En vísperas de los homenajes a Martín Miguel de Güemes y Manuel Belgrano, el historiador reflexionó sobre la construcción de los héroes nacionales, el valor de la memoria colectiva y los desafíos de una sociedad atravesada por la incertidumbre económica. También reivindicó la importancia de preservar la historia local y las instituciones que forman parte de la identidad de Necochea
A pocos días de un nuevo aniversario del fallecimiento de Martín Miguel de Güemes y del Día de la Bandera, fecha que recuerda la muerte de Manuel Belgrano, el profesor e investigador Alejandro Andersen visitó los estudios de Radio Noticias Necochea para compartir una extensa reflexión sobre la historia argentina, la construcción de la memoria colectiva y la actualidad social del país.
Entrevistado por Jorge Gómez en el programa Voces de la Tarde, Andersen propuso una mirada que fue más allá de las efemérides y planteó una pregunta central: qué lugar ocupan hoy los acontecimientos históricos en una sociedad atravesada por preocupaciones económicas y dificultades cotidianas.
“El problema no es que la gente no conozca a Güemes. No podemos pedirle a quien está haciendo un enorme esfuerzo para llegar a fin de mes que además tenga tiempo para estudiar historia. Esa responsabilidad es de quienes tienen la tarea de difundirla y enseñarla”, sostuvo.
Para el historiador, la figura de Güemes representa mucho más que un feriado trasladable. Recordó que la llamada Guerra Gaucha fue decisiva para sostener el proceso independentista y permitir que José de San Martín desarrollara la campaña libertadora.
“Sin la acción de Güemes y de las guerrillas del norte, difícilmente San Martín hubiera podido cruzar los Andes. Su importancia para la independencia está a la altura de los grandes nombres de nuestra historia”, afirmó.
Andersen también analizó la forma en que los héroes nacionales fueron incorporados al relato histórico argentino. Explicó que existe un proceso de construcción simbólica detrás de cada figura y señaló que Güemes fue reconocido mucho más tarde que otros protagonistas de la independencia.
Al referirse a Manuel Belgrano, destacó una faceta menos conocida del creador de la bandera, o sea su decisión de avanzar pese a las órdenes contrarias que había recibido del gobierno de Buenos Aires.
“La primera jura de la bandera fue, en realidad, un acto de indisciplina. Belgrano pidió autorización para utilizarla y le dijeron que no. Sin embargo, decidió hacerlo igual. Es interesante pensar cómo un acto de desobediencia termina convirtiéndose en uno de los momentos fundacionales de nuestra historia”, reflexionó.
La conversación derivó inevitablemente hacia la situación actual del país. Allí Andersen vinculó el estudio de la historia con la necesidad de encontrar perspectivas en tiempos de incertidumbre.
“Hoy vivimos una sensación de angustia generalizada. La gran pregunta es cuánto más puede profundizarse esta situación y, sobre todo, dónde aparece una expectativa de futuro”, señaló.
Sin embargo, consideró que la propia historia argentina ofrece algunos elementos para mantener la esperanza.
“No es la primera vez que atravesamos una crisis profunda. Pasó en 1989, pasó en 2001 y pasó en muchos otros momentos. En cada una de esas situaciones parecía que no había salida, pero finalmente la hubo. Lo que hoy quizás falta es una figura o un grupo capaz de señalar un camino que genere confianza”, analizó.
La entrevista también incluyó una mirada sobre la historia local. En ese sentido, Andersen destacó la importancia de instituciones que han logrado atravesar generaciones y mantenerse vigentes, como el diario Ecos Diarios, que celebra 105 años de existencia, o entidades históricas de la ciudad que se acercan a sus aniversarios centenarios.
Para el investigador, uno de los grandes patrimonios de la comunidad es precisamente la conservación de documentos y archivos.
“Gran parte de la historia de Necochea está guardada en los archivos. El archivo de Ecos Diarios, por ejemplo, es una herramienta fundamental para cualquier investigador. Muchas veces el primer paso para reconstruir un hecho del pasado es revisar esas páginas”, explicó.
En los últimos años, Alejandro Andersen ha desarrollado investigaciones en archivos provinciales y nacionales con el objetivo de recuperar aspectos poco conocidos de los orígenes de Necochea y Quequén.
Según explicó, la tarea del historiador no consiste solamente en repetir lo ya conocido, sino también en descubrir historias que quedaron ocultas o relegadas por las versiones tradicionales.
“La historia no es algo cerrado. Siempre hay nuevas preguntas, nuevos documentos y nuevas interpretaciones. Lo importante es seguir buscando”, señaló.
Entre las figuras de Güemes y Belgrano, las dificultades del presente y los desafíos de reconstruir el pasado local, la charla dejó una conclusión implícita: la historia no sirve únicamente para recordar fechas o nombres. También puede transformarse en una herramienta para comprender el presente y pensar el futuro, especialmente en momentos donde las certezas parecen escasas y las preguntas abundan más que las respuestas.








