 2025 se registró una suba de sólo 10,7% (los jubilados y pensionados quedan casi 5 puntos abajo, en términos reales, en comparación con 2023).
- Los usuarios de transporte colectivo en las provincias argentinas también están peor: los recursos ejecutados para sostener los subsidios al boleto cayeron 35,5% en 2024 y siguieron bajando en 2025, con una caída de 25,2%, siempre en términos reales.
- Transferencias a Universidades: bajaron 25,1% en 2024 y siguieron bajando (3,7%) en 2025.
- La infraestructura federal (obras públicas) está totalmente deteriorada y sin perspectivas de recuperación en el corto plazo, ya que la ejecución de los Gastos de Capital se redujo 73,9% en 2024 (en términos reales, comparada con 2023) y, sobre esa brutal poda, volvió a caer 21,3% en 2025.
- Transferencias a provincias: cayeron 75,6% en 2024, pero en 2025 sólo crecieron 40,6% (quedan 35 puntos abajo).
Es evidente que las consecuencias del ajuste bruto son extendidas y profundas.








