(Columna del blog Pensar en Comunidad- https://pensarencomunidad2025.blogspot.com/2026/07/22-vtv-la-recaudacion-crece.)
En agosto del año pasado, desde este mismo espacio, analizábamos el impacto de la Verificación Técnica Vehicular (VTV) en el bolsillo de los vecinos de Necochea y Quequén. En aquel momento, la tarifa para un automóvil particular rondaba los 80 mil pesos y ya nos parecía una cifra alarmante para un trámite obligatorio que se realiza en una región rodeada de rutas deterioradas.
Sin embargo, la presión sobre el bolsillo del conductor no da tregua. Tras un nuevo incremento autorizado por el Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires, la tarifa básica para un automóvil particular rompió la barrera psicológica de los seis dígitos y escaló hasta los $97.057,65. En el caso de las camionetas y vehículos comerciales de hasta 2.500 kg, el costo asciende a $174.604,64.
Para comprender verdaderamente de qué hablamos cuando decimos que la VTV mueve cifras millonarias en nuestra localidad, vale la pena repetir el mismo ejercicio que realizamos el año pasado, incorporando además a las camionetas, un vehículo de enorme presencia en una zona de fuerte actividad agropecuaria y portuaria como la nuestra.
La recaudación a ritmo de trabajo
Quien haya concurrido a la planta de Quequén durante los meses de mayor demanda conoce perfectamente el intenso movimiento que registra diariamente. Para mantener una comparación homogénea con nuestro análisis anterior, planteemos nuevamente una hipótesis conservadora: una planta que verifica 10 vehículos cada 30 minutos, es decir, 20 vehículos por hora.
Cabe aclarar que se trata únicamente de una simulación con fines ilustrativos. No representa la cantidad real de verificaciones realizadas por la planta —dato que no es público— sino un ejercicio que permite dimensionar el orden de magnitud de la facturación potencial, utilizando exactamente el mismo supuesto de trabajo empleado en la nota publicada el año pasado.
Aun bajo este escenario moderado, la matemática habla por sí sola.
- De lunes a viernes (7,5 horas diarias): completando los 15 turnos de media hora, la planta verificaría 150 vehículos por día. Aplicando la tarifa vigente para un automóvil particular, la recaudación diaria alcanzaría aproximadamente $14.545.200.
- Los sábados (5 horas): con otros 100 vehículos inspeccionados, la facturación sumaría alrededor de $9.696.800.
Trasladando este ejercicio a una escala semanal y mensual, el resultado vuelve a mostrar la magnitud económica del sistema.
Recaudación semanal estimada (lunes a sábado): $82.422.800
Recaudación mensual proyectada (4 semanas): $329.691.200
Sí, leyó bien.
Manteniendo exactamente el mismo nivel de actividad que utilizamos en la simulación publicada el año pasado y considerando únicamente automóviles particulares, una sola planta como la de Quequén tendría la capacidad teórica de facturar casi 330 millones de pesos por mes.
Una escalada que no se detiene
Si observamos la evolución de los últimos años, la velocidad con la que aumentó la tarifa resulta llamativa.
| Año | Período | Valor VTV Auto | Facturación mensual estimada (3.400 autos) |
| 2022 | Agosto | $3.150 | $10.710.612 |
| 2023 | Septiembre | $9.870 | $33.559.190 |
| 2024 | Julio | $34.531 | $117.405.978 |
| 2025 | Agosto | $79.641 | $270.778.958 |
| 2026 | Actualidad | $97.057 | $329.691.200 |
La comparación es contundente.
En menos de cuatro años, el valor del trámite obligatorio se multiplicó por más de treinta y, bajo el mismo supuesto de actividad, la facturación teórica de la planta pasó de poco más de 10 millones de pesos mensuales a casi 330 millones.
La contradicción de siempre
El parque automotor de Necochea y Quequén cuenta con decenas de miles de vehículos, lo que garantiza que la planta local disponga permanentemente de usuarios obligados a realizar el trámite. Los vecinos cumplen con la normativa, solicitan turnos, hacen largas filas y pagan una tarifa que ya roza los cien mil pesos para evitar multas que hoy comienzan en $542.100 y pueden superar ampliamente el millón de pesos.
Cada nuevo aumento vuelve a instalar la misma sensación de injusticia. Los conductores cumplen, pagan y realizan la verificación para circular dentro de la ley. Pero apenas abandonan la planta, vuelven a transitar por caminos cuyo estado dista mucho de ofrecer las condiciones de seguridad que el propio Estado les exige garantizar en sus vehículos.
Quizás haya llegado el momento de discutir no solamente cuánto cuesta la VTV, sino también qué resultados concretos obtiene la sociedad a cambio del enorme esfuerzo económico que realiza año tras año.



