«La historia ocurre dos veces: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa». (Carlos Marx)
Por Pedro Azcoiti-UCR
El 2 de abril de 1982. La dictadura que asolaba nuestro país decide ocupar nuestras Islas Malvinas, atrás de ese legítimo derecho de soberanía se escondía la desesperación de mantenerse en el poder. Las consecuencias, en el plano humano, 649 argentinos muertos, en su mayoría jóvenes; más de mil heridos y según estiman agrupaciones de ex combatientes entre 400 y 500 se suicidaron desde que terminó la guerra. En el plano diplomático un enorme retroceso después del mayor logro diplomático que había tenido nuestro país con la sanción de la Resolución 2065. El 16 de diciembre de 1965, durante la presidencia de Arturo Illia, la Asamblea General de las Naciones Unidas aceptó por unanimidad la postura de la República Argentina aprobando por 94 votos a favor, ninguno en contra y 14 abstenciones la recomendación del Comité de Descolonización reconociendo la existencia de una disputa territorial entre nuestro país y el Reino Unido de la Gran Bretaña y exhortando a las partes a buscar una solución amistosa. Se logró la incorporación del nombre “Islas Malvinas” en la toponimia oficial y en cumplimiento de lo dispuesto en enero de 1966 el canciller Zavala Ortiz y el secretario de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña Michael Stewart se reunieron en Buenos Aires.
La farsa.
El presidente Milei, confeso admirador de Margaret Tachter, reivindicó nuestro derecho soberano sobre las Islas Malvinas. Estamos de acuerdo.
Dijo que sancionará a las empresas que exploten los recursos naturales en las islas, lo podría hacer con la legislación vigente.
Con respecto a la base anunciada cito al diario La Nación: “Al mismo tiempo, quedó explícito que se apunta a lograr un aval para el alineamiento acrítico con los Estados Unidos, cuyo actual presidente, Donald Trump, ha sido parte central y aliado fundamental en este renacer de la causa nacional.
La creación de una base naval integrada, que se anunció, no estaría desligada de ese vínculo, ya que si bien no se aclaró ahora, el 5 de abril de 2024 el propio Milei había anticipado que se haría junto con los Estados Unidos, al acompañar a Tierra del Fuego a la jefa del Comando Sur de ese país, la generala Laura Richardson. La proyección sobre la Antártida también aparece allí como un elemento central.” (Claudio Jacquelin).
Una tragedia y una farsa.
La tragedia costó vidas. Esperemos que la farsa no.
Que ni una ni otra se repitan es nuestra responsabilidad.



