El reclamo de intendentes de todo el país por la reactivación de la obra pública, la actualización del precio de los combustibles y la restitución de fondos nacionales sumó este pasado martes un dato político clave: la participación de jefes comunales de la UCR y espacios vecinalistas, que decidieron acompañar el planteo más allá de las diferencias partidarias.
Entre los más de 150 intendentes presentes en la movida que tuvo lugar frente al Ministerio de Economía de la Nación, se destacó la presencia de dirigentes no alineados con el oficialismo provincial. En ese marco, participaron los intendentes radicales Emilio Cordonnier, Martín Randazzo, Miguel Gargaglione y Lisandro Hourcade.
A ellos se sumaron referentes vecinalistas como Arturo Rojas y Gilberto Alegre, quienes también formaron parte del encuentro y respaldaron el petitorio presentado ante dicho Ministerio.
Un reclamo que atraviesa espacios políticos
La convocatoria, impulsada con el objetivo de ampliar la base de apoyo, dejó en evidencia que la preocupación por la caída de recursos y el freno de obras no es exclusiva de un sector político, sino que atraviesa a intendentes de distintos signos.
“Hubo invitaciones en general y el que quería ir fue”, resumió uno de los jefes comunales presentes, marcando el carácter abierto del encuentro.
Los puntos centrales del pedido
El petitorio presentado incluyó reclamos concretos:
- Retrotraer el precio de los combustibles a los valores del 1° de marzo
- Reactivar la obra pública financiada con el Impuesto a los Combustibles
- Revisar la disminución de fondos nacionales a provincias y municipios
- Regularizar deudas pendientes con los gobiernos locales
Además, se advirtió sobre el impacto directo del aumento de combustibles en los costos de transporte, producción y en la vida cotidiana.
Preocupación en los municipios
Los intendentes coincidieron en la necesidad de sostener políticas públicas con presencia territorial en áreas clave como salud, educación, infraestructura y desarrollo social.
La participación de radicales y vecinalistas en el reclamo marca un punto de inflexión en el escenario político: el malestar por la situación económica y la falta de recursos comienza a consolidar un frente común que trasciende las fronteras partidarias y pone el foco en la gestión y las demandas concretas de los territorios.








